ESTUDIOS

SIGUIENDO SU PALABRA

 

DICIEMBRE

SIGUE BAJANDO PARA LEER NUEVOS ESTUDIOS

¡Estamos por Comenzar otro año más!

APOSTOL JOSUE NAYIB

 

¡Estamos por Comenzar otro año más!

 

      Siempre que iniciamos un año más nos proponemos metas que cumplir, comenzamos cada año con la intención firme de lograr aquello que nos propusimos, pero durante avanza el año hay ciertas situaciones que poco a poco nos van haciendo olvidar los propósitos que nos pusimos al iniciar el año a tal punto que en la mayoría de veces, no vemos cumplidas aquellas metas que en un inicio de año nos trazamos

   Y es que no hablo de esto para que nos desanimemos al ver que no logramos lo que queríamos o no alcanzamos las metas que nos propusimos, sino más bien de que no podemos prever lo que va a pasar, sino solo intentar llegar allí, pero eso no significa que lo lograremos en el tiempo que nosotros creemos que será, pueda que para llegar a esa meta pase más tiempo del que creímos, pero eso no es motivo de desánimo, sino al contrario, tendría que ser una razón para motivarnos a seguir adelante para lograr los objetivos que nos hemos trazado.

  Desearía comenzar citando las palabras de Tito 3:12:“Cuando envíe a ti a Artemas o a Tíquico, apresúrate a venir a mí en Nicópolis, porque allí he determinado pasar el invierno”.

  Así como el apóstol Pablo hace referencia al invierno en su Epístola a Tito, nuestro amado Salvador Jesucristo, nos habla en el Evangelio de Mateo que ya se aproxima el más terrible, cruento e inhóspito de todos los inviernos; el invierno de la gran tribulación: “Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno; porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá”. (Marcos 13:18-19).

  Muchos en el llamado pueblo de Dios viven una vida de descuido, indiferencia, pecado, mundanalidad, tibieza y lamentablemente no serán levantados en el arrebatamiento de la iglesia al cielo. Tendrán que pasar voluntariamente por los rigores de la Gran Tribulación. Pero con los verdaderos cristianos no acontecerá lo mismo. Isaías 57:1”Perece el justo, y no hay quien piense en ello; y los piadosos mueren, y no hay quien entienda que de delante de la aflicción (la gran tribulación) es quitado el justo”.

  El apóstol y maestro del Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, Pablo, hace un llamado a su discípulo Tito para que se dé prisa, que avance a encontrarse con él en Nicópolis (Ciudad de victoria) antes de que llegue el invierno, porque en esa ciudad su amado muestro habría de pasar el invierno. Hay un llamado urgente de parte del Señor, nuestro maestro, a todos sus discípulos, que nos apresuremos a encontrarnos con El.

  Para ser diligentes en vivir vidas a la altura de su Palabra que nos permita ver su rostro en la Nicópolis espiritual, en la “ciudad de victoria”, la ciudad Santa, la nueva Jerusalén, donde Cristo estará juntamente con su amada, con su Iglesia, mientras sobre toda la tierra estará pasando el terrible invierno de la Gran Tribulación. ”Más Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”. Romanos 5:8-9.

  Amado hermano(a), nos ayude el Señor si Él nos permite alcanzar un día más, que podamos vivirlo de tal modo que lleguemos a la “ciudad de victoria”, donde todos los que han vencido estarán por toda la eternidad con Jesús. Apocalipsis 3:10-11”Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”.

  La mejor forma de comenzar este año es poniendo en las manos de Dios todo lo que vayamos a hacer, teniendo conciencia que Dios es Soberano y que Él es quien dicta cada propósito que se llevará a cabo en nuestra vida. Lo lindo de todo esto es que el propósito final de Dios en cada situación que tendremos que enfrentar es bendecirnos, hacernos mejores, enseñarnos, capacitarnos e instruirnos en la vida.

 

  Hoy quiero invitarte a depositar todos tus planes en Dios, a que este año que vamos a comenzar lo comencemos con nuestros ojos puestos en Dios, que hagamos un pacto con Dios que a pesar de cualquier tormenta que nos toque vivir en este año vamos a seguir siendo fieles a Él, porque Él ha sido fiel con nosotros.

  Preguntas que nos harán muy bien en hacernos y respondernos:

  ¿Qué relaciones tienes que mejorar este año?

 ¿Con quiénes tendrías que empezar a comunicarte mejor?

 ¿A quiénes les tendrías que pedir perdón?

 ¿A quiénes tendrías que perdonar de todo tu corazón para dejar atrás el pasado?

 ¿De quiénes te tendrías que alejar porque son una mala influencia para tu vida?

 ¿A quiénes tendrías que bendecir más?

 Dispongámonos a tomar conciencia de nuestra transitoriedad y fragilidad para que vivamos cada día del año venidero sabiamente, recordando que al papá o a la mamá o los hijos que hoy están con nosotros, quizá mañana no los tengamos. Hagamos todo el bien que podamos, porque mañana quizá nosotros hayamos partido y no tengamos oportunidad de hacerlo. Sobre todo, quienes ya tenemos varios años, deberíamos ser más sabios en nuestra manera de vivir y de aprovechar cada oportunidad que DIOS nos depara, para colocar en el centro de nuestra preocupación a nuestros semejantes que más lo necesitan, para hacerles el bien, pues mañana quizá no los volvamos a encontrar (Salmo 90:12”Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría”).

  Usando otra figura expresó esta misma idea un poeta medieval cuando dijo: “Nuestra vida son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir.” Somos peregrinos, nuestro cuerpo terrenal es como un tabernáculo o carpa de un nómade (2ª Corintios 5:1” Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos”).

  Y lo más importante de todo NO TE DESANIMES, insiste, no te rindas, aun cuando las fuerzas estén por acabarse, saca fuerzas de donde no las hay, ve rumbo a tu objetivo, puesto que algo que te ayudara a lograr tus retos será la PERSISTENCIA, nunca digas no puedo, porque eso en el lenguaje de Dios, NO EXISTE.

