DIOS DA FUERZA AL CANSADO

PASTOR ISRAEL FUENTES

¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mí Dios pasó mi juicio? ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Isaías 40:27-29

 

No digas, ni siquiera des lugar en tus pensamientos, que Dios no te recuerda o no atiende a tu necesidad. Aquí la palabra nos dice que el mismo Dios que acomodó y creo el universo, aquel a quien no hay nadie que pueda alcanzarle en entendimiento, es el que se preocupa por el cansado, el débil, y por el que desfallece sin fuerza.

 

Es evidente que muchas circunstancias rodean nuestras vidas en distintos momentos, pero mantén tus ojos en sus palabras, El es el Dios incomparable, su grandeza es maravillosa, El no cambia, es el mismo de ayer. Comienza a conocer quién es tu Dios, el no es un Dios pequeño, es un Dios grande, incomparable!!! Este mismo pasaje de Isaías 40:12-13, expresa con gran belleza estas preguntas... ¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados? ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole? ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?

 

Que grande y maravilloso es nuestro Dios!! El es un Dios incomparable, pero lo realmente grandioso es que este mismo Dios es el que se preocupa por aquel al que le faltan las fuerzas, por el cansado y desanimado. Si nos quedamos en esos versículos del comienzo solamente, podríamos pensar que se ve muy alejado de nosotros un Dios tan grande, pero no, al contrario, en los versículos del 29 al 31 nos dice que este mismo Dios es el que está con nosotros, el que se preocupa por ti, el que te provee de fuerzas cuando estas te faltan y flaqueas. "...Los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."

 

Es maravilloso saber que el Dios mismo que tiene todo el dominio, el poder y la santidad, es ese Dios de amor que se preocupa por ti y por mí, que sabe de tus circunstancias y de tus debilidades. No solo las conoce, sino que es el que te da fuerzas para que vueles como el águila. Fíjate muy bien en esto, el no te da fuerzas para soportar y sobrevivir, sino que, El es el Dios que quiere que vueles como el águila, que corras, que camines, que avances...

 

No eres cristiano para sobrevivir, sino para vivir como hijo de Dios, para declarar como David en medio de la prueba y la dificultad, Mi Dios es la Roca de mi salvación, mi refugio, ¡la roca de mi confianza!

 

Mira más allá de las situaciones que tienes delante. Deja de mirar desde el valle, súbete al monte de Dios en oración y comunión con él, empápate de sus palabras que te alimentan de fe. Para que así cuando te toque pasar por valles pienses con la mente del que sabe mirar desde el monte.

 

Hay algo muy cierto, muchos hoy están cansados de esperar, otros cansados de orar, otros cansados de servir, otros cansados de trabajar, otros cansados de cuidar a su familia, otros cansados de las diferentes responsabilidades que tienen, otros cansados de ser buenos y nos ver resultados favorables. Isaías 35:3-4 “Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará”.

 

Y es que el cansancio es parte de la vida del ser humano. Permítanme decirle lo que yo he sentido muchas veces momentos en donde quisiera simplemente irme lejos, olvidarme de todo y descansar por un buen tiempo, pero aunque sienta todo eso, nunca sería capaz de hacerlo, pero la sensación a veces esta allí. Estas palabras de Dios les hará entender lo que deseo decir: Salmos 69:3-5 “Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; Han desfallecido mis ojos esperando a mi Dios. Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; Se han hecho poderosos mis enemigos, los que me destruyen sin tener por qué. ¿Y he de pagar lo que no robé? Dios, tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos”.

 

Yo podría aparentar “espiritualidad” y regañarte por que te sientas cansado, decirte que eso no es de un hombre o mujer que crea en Dios, pero eso sería mentirte y engañarte, porque como seres humanos que somos llegan momentos en donde estamos en nuestro limite, en donde nos sentimos cansados y no queremos hacer nada de nada. Hebreos 12:3 “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar”

 

Durante mi vida en el Señor he aprendido a llevar mi cansancio a su presencia, cuando me siento cansado de todo es señal que ya no estoy disfrutando nada de lo que hago, entonces es hora de ir delante del Señor con una actitud diferente y por un tiempo diferente. Isaías 28:11-12 “porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio”.