  Salmos 115:9-15”Oh Israel, confía en Jehová; Él es tu ayuda y tu escudo. Casa de Aarón, confiad en Jehová; Él es vuestra ayuda y vuestro escudo. Los que teméis a Jehová, confiad en Jehová; El es vuestra ayuda y vuestro escudo. Jehová se acordó de nosotros; nos bendecirá;  Bendecirá a la casa de Israel; Bendecirá a la casa de Aarón. Bendecirá a los que temen a Jehová, A pequeños y a grandes. Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; Sobre vosotros y sobre vuestros hijos. Benditos vosotros de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra”.

  En el nombre de Jesús: “Te bendigo y te motivo a que seas valiente, a que no olvides durante todo este año que a pesar de cualquier situación difícil que te toque enfrentar, de tu lado está un Dios Todopoderoso que no te dejará ni te abandonará, un Dios que ha prometido terminar la obra que comenzó en ti, que este año sea un año en donde le creamos a Dios en donde nada nos aleje de lo que Dios quiere hacer en nuestra vida”.

 Y no olvides nos reuniremos en Nicópolis espiritual, en la “ciudad de victoria”, la ciudad Santa, la nueva Jerusalén, donde Cristo estará juntamente con su amada, con su Iglesia. Bendiciones en el nombre de Jesús. Ministerio Iglesia Apostólica Internacional y su hermano desde el Cono Sur Josué Nayib.

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

 

 

 

LAS UNCIONES DEL UNGIDO

PASTOR DIEGO ZENTENO

 

 

Hallé a David mi siervo; Lo ungí con mi santa unción  Salmo 89:20; Ponen la mesa, extienden tapices; comen, beben. ¡Levantaos, oh príncipes, ungid el escudo! Isaías 21:5.

 

INTRODUCCIÓN: La unción viene de un término Hebreo Masmashac que quiere decir: ungir, frotar con aceite para consagrar algo o a alguien. Lo interesante es que se frotaba o se untaba con aceite para santificar objetos o personas que ya de antemano eran santas. Este aceite de la Santa Unción servía para muchas cosas en el pueblo israelita y consistía en el acto de derramar aceite (especial) sobre hombres y objetos. (Éxodo 30:22-29).

 

DESARROLLO: Dios nos ha estado capacitando y dando lo necesario para el desarrollo de su obra, pero después de eso tenemos que actuar. En algunas versiones dice que se levanten los jefes y los príncipes. También refiere que en la guerra había que ungir los escudos constantemente, y una de las cosas con las que debemos iniciar es moviéndonos bajo la dirección de Dios porque si estamos en guerra lo que queremos es obtener la victoria. Dios nos ha estado profetizando acerca de situaciones que quiere obrar en nuestra vida, pero no nos muestra cómo será el proceso.

La primera unción de David fue en medio de sus hermanos. Reflejaba el oficio de profeta. Las Escrituras expresamente declaran que David era un profeta (Hechos 2:29,30) El Rey Saúl había perdido el derecho de la unción a través de su rebelión y desobediencia a la palabra de Dios. El profeta Samuel lloró sobre el rechazo de Dios al Rey Saúl.

 

David fue ungido en lo secreto, solo con su familia presente mientras el profeta lo ungía porque la comisión era ungir a un rey; lo que podemos ver en ese momento es que le estaban profetizando el final de un proceso, pero no le mostraron el trato que tendría; nunca le dijeron que en algún momento estaría en la cueva de Adulam. Algunos Hombres les han profetizado sobre cuál será su final en su ministerio, pero no dejan que les unjan su escudo porque por más fe que puedan tener, si Dios no les ha dado la dirección, si Dios no les ha aprobado sus planes; nunca llegarán al final que les hayan profetizado Entonces Samuel tomó el cuerno de aceite y lo ungió en medio de sus hermanos; y el Espíritu del SEÑOR vino poderosamente sobre David desde aquel día en adelante. Luego Samuel se levantó y se fue a Ramá. (1 Samuel 16:13 LBLA). Habían ungido a David, pero no estaba reinando; tuvo que atravesar por muchas situaciones porque eran parte del proceso de su ministerio, pero pasara lo que pasara, Dios estaba con él, simplemente era parte del proceso para que llegara a ser un buen rey.

 

DIOS PROBARA TU FIDELIDAD.

Lo trajo de cuidar las ovejas Dios nos ha entregado ovejas de su prado, para que las pastoreemos de acuerdo a los propósito del corazón de Dios y de alguna manera, nos estará disciplinando en los errores que cometamos, pero eso no significa que seremos cortado del ministerio; sino que, todo es parte del proceso del formación de nuestro carácter.

 

DIOS FORMA TU CARÁCTER - CAPACITA TU ENTREGA.

Dios nos llama para que seamos parte de Su pueblo y para que seamos guerreros. A veces pensamos que Dios no está con nosotros por las situaciones por las que a veces atravesamos, pero la verdad es que Él está viendo es nuestra fe y nuestra entrega, y aunque parezca controversial lo que estemos viviendo, Dios no permitirá que seamos avergonzados si le hemos sido fiel en todo momento. Saúl había salido a la guerra como siempre pero Dios ya no estaba con él. Es completamente importante, básico; que Dios esté con nosotros porque él nos respalda en cualquier circunstancia si estamos actuando bajo su perfecta voluntad. Oh montes de Gilboa, no haya sobre vosotros rocío ni lluvia, ni campos de ofrendas; porque allí fue deshonrado el escudo de los valientes, el escudo de Saúl, no ungido con aceite. (2 Samuel 1:21 LBLA)

 

La segunda unción de David Reflejaba a Jesucristo como Señor y Rey (unción para gobernar). El oficio al cual David fue ungido era de un rey. La primera unción no lo hizo rey. Él fue ungido como un pastor que llegaría a ser rey en el tiempo debido de Dios. Llegó después de la muerte del Rey Saúl; varios años después de la primera unción. Él tenía 30 años de edad (II Samuel 5:4). David era un hombre joven cuando fue ungido la primera vez. Él era un hombre joven e inmaduro y no estaba calificado para reinar sobre el pueblo de Dios. El león, el oso y el gigante Goliat habían sido conquistados por el poder del Señor. David también sirvió en la corte de Saúl como un músico de la corte.

David fue el paje de armas de Saúl por un tiempo. Si David no aprendió bajo el reinado de Saúl, nunca aprendería hacerlo. Dios tenía a su rey en preparación para el trono. David tenía que experimentar el rechazo, sufrimiento y humillación bajo las manos de Saúl. Entre estas unciones, promesa y cumplimiento estaban las experiencias del desierto. Todo era parte del trato de Dios para llevarlo al trono.

 

UN PROCESO Dios nos va procesar BELEN. Es el lugar donde aprendemos humildad y fidelidad. Esto es un proceso para que alcancemos con fidelidad el carácter de Dios para cumplir lo que El desea de nosotros.

 

ADULAM Es el lugar donde aprendemos a ser sociales unos con otros. En la cueva de Adulam había que practicar a espada para luego enfrentarse con el enemigo. Muchas veces nosotros como ministros, pasamos la misma situación, entre ministros, ejercitándonos en la palabra, y eso nos puede ayudar para cuando llegue el momento de salir a la batalla, estemos debidamente ejercitados.

 

HEBRON Habitaban gigantes, esto no enseña que debemos aprender a conquistar nuestras dificultades, sabiendo que nosotros estamos en la mano poderosa de Dios y que Él nos cuidada en todo momento, pero debemos mostrar valentía y confiar verdaderamente en Dios, debemos tener un cambio de actitud y caminar por fe. Debemos tener el deseo de limpiarnos, de limpiar nuestro vaso, entiéndase ministración; aunque a veces razonemos como lo hizo el Apóstol Pedro cuando no quería que Jesús le lavara los pies. Tenemos que actuar y poner en práctica todo lo que nos enseña la palabra de

Dios movernos bajo la unción del Espíritu Santo para estar preparados para un supremo llamamiento. La Tercera unción de David (Rey y sacerdote) llegó después de siete años y medio de reinado en Hebrón.

Israel, como un todo, no aceptó a David como rey. La casa de Judá lo hizo. El cetro había sido prometido a la tribu de Judá en la palabra profética de Jacob sobre sus 12 hijos (Génesis 49: 8-12). David era de la tribu de Judá. Y luego es ungido como Rey en todo Israel 2º Samuel 5.1–3 David vistió un efod de lino, como sacerdote (II Samuel 6:14). David levantó el Arca del Pacto en el Tabernáculo que había hecho para él (II Samuel 6:17). David ofreció ofrendas de paz quemadas ante el Señor –Sacrificios Sacerdotales (II Samuel 6:17).

 

JERUSALEM Es donde gobernamos con Dios, porque la presencia de Dios está con nosotros pero tenemos que esforzarnos y ser valientes porque hay necesidad de preparación para poder alcanzar las victorias en el Señor. Cuando los criados llegaron a Carmel, hablaron con Abigaíl y le dijeron: David nos ha enviado para pedirle a usted que se case con él.

Ella se inclinó, y postrándose rostro en tierra dijo: Soy la sierva de David, y estoy para servirle. Incluso estoy dispuesta a lavarles los pies a sus criados. (1 Samuel 25:40-41 NVI 1984) Esta es una característica de la iglesia que espera a su amado, Dios lo que ve es la actitud que tengamos en el corazón porque no cualquiera se casará con el rey; tenemos que estar dispuestos a lavar los pies de los criados del Rey, y tenemos que estar en constante limpieza de nuestro vaso, de nuestra alma.

 

CONCLUSIÓN: La Iglesia, el Cuerpo de Cristo, participa de la misma unción del Espíritu. Esta es la razón por la cual a Iglesia es llamada el Cuerpo de Cristo (II Corintios 1:21-22; I Corintios 12:27; Isaías 10:27; I Juan 2:20,27). Junto al Señor Resucitado, la Cabeza, Iglesia lleva sobre si las unciones Profética, de Rey y Sacerdotal.

 

1. Unción Profética – Ministerio de la palabra, Ministerio de Dones y Dones del Espíritu Santo (Apocalipsis 10:10;

Efesios 4:9-11; I Corintios 14:1).

 

2. Unción Real - Ministerio de Autoridad, Gobierno y Reinado sobre el enemigo (Apocalipsis 1:6; 5:10; I Pedro 2:5-9; Mateo 16:16-18).

 

3. Unción Sacerdotal – Ministerio de Reconciliación, Intercesión, Oración, Adoración Y Alabanza a Dios (I Pedro 2:5-9; Apocalipsis 1:6; 5:10).

 

Pastor Diego Zenteno.

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

 

 

 

LA NECESIDAD CONSTANTE DE PREDICAR EL EVANGELIO

PASTOR FREDDY FAUNDEZ

LA NECESIDAD CONSTANTE DE PREDICAR EL EVANGELIO

 

Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! I Corintios 9:16

 

INTRODUCCIÓN: El hombre que sin duda marcó la era apostólica fue el Apóstol Pablo, como hombre reconoció que era pecador (I Timoteo 1:15), si lo contemplamos como perseguidor, este tenía un extraordinario celo, si miramos su conversión, esta fue la más notable, porque Dios mismo se le apareció y le dijo: Saulo, Saulo ¿porque me persigues? (Hechos 9:4). Si lo observamos como discípulo fue fiel a los pies de Gamaliel (Hechos 22:3), si lo miramos como Apóstol en su predicación no tuvo miedo de enfrentarse ante Agripa y Nerón y compareció por el evangelio de Cristo. Pablo podía hablar con experiencia lo que concernía a su ministerio, ni siquiera declaro el más grande sino el más pequeño (I Corintios 15:9). Pablo tenía una necesidad, no era dedicarse exclusivamente a un trabajo secular, o la necesidad de ser político, sino de ser un predicador del evangelio, por eso dijo: “…Me es impuesta necesidad; y ¡Ay de mi si no anunciare el evangelio…” (Vs.16).