 

Cuando siento que ya no puedo más y comienzo a desesperarme por todo, voy a un cuarto a solas, a veces sin necesidad de hablar nada, solamente cierro mis ojos y comienzo a pensar en el Señor, a veces hablo con Él y a veces simplemente no digo ninguna palabra, es allí cuando descargo todo mi cansancio en Dios y cuando me doy cuenta estoy llorando como un niño, como aquel niño que necesita de su Padre, es en esos momentos cuando le facilitamos el trabajo a Dios porque nuestro ser esta más sensible a Él y nos regala de su fortaleza, renovando así nuestra vida.

 

He repetido cientos de veces esos episodios en donde ciento que ya no puedo más, pero al estar allí a solas con el Señor me recuerdo de cada momento en los que también pensé que ya no podía más, y en los que Dios siempre me saco adelante. Pienso en lo que antes era sin Él y ahora soy con Él, me doy cuenta que Él me ha dado más de lo que merezco y ha sido más bueno de lo que tendría que haber sido conmigo.

 

Así podrás ver desde la perspectiva de Dios y entender que a los que le aman todo les ayuda para bien (Romanos 8:28). Ya no mires solo lo que hay delante de tus ojos, porque aunque real, no es como Dios lo puede ver. Dios es un Dios de propósitos, y si quieres una vida cristiana victoriosa, busca tu también ser un hombre y una mujer de propósito, que mira más allá de lo que enfrenta. En todo, mira hacia el objetivo, aquello que Dios quiere de tu vida, y de la manera que atraviesas las circunstancias te ayuda a crecer en él. Jeremías 31:25 “Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida”.

 

Siempre habrá dificultades que enfrentar, pero lo importante es cómo te enfrentas a ellas. La diferencia está si te dejas desanimar por lo que te rodea o si crees en tu corazón que el mismo Dios que describe la palabra es tu Dios, "el que midió las aguas con el hueco de su mano", y que todos tus caminos son vistos por El. Ríndele toda tu vida y confía en él.

 

Recuerda que tus mayores enemigos pueden ser el cansancio, desánimo y la frustración, mucho más que la circunstancia que los producen. Por eso recuerda que es por la fe. En Hebreos 11 se nos relata de los Siervos de Dios en la antigüedad y nos dice "...por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones (no dice que no los hayan enfrentado), apagaron fuegos impetuosos (no que no los haya habido), sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas... "

 

Dios te hizo para triunfar!!!! Una gran fe guardada en un cofre, no produce nada. Una pequeña fe puesta en acción obtiene un resultado seguro y asombroso. El Dios incomparable, el creador del universo está de tu parte, atrévete a soñar, a triunfar y a vivir confiando en Dios.

 

No sé porque razón pero hay momentos en nuestra vida en donde nos sentimos cansados de todo y cuando hablo de todo me refiero a TODO ámbito. En esos momentos a solas con JESUS me doy cuenta que no tengo nada porque lo merezca, ni porque haya hecho merito alguno, sino porque simplemente JESUS me amo y decidió transformar mi vida, entonces entiendo que no puedo darme por vencido, que nada de lo que sienta en este momento me hará rendirme, porque Dios ha hecho cosas más grandes en mi vida que merecen todo mi esfuerzo, cada detalle que Dios ha hecho merece todo de mi. “TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE”.

 

No era nadie, sin embargo Él me hizo su hijo, me dio una Familia, me dio una esposa maravillosa, cuatro hijos hermosos, me dio todo lo que tengo, y sobre todo tuvo a bien darme el privilegio de hablarle a otros de Él, ¿Entonces? ¿Qué puede hacer que me rinda?, ¿El cansancio? ¡Bah! El cansancio que pueda sentir, no es nada comparable a todos los favores que Dios me ha hecho, por lo tanto en esos momentos, me dispongo a seguir luchando y entonces a Dios se le hace más fácil renovar mis fuerzas.

 

Quizá hoy te sientas cansado, ¿Sabes lo que necesitas? Es ir delante de Dios, reflexionar un momento sobre tu vida y darte cuenta que ese cansancio no es razón para rendirte, pues Dios ha sido muy bueno contigo y todo lo que Él ha hecho es razón suficiente como para dar todo de ti, porque Él se merece eso y mucho más.

 

¡Vamos! Encuéntrate con Dios, habla con Él o simplemente quédate callado, pues Dios traerá a tu mente cada momento en los que también pensaste que no podías más y Él renovó tus fuerzas y esta vez no será la excepción.

 

Escucha a JESUS. Vamos! No te rindas ahora, yo he prometido estar contigo siempre, no te dejare, ni te desamparare, ¡Levántate! Vuelve a comenzar, porque yo te mostrare cosas grandes y maravillosas que aun no has visto, solo sigue luchando, jamás creas que estas solo, ni mucho menos que te abandonare, Yo jamás te dejare.

 

Hoy solo quería recordarte lo valioso y valiosa que eres para mi, ¿Te sorprende?, ¿Por qué? Solo quiero mostrarte que no me he olvidado de ti, que para mi eres mi especial tesoro, la niña de mis ojos, te veo y sonrío, porque veo en ti lo que tú no puedes ver aun, lo que tengo preparado para ti es algo más maravilloso de lo que en algún momento pensaste, porque te amo, porque vales mi sangre.1 Pedro 1:19” sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”...

 

Solo quiero pedirte que te levantes y luches, no te des por vencido, no te rindas, que las presiones de la vida no te derroten, que las circunstancias que estas pasando no te desanimen, si me tienes a mí de tu lado, entonces ¡Vamos a vencer!, tu eres victorioso en mí, porque yo te he dado la victoria, no le temas al mundo, porque Yo ya lo he vencido. ¡Levántate y Lucha!, muéstrame que me amas luchando, yo estaré allí para sostener tus brazos, para darle fuerza a tus piernas para no dejarte caer, para respaldarte en la batalla, solamente ¡Levántate y Lucha!

 

 

Forastero soy yo en la tierra; no encubras de mí tus mandamientos

PASTOR ISRAEL FUENTES

 

 

 

Salmos 119:19.

 

Cuando repetimos las palabras del salmista «Forastero soy yo en la tierra», confesamos que no vivimos aquí, que esta tierra no es nuestro lugar de residencia permanente, que no queremos establecernos aquí, que únicamente estamos de paso, que somos peregrinos. El ejemplo típico del peregrino creyente lo tenemos en los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob: «Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra» (Heb. 11:13).

 

El contraste entre Abraham y Lot ilustra esta verdad; Génesis Caps. 12-19 Abraham creyó a Dios y salió en obediencia a la tierra de la cual el nada sabía; Dios le guió un paso a la vez, un día a la vez. Y a donde quiera que Abraham llegaba levantaba su tienda (extranjero y peregrino) y edificaba su altar (un ciudadano del cielo). El estaba listo a obedecer.

 

Lot en contraste no tenía el corazón de un peregrino, El estaba fascinado con Sodoma y comenzó a moverse en esa dirección; Génesis 13:5-13. Abraham mantuvo su posición de separación, pero Lot eventualmente se mudó a Sodoma y fue hecho prisionero por el enemigo; Génesis 14:12. Abraham rescató a su descarriado sobrino, pero Lot volvió directo a Sodoma otra vez. Cuando los ángeles visitaron a Sodoma encontraron a Lot sentado a la puerta, lo que indicaba que era un oficial en la ciudad; Génesis 19:1. Lot abandonó su tienda y su altar, y todo aquello por lo que vivió desapareció convertido en fuego y cenizas cuando Dios destruyó a Sodoma y Gomorra, y el se salvó "así como por fuego" 1 Cor. 3:15.