 

Para seguir adelante en esta predicación quisiéramos hacernos tres preguntas: 1.- ¿Qué es predicar el evangelio? 2.- ¿Por qué no podemos gloriarnos? 3.- ¿Cuál es esa necesidad de anunciar el evangelio?

 

I.- ¿QUE ES PREDICAR EL EVANGELIO?

Responderemos esta pregunta: Predicar el Evangelio es poner de manifiesto cada una de las doctrinas contenidas en la palabra de Dios, dar a cada verdad la importancia que le corresponde. Los hombres pueden anunciar una parte del evangelio, o tal vez una sola doctrina, sin embargo toda la doctrina del Señor Jesucristo es importante y es útil para que el pecador se arrepienta. Dice la escritura: La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples (Salmo 119:130). Lo que necesitamos es la gracia del Espíritu Santo para predicar la palabra, Pablo dijo estas palabras: Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder. (I Corintios 2:4). El nacimiento de Jesucristo hay que predicarlo con poder, como lo predico el ángel: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor (Lucas 2:11). Su bautismo hay que declararlo con autoridad “Este es mi hijo amado en quien yo tengo contentamiento” (Lucas 3:22). Sus obras hay que declararlas para que las almas obtengan fe. Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él (Hechos 10:38). Su muerte es la señal de la liberación de la muerte, la limpieza de las cosas celestiales, la victoria sobre el diablo y el inicio de una iglesia poderosa. Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. (I Corintios 1:18). Su ascensión al cielo es el mensaje esperanzador (Hechos 1:6-8). Debemos predicar el evangelio, no fabulas, no cuentos, no experiencias carnales, sino el evangelio de poder. Predicar del evangelio es enaltecer la obra de Jesucristo en nuestras vidas.

 

II.- ¿PORQUE NO PODEMOS GLORIARNOS?

Respuesta: No podemos gloriarnos porque somos simples administradores del creador del Evangelio. Existe una clase de cizaña que crece donde menos los pensamos, esta cizaña es el orgullo dice la escritura: Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado (Proverbios 21:4), quizás se ha sembrado en lo más profundo de nuestro corazón y debemos extirparla sino quedaremos enterrado en ella. Nuestra predicación no debe tener orgullo sino que tiene que ser humilde demostrando la humildad de Jesucristo. No podemos gloriarnos porque estamos llenos de imperfecciones, somos débiles criaturas que necesitan de la mano de Dios (Juan 15:1). No podemos gloriarnos porque todo le pertenece a Dios, a Dios le pertenecen nuestras fuerzas, nuestra salud, nuestra mente, el Espíritu Santo, El ministerio, los dones, absolutamente todo.

 

III.- ¿CUAL ES ESA NECESIDAD DE ANUNCIAR EL EVANGELIO?

Existe necesidad por el llamamiento, la vocación. No podemos eludir el llamamiento de Dios, dice la escritura: Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. (Romanos 11:29). Quien tenga esta influencia y llamamiento espiritual jamás se podrá resistir al fuego del Evangelio, será como lo que dijo Jeremías: Era como un fuego metido en mis huesos (Jeremías 20:9). Si tenemos un llamamiento celestial, nada ni nadie podrá destruirlo, porque Dios moverá cielo, mar y tierra para cumplir su voluntad en nosotros, si estamos dispuestos a predicar su palabra. No habrán cadenas que nos aten si tenemos este llamamiento supremo, no podemos ser rebeldes a la visión celestial. (Hechos 26:19).

 

Si hacemos caso omiso al Evangelio y ya tenemos el llamamiento sobre nosotros no caerán amenes sino los ayes del evangelio. Sentiremos la triste miseria de este pobre mundo caído. Hombres de Dios, debemos ponernos en pie de batalla y salir a levantar a los caídos y abatir las puertas del infierno. Sino predicas la palabra algún día miles de almas preguntaran por ti, te apuntaran diciendo “nunca me predicaste” “nunca me invitaste” “diste mal testimonio” cuantas almas se han perdido porque no has tomado el ministerio, porque jugaste con el evangelio, es tiempo de hablar lo que Jesucristo ha hecho con nosotros.  La gente del mundo está cansada de predicadores baratos, hay que gente deseosa de escuchar un hombre de Dios ungido por el Espíritu Santo.

 

CONCLUSIÓN: Este es el tiempo que tomemos conciencia y no dejemos de hablar lo que hemos palpado y visto. Existe una necesidad y esta es provocada por el mismo Espíritu Santo. Levantémonos en el Nombre de Jesús. Pastor Freddy Faundez.

 

 

 

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

 

EL ORGULLO PIEDRA DE TROPIEZO

PASTOR ISRAEL FUENTES

Altivez de ojos, y orgullo de corazón, Y pensamiento de impíos, son pecado. Proverbios 21:4

 

INTRODUCCIÓN: La Hibris o Hubris es un concepto griego que puede traducirse como “desmesura” y que en la actualidad alude al orgullo o confianza en sí mismo muy exagerada. Esta falla de carácter hizo tropezar a muchos en la antigua Grecia y lamentablemente el día hoy hace tropezar a muchos siervos de Dios. El orgullo es el pecado que da origen a todos los pecados, fue por esta causa que Lucifer fue expulsado del cielo. El pensó que todo eso era propiamente de él: A causa de tu hermosura te llenaste de orgullo. A causa de tu esplendor, corrompiste tu sabiduría. Por eso te arroje por tierra, y delante de los reyes te expuse en ridículo (Ezequiel 28:17). La palabra orgullo significa: altivez, soberbia, vanidad, autosuficiencia, arrogancia, entre otros. La persona orgullosa NO reconoce su dependencia de Dios, es altivo y esta altivez lo lleva a exaltarse a sí mismo y a apartarse completamente de Dios. Ahora bien es importante hacer una aclaración, la escritura, jamás nos habla de un orgullo “bueno o santo” la biblia siempre lo condena: Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños… (Isaías 25:5). Todo lo que poseemos o hacemos no es gracia a nosotros mismos, es a Dios. A veces decimos me siento orgulloso de la casa que compre ¿Quién te dio la casa? ¿Tu ó Dios?, me siento orgulloso de los estudios que le di a mi hijo ¿Quién le dio los estudios a tu hijo? ¿Quién te proveyó? ¿Tu? Recuerda la ley de la mayordomía, todo lo que poseemos o tenemos es gracias a Dios. Es diferente decir “me siento honrado de que Dios me ayudo a…”.

 

Hoy se conoce mucho en los círculos ministeriales referente a esta piedra de tropiezo, pocos de nosotros estamos dispuestos a admitir que tenemos orgullo, y parece que muy pocos estamos dispuestos a arrepentirnos realmente. David dijo: Preserva también a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí; entonces seré integro, y estaré limpio de gran rebelión (Salmo 19:13). Debido a que el orgullo puede manifestarse muy sutilmente, muchos no reconocen las señales que delatan el orgullo: Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándonos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión (Romanos 12:16).

 

A continuación veremos 2 puntos. El primero las fuentes del orgullo, y por último las señales del orgullo.

 

I.- FUENTES DE ORGULLO

A. Del conocimiento de la ciencia del mundo: 1 Corintios 8:1b-2 “es cierto que todos tenemos el debido conocimiento. Pero el conocimiento envanece, en tanto que el amor edifica espiritualmente. Si alguien cree conocer algo, todavía no lo conoce como debe conocerlo”.

B. Un apellido ilustre: Filipenses 3:4-7 “Aunque también yo tengo razones para confiar en esas cosas. Nadie tendría más razones que yo para confiar en ellas, pues me circuncidaron a los ocho días de nacer, soy de raza israelita, pertenezco a la tribu de Benjamín y soy hebreo e hijo de hebreos. En cuanto a la interpretación de la ley judía, pertenecí al partido fariseo, y era tan fanático que perseguía a la iglesia; y en cuanto al cumplimiento de la ley, nadie tuvo nada que reprocharme. Pero todo esto, que antes era muy valioso para mí, ahora, a causa de Cristo, lo tengo por algo sin valor. Gran honor, el nombre de Cristo, evítese jactancia.

C.  Una posición importante: En la iglesia o en el mundo no importa la posición, 1 Timoteo 3:6

“Por lo tanto, el obispo no debe ser un recién convertido, no sea que se llene de orgullo y caiga bajo la misma condenación en que cayó el diablo”.

D. El poder y las riquezas pueden ocasionar orgullo: (Nabucodonosor), Daniel 4:30-31. Dijo: “¡Mirad qué grande es Babilonia! Yo, con mi gran poder, la edifiqué como capital de mi reino, para dejar muestra de mi grandeza.”. Todavía estaba hablando el rey, cuando se oyó una voz del cielo, que decía: “Oye esto, rey Nabucodonosor. Tu reino ya no te pertenece.

E. Realizaciones pueden ocasionar orgullo: Lucas 18:10-12 “Dos hombres fueron al templo a orar: el uno era fariseo, y el otro era uno de esos que cobran impuestos para Roma. El fariseo, de pie, oraba así: ‘Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás: ladrones, malvados y adúlteros. Ni tampoco soy como ese cobrador de impuestos. Ayuno dos veces por semana y te doy la décima parte de todo lo que gano.’

 

 

 

II.- SEÑALES DEL ORGULLO

1. Inseguridad: Las investigaciones revelan que de todos los grupos de profesionales, el grupo de los ministros religiosos es el que demuestra más inseguridad. La inseguridad es la raíz de muchas conductas malsanas e infames. Nos incita a buscar la alabanza y la atención excesiva de otros. (Jeremías 9:23-24).

2. La Necesidad de tener razón: ¿Ha conocido a alguien que se siente mal porque está equivocado? Este es un síntoma de orgullo. La necesidad de tener razón impide que uno evalué apropiadamente las cosas y su propia persona (Gálatas 6:3). La persona que necesita tener razón da muestras de que tiene un concepto elevado de sí mismo, y piensa que sabe más o mejor que otros. En los círculos religiosos, la necesidad de tener razón frecuentemente se manifiesta por medio de expresiones tales como “Dios me dijo… Dios me mostro” (Romanos 15:1-3).

3. Ser pendenciero: Los individuos que pelean defendiendo sus puntos de vista, especialmente con aquellos que tienen autoridad sobre ellos, están permitiendo que el orgullo les quite lo mejor de si mismos. En la raíz de sus contiendas esta la creencia de que tienen razón y el otro está equivocado y que su propia voluntad prevalecerá. Es correcto defender un punto de vista o una posición, pero no es correcto hacerlo de tal manera que uno esté más interesado en sostener su propia opinión que en llegar a un entendimiento mutuo. (Proverbios 3:7).

4. Estar más interesado en ser escuchado que en escuchar: Cuando la necesidad de ser escuchado en vez de escuchar primero a los otros se convierte en un patrón de conducta, el orgullo ha ganado una batalla. Esta necesidad es muy común en los ministros que son inseguros. Es el caso del individuo que no se siente amado o valorado a menos que la gente “lo escuche”. Verdaderamente, con frecuencia esta es una expresión de inseguridad y orgullo (Job 11:1).