 

Como nuestra ciudadanía está en los cielos y nuestro hogar está en los cielos debemos buscar más a Dios para que seamos fieles como esposos, padres, hijos, empleados, ciudadanos, amigos y siervos de Dios. Era esta clase de fe celestial la que motivó a hombres de fe como Abraham, Isaac y Jacob; porque ellos buscaban una ciudad, cuyo arquitecto y constructor en Dios; Hebreos11:10 y 13-16. Los ojos de los extrageros y peregrinos de Dios, no deben mirar atrás a la vieja vida, "Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, ha como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente"; Génesis 13:10-11. Lucas 9:62 "Y Jesús les dijo: ninguno que poniendo su mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios". Nuestros ojos tenemos que ponerlos "arriba"; Colosenses 3:1-3.

 

La verdadera patria del cristiano está en el cielo, como dice Pablo: «Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo» (Fil. 3: 20). Por eso nuestro versículo de hoy dice que el salmista se sentía «forastero en la tierra». Es decir, era, y se sentía, diferente. No vivía de acuerdo con el mundo. Marchaba el ritmo del “tambor” de Dios. Esta es una confesión de fe y consagración completas, pues nuestro gran peligro es que nos asentemos en este mundo y aprendamos sus costumbres, sus métodos y su estilo de vida.

 

El gran peligro, y la gran tragedia, es que los cristianos dejen de ser peregrinos y se acomoden en el mundo, que ya no haya ninguna diferencia entre ellos, que son ciudadanos del reino de Dios, y la gente que es ciudadana del mundo. 1 Co 7.31” y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa”.

 

La tragedia se consuma cuando llegan a «amar al mundo». Por eso advirtió Juan: «No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él» (1 Juan 2: 15). Es la gran tragedia de los cristianos de todos los tiempos: Amar al mundo y las cosas que están en el mundo.

 

Estamos viviendo en una generación en la cual los cristianos piensan como el mundo, actúan como el mundo, se visten como el mundo, hablan como el mundo y aún huelen como el mundo.

 

Ef 2.2-4 “en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó”.

 

Sería bueno analizarnos a nosotros mismos. ¿Será que amamos al mundo más que a Dios? ¿Qué es amar al mundo? O, mejor, hagámonos las preguntas opuestas: ¿Qué significa amar a Dios? ¿Qué significa ser forastero? Ni el espacio ni el tiempo alcanzan para meditar todo lo que podríamos meditar, ni para consignar todas las conclusiones que saquemos. La respuesta a estas preguntas corresponde a la esfera íntima y personal. Solo tú puedes saber si amas al mundo y si eres enemigo de Dios. Solo yo puedo saber si soy un peregrino, un forastero, al estilo de Abraham, Isaac, Jacob y David.

 

No descartamos los peligros de la peregrinación, por supuesto. Recuerda que Dios te explicará a su debido tiempo las injusticias que padeciste en tu peregrinación. Entretanto, te da fortaleza para cada día, y paciencia en el sufrimiento.

 

Nosotros sabemos que no es fácil ser un extranjero y peregrino fiel, pero el premio lo amerita. Nosotros sabemos que estamos cerca muy cerca de nuestro hogar celestial, y que muy pronto nuestro Dios nos viene a buscar; 1 Tesalonicenses 4:17.

 

¡Sí! Vale la pena tener normas de separación. Que Dios nos ayude agradarle en todo y acercarnos más a él cada día. Pastor Freddy Faundez.

 

LA VERGUENZA DE LA DESNUDEZ

PASTOR DIEGO ZENTENO

Cuán importante es la vestimenta en el ser humano, con ella muchas veces se identifica que tipo de trabajo tiene. En lo espiritual cuanto más importante es, vemos en el libro de Apocalipsis que el Señor hace una advertencia para que el cristiano “se mantenga despierto y conserve su ropa”. Apocalipsis 3.

 

Esto nos deja ver que si un cristiano se duerme corre el riesgo de que le quiten sus vestiduras y se manifieste realmente como es al mostrarla vergüenza de su desnudez.