5. La ira: Es una emoción que usamos para justificarnos a nosotros mismos. Quiero decir que la naturaleza de la ira nos va a impulsar a justificar nuestra posición y culpar a otro por lo que está mal hecho. La justificación del “yo” nos lleva a negar nuestra propia complicidad o nuestras malas acciones. La escritura nos advierte que “…La ira humana no produce vida justa que Dios quiere…” (Santiago 1:20). Un individuo que siempre esta airado está enfermo de orgullo.

6. Irritabilidad e impaciencia: Hace muy poco tiempo que aprendí que la raíz de la impaciencia en mi vida era la ira, y por lo tanto estaba siendo víctima del orgullo. Cuando no somos capaces de tener paciencia con los demás y estamos irritados, se hace evidente que tenemos una opinión arrogante de nosotros mismos. Sentimos que nuestro tiempo, nuestras ideas o necesidades son más importantes que las de los demás. Esta también es una indicación de orgullo. (Proverbios 12:6).

7. Falta de sumisión: La sumisión consiste en ponerse voluntariamente debajo de la influencia, el control y la autoridad de otro. Cuando un individuo le promete someterse a usted o a otro, pero este critica o discute esa autoridad, da evidencias de que está siendo manejado por el orgullo. El test de la humildad y la sumisión es ser capaz de decir “si”, y mantener una actitud positiva y confiar en Dios, especialmente cuando la decisión de su autoridad va en contra de sus opiniones o su mejor juicio (Efesios 5:21).

8. No permite ninguna corrección: Quien no quiera admitir el ser corregido esto también es sinónimo de orgullo. Lo que a continuación mencionaremos fue una gran verdad y es que antes de morir, un pastor se destaco por accesible y estar dispuesto a ser corregido. Hasta era capaz de agradecer a quien le corregía y comprometerse a orar por eso, a buscar consejo, y a reunirse con quien lo corrigió para compartir con él las conclusiones a las que había llegado. ¡Fue un modelo para muchos de nosotros! (Job 36:10).

9. Recibir corrección pero no cambiar: Trabaje con un hombre al que debía corregir frecuentemente y que me agradecía por la corrección, pero nunca cambio. Esto también es una forma de orgullo. El individuo estaba apaciguándome y diciéndome lo que yo quería oír, pero realmente no recibía la corrección en su corazón. Su inseguridad y temor le impedían cambiar verdaderamente (Sofonías 3:2-4).

10. Necesitar que los demás siempre sigan su consejo: Los ministros del evangelio caemos fácilmente en la trampa de hacer que otros sigan nuestro consejo. El consejo siempre debería ofrecerse sin condicionamientos. Si usted está resentido por el de que no siguen su consejo, examine profundamente los motivos que mueven sus acciones (Job 21:16).

11. Necesidad de proclamar sus títulos o grados: Un amigo mío exige que cada vez que uno este con él le llame “pastor” “reverendo” “doctor” “líder” usualmente es una manera de ponerse encima de los demás. Los requerimientos como esos se nutren de orgullo.

12. Ser obstinado: El diccionario define a la obstinación como “pertinacia”, “porfía”, “terquedad”. En la raíz misma de la obstinación esta la idea de “Yo quiero lo que yo quiero cuando yo lo quiero”. Otro nombre para el orgullo (Ejemplo: Acab que deseo la viña de Nabot).

13. Comparaciones y competencias: II Corintios 10:12 aclara que compararse con otros no es sabio. La comparación es una forma de competencia, competencia que con frecuencia es declarada. Por ejemplo enfatizar el tamaño de la iglesia de uno, el numero de convertidos, entre otros. Sin embargo, también puede ser el pecado sutil de un corazón que íntimamente se entristece porque otro tiene más éxito o se regocija cuando el ministerio de otro pastor tiene dificultades. ¡Esto también es orgullo!

 

CONCLUSIÓN: Dios bendice a muchos con sus dones y gracia, pero esos mismos dones llegan a ser una fuente de orgullo cuando la gente pierde la capacidad de manejarlos con humildad. Muchos no quieren consagrar sus dones a Dios porque les gusta exhibirlos y usarlos para manipular a otros. Pero si persisten en rehusarse a rendirlos al Espíritu Santo, eventualmente él se apartará y Satanás con mucho gusto reemplazara los dones de Dios por sus dones falsos. El cambio puede ser tan sutil que la persona quizá ni siquiera se de cuenta de que Satanás tomo el control. De hecho, y muchos piensan que han recibido dones mayores. Sin embargo la gran diferencia de otros dones y los de Dios es que no fomentan la comunión con el Señor. Los dones falsos que sustituyeron a los verdaderos solamente excitan la carne. Lamentablemente comienzan a verse como mejores que otros y, en lugar de glorificar a Dios, sacan beneficios de su santidad y espiritualidad. Finalmente esta actitud causa su caída. La sabiduría de Proverbios 11:2 dice: que con el orgullo viene el oprobio, y en 16:18 que “Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería el fracaso” es mejor ser humildes delante de Dios ya que si lo somos Dios nos exaltara: Humillaos bajo la poderosa mano de Dios hasta que el os exalte cuando fuere tiempo (I Pedro 5:6). PASTOR ISRAEL FUENTES.

 

 

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

 

“PERMANECE EN LA CASA DEL SEÑOR”.

APOSTOL JOSUE NAYIB

1 Samuel 21: 1-11;  22: 10-11

 

Aquel día estaba allí uno de los

siervos de Saúl detenido delante

de Jehová, el nombre del cual

era Doeg, Idumeo, principal

de los pastores de Saúl.

 

1 Samuel 21:7.

 

 

1.-David significa Amado.

2.-Nob significa Lugar elevado, allí concurrían solamente los reyes y sacerdotes.

3.-Ahimelech: Hermano del rey.

4.-Doeg quiere decir Tímido.

 

 

Debemos aprender dos lecciones:

Una es que nosotros tenemos el sacerdocio.  Y dos, no todos los sacerdotes sirven al mismo Dios.

Un principal de los pastores de Saúl estaba en Nob, donde solo iban los sacerdotes.  Este hombre, que aparentemente era tímido, fue al que lo carcomió la envidia. Hoy muchos quieren subir, y suben por cierto, a lugares altos, lugares ministeriales complaciendo a los hombres, pero no a Dios. Este principal, nos dice la escritura, que se encontraba en el mismo lugar donde había ido David.  No escalemos peldaños matando a otros, como Doeg que no dudó en matar a 85 sacerdotes, que no eran malos, eran buenos, eran tan buenos que ocupaban los lugares altos y buenaventuras.  1 Samuel 22: 13-19.  Saúl, su jefe, tenía todo el poder, pero era poder humano, en cambio David tenía el poder divino.  David estaba seguro de lo que él tenía.  No olvidemos que en 1 Pedro 2: 9 se declara que nosotros somos linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis las virtudes de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.  Pero cuando se debe escalar humanamente hay que matar, hay que destruir.  No ocupe el lugar de Caín, no mate a su hermano, todos estamos bajo una misma sangre, todos estamos bajo un mismo padre y su nombre es Jehová.  Es la primera parte de la enseñanza.

 

La segunda cosa que debemos saber es que, a pesar que todos los sabían que David era el futuro rey de Israel y que Dios estaba con él, porque David no solo tocaba los instrumentos, no sólo era prudente, sino que además, Dios era con él.  1 Samuel 16:13, 18.  A pesar de todo ello, David tenía una verdadera necesidad de Dios.  Lo que quiero decir es lo siguiente:  Usted puede parecer muy espiritual, pero va a llegar el día en que va a tener tanta necesidad de Dios,  como la que tuvo David.  Es que en los momentos de necesidad, en los momentos de ansiedad, no importa cuales ni cuantos sean, no importa cuántos dones o ministerios tenga, necesitará de un lugar donde haya refugio.  El salmo 26:8 dice: Jehová, la habitación de tu casa he amado, y el lugar del Tabernáculo de tu gloria.

 

 

En la casa de Dios hay dos tipos de hombres y mujeres.  Están aquellos que representan a David, y los que representan a Doeg.  Aunque David es reconocido en Hechos 13:22 como el hombre conforme al corazón de Dios,  eso no lo deja exento de la necesidad de subir a los lugares altos.  Ya no es el David que está cantando salmos, que está danzando, que está tocando el arpa, ahora es el David que necesita tener un encuentro con Dios.  David no traía en sus labios cánticos, venía huyendo de Saúl que lo quería matar. David sabía dónde recurrir: Es que no hay ni habrá nada que nos dé satisfacción, solo el Señor Jesucristo puede saciar plenamente nuestras almas.

 

 

 Una  cosa he demando

     Al Señor, y ésta buscará, que

        esté yo en

 la casa del Señor

     todos los días de mi vida,

     para contemplar

     la hermosura del Señor y

    para inquirir en su templo.

 

                  Salmo 27:4.

 

 

 

Doeg estaba preocupado de la presencia de David, pero David no estaba preocupado de la presencia de Doeg.  Es que cuando alguien busca a Dios no se preocupa del que está a su lado, como está vestido.  David llega ante el sacerdote y le dice: Tengo hambre.  Ahimelech responde: Lo único que tengo para ofrecerte es el pan de la proposición.  El pan de la presencia, el pan que según a Levítico 24: 5-9 y Mateo 12:4 era sólo para sacerdotes.  El hijo pródigo reconoció: En la casa de mi padre hay mucho pan y he aquí yo perezco.  Lucas 15: 17.  ¿Sabe por qué muchos se están muriendo y espiritualmente están en los huesos?  Porque asisten a la reunión como Doeg, sólo tienen el título de espirituales.  No busquemos sostener algún título, procuremos, como David, salir de cada reunión completamente libres.

 

Doeg el edomita ahora se ´´separa´´ de los otros oficiales en cuanto culpabilidad por ocultarle al rey, y acusa al sumo sacerdote de conspirar con David. Ahora seguimos con la MASACRE que Saúl perpetra sobre los sacerdotes del SEÑOR, de su pueblo, y de todas sus familias. SATANAS ESTA ACOSTUMBRADOS EN UTILIZAR CUERPOS PARA SEGUIR MTANTANDO Y DESTRUYENDO.

 

Debemos recordar que así como David era perseguido, JESUCRISTO sigue siendo perseguido en el mundo. Perseguido en el sentido que sus seguidores son perseguidos por causa de Su Nombre. Pero JESUCRISTO hizo un llamado a todos los perseguidos, atormentados, y cargados, a venir a Él.

(Mateo 11:28) «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.»

Era un llamado a aquellos Judíos que estaban cargados con la ley y la tradición de los ancianos. Esa religiosidad que deja a la persona CARGADA, en vez de ALIVIANADA.

Es un llamado a ser libres de la culpa y el peso del pecado, y a ser libres del temor a la muerte eterna.

Debo recordar que ese peso de culpa es lo que las sectas imparten a sus seguidores. También los grupos controversiales que imponen cargas que no son Bíblicas a sus miembros.