 

Claro está que esto no lo hablamos en un sentido literal, sin embargo esto puede ser causa de que muestre como esta una persona en lo espiritual.

 

-Vemos por ejemplo a Judá que una mujer al hacerse pasar por prostituta le pide una prenda de vestir. Con ello muestra Judá que su problema eran las mujeres fáciles; así muchos de nosotros podemos estar teniendo ese problema y cada vez que hay una situación de estas se manifiesta nuestra vergüenza en la desnudez de nuestra alma. Génesis 38.

 

-De la misma forma vemos como Noé luego del diluvio se embriaga y en medio de su tienda se desnuda, esto le trajo consecuencias muy tristes no sólo para él sino para uno de sus nietos; debido al vino este personaje se durmió y fue abusado por uno de sus hijos. Génesis 9:22.

 

Así muchos hijos de Dios aún están atados a este tipo de vicio y mucha de su familia descubre sus defectos ya que una persona bajo los efectos del licor, sólo muestra lo que hay en su alma, avergonzando muchas veces a su familia.

 

-Muchos otros a la manera del gadareno que andaba desnudo y se mantenía entre los muertos, así cristianos que aun pasan la mayor parte del tiempo entre los del mundo, aquellos que aún están muertos en sus delitos y pecados sin tener el deseo de salir de ese ambiente; únicamente muestran su estado de locura al seguir viviendo a la manera del mundo. Marcos 5.

 

También podemos mencionar al Apóstol Pedro que manifestó su falta de fe y confianza en el Señor al estar en la cárcel pues se quitó la ropa, esto también deja ver que muchos de nosotros aun manifestamos nuestra desnudez pues estamos en cárceles que no hemos podido escapar, sino es con la ayuda del Señor. Hechos 12.

 

-Otros personajes que reflejan nuestra condición son los hijos de Esceva que debido a su deseo de sobre salir, aun cuando no están preparados para ir a la obra del Señor, se van si la bendición de un ministro para trabajar y cuando aparece un obstáculo quedan al descubierto que no han sido enviados y quedan avergonzados. Hechos 19.

 

-Una mujer que mostro su desnudez delante de David fue Betsabé, debía guardarse considerando que era mujer casada, algunas personas tienen problemas con la sensualidad y el deseo de ser atractivas para otras personas, tanto en los solteros como en los casados; esto se manifiesta muchas veces en la forma de vestir de algunos, usando ropas provocativas para llamar la atención de las miradas. 2 Samuel 11.

 

En diferentes circunstancias siempre nos manifestamos tal como somos aun cuando queramos guardar las apariencias delante de la gente y eso no es todo, pues aunque remos guardar las apariencias delante de Dios, sin embargo siempre saldrán a luz nuestras debilidades con el propósito de que sean erradicadas de nuestro corazón y de nuestra vida.

 

-Recordemos que como Adán estaba desnudo en el huerto y no se avergonzaba de ellos pues en su estado de inocencia y pureza no padecía de este problema, sin embargo al fallar sus ojos fueron abiertos y reconoció su impureza, lo cual le hacía esconderse de la presencia de Dios, justificándose de lo que le había sucedido, nosotros no debemos de justificarnos cuando se abran nuestros ojos y veamos nuestras faltas sino debemos de acercarnos confiadamente delante de Dios para que nos cubra con las pieles de Cordero. Génesis 3.

 

Además debemos de estar cubiertos con doble vestidura y no permitir que nada nos arrebate dichas vestiduras,

 

no podemos ser como la amada del cantar de los cantares que se despertó y se levantó cuando ya no era (Cantares 5) el tiempo y fue a buscar al que amaba su alma, sin embargo fue lastimada y le quitaron su manto, esto es tipo de la iglesia que no se ira en el momento que el Señor le diga que se levante y cuando lo haga será para pasar la tribulación. ”SEAMOS HALLADOS VESTIDOS DESNUDOS”. Pastor Diego Zenteno.

 

 

 

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