 

David no pensó mucho, tomó el pan de la proposición y comenzó a repartirlo a los que venían en él.  Yo asisto a la casa de Dios a buscar el pan y llevarlo a los míos, vengo a prestar oído a aquel que me edifica: El Señor Jesús.  Tenemos un alimento especial se llama la palabra de Dios. ”Bienaventurados el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y  guardan las cosas en ellas escritas: porque el tiempo está cerca”.  Apocalipsis  1:3.  Este pan no es una migaja.  Las migajas son para los perrillos, Mateo 15:26-27.  Usted no es un perrillo, usted es un hijo de Dios y necesita comer como Elías porque es siervo de Dios. Aunque esté depresivo, Dios le va a despertar y le dará pan hecho por manos de ángeles.  Usted no puede alimentarse de carroñas, no puede alimentarse de cualquier comida para seguir hambriento.  Pero si tiene hambre, el Señor dijo: “Bienaventurados son los que tiene hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”.  Mateo  5:6.

 

Doeg  tenía la máscara de ese cristiano hipócrita que nunca quiere reconocer que necesita de Dios.  Existen lugares donde me puedo congregar para bendecir, para lamentarme, para llorar, para reír:”Bendeciré al Eterno en todo tiempo, su alabanza estará siempre en mi boca, lo oirán los mansos y se alegrarán.  Salmo 34: 1-2.  Existe una congregación que va a ser participante de mis dolores.  Cuando salieron de la cárcel, Pedro y Juan no vinieron a la casa de su padre, o su madre, ni a tomar sus redes, sino que fueron a los suyos, gozosos y alegres.  Esa reunión fue muy especial.  El lugar empezó a temblar y nuevamente aconteció lo sucedido en Hechos 2: Todos fueron llenos del Espíritu Santo.  Hechos 4:31.  Cada vez que nos congregamos en el nombre de Jesús es para ser llenos del Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo es gozo, paz, benignidad, humildad y unidad.  ¿Qué te pasa David?, es que él era igual que todos nosotros, necesitaba llegar a Dios, no hay súper hombres.  Elías era mayor que nosotros y en Santiago  5: 17 dice que era semejante a pasiones como las nuestras,   aquí no hay superhombres lloramos, reímos nos lamentamos.

 

El sacerdote entendió que David estaba ahí por un motivo, y entre nosotros está  el Sumo Sacerdote que  también entenderá nuestros motivos.  En nuestro medio no está Aarón, aquí tenemos al que intercede diariamente por nosotros en el cielo mismo.  Que si el enemigo quiere pisotearnos, hay alguien que ha rogado por nosotros, y lo que ha pedido el Señor es que seamos guardados del mal.  Juan 17:15.  Él sabe que el diablo, muchas veces, ha querido bofetearnos, pero Él ha rogado por nosotros.  Nadie entendía a que venía David a ese lugar, pero venía a confesar.  Gracias Señor, me guardaste de la mano de Saúl.  Saúl todavía no me puede destruir y yo vengo a la casa del Señor.  David entendió, lo que luego Salomón declararía en 2 Crónicas 6: 28-42, que cuando viniese el mal, hambre, pestilencia, etc.  Nos presentaríamos en su Casa, porque allí está su Nombre, y Él nos responderá.  Esto ocurrió también con la mujer encorvada, que asistía cansada y fatigada a ese lugar donde fue sanada. Lucas 13: 10-16.  Y alguien se molestó:  el principal de la sinagoga.  El que está enojado ahora es el príncipe de las tinieblas, Satanás el diablo.  A aquellos que no les suceden absolutamente nada, es por que están a favor del diablo.  El Señor dijo: Gozaos y alegraos, cuando por mí causa os persiguieren…  Los que estamos contra el diablo no sólo queremos pisotearlo, sino que queremos comerlo.  Tenemos que hacer lo que hacía Juan el Bautista con las langostas.  Apocalipsis 9 menciona a langostas extrañas saliendo del abismo, en otras palabras,  éstas simbolizan a los demonios, pero Juan se las comía, las destrozaba con sus dientes. Mateo 3:4.  Así debemos hacer hoy, comernos a los demonios porque son vencidos por el Nombre de Jesús.

 

Aunque el principal se enoje, debemos llegar a la Casa del Señor dispuesto a que los encorvados y encorvadas se levanten.  El único interesado en velo a usted cabizbajo es el fiel enemigo que está a su lado.  Nadie puede ordenar lo que debemos hacer en un culto apostólico.  Si tenemos la necesidad de grita, gritamos.  Los cultos apostólicos son gobernados por el Espíritu Santo, aquí no está la voz del hombre limitándonos, aquí está la gloriosa voz de Dios gobernándonos.  Doeg está ocupado su puesto sólo para criticar, anotar y luego llamar a su jefe Saúl y escalar, matando a otros.  Todos los que rápidamente han corrido y no han esperado en Dios, escalando puestos aplastando a otros, son como Doeg.

 

A pesar que Elcana era un buen marido, Anna se aburrió porque su adversaria siempre la irritaba, pero no buscó un abogado o un familiar para decirle que estaba siendo maltratada, ella entró al mejor lugar: la Casa de Dios.  Los  sacerdotes cuando no tienen el Espíritu Santo, se equivocan.  Cuando pasan mucho tiempo sentados, se equivocan.  Elí la juzgó como una borracha, él estaba desubicado, porque ya no estaba bajo la presencia de Dios.  Hoy hay muchos que están viviendo el ministerio de Elí, pasan más sentados que de rodillas.  No conocen el bramido de las ovejas, a éstas hay que sacarles solamente la lana, sin embargo hay algunos que, además de sacarle la lana, también le sacan la carne y  la dejan herida.

 

Anna tenía una respuesta para Elí:Que piense lo que piense, pero aquí yo no estoy llorando como una borracha, esta es amargura de espíritu.  Muchos están preocupado: ¿qué van a pensar los hermanos si me ven llorar en el púlpito, si yo soy el líder espiritual?  ¡Que piensen lo que piensen!, pero al igual que usted, yo necesito hablar con mi Padre.  Necesito hablar con Jesús.  Con razón estas palabras quedaron registradas en el Salmo 122.  Yo me alegré, con los que me decían a la casa del Señor iremos.

 

Lo más malo que usted ha hecho es quedarse en casa cuando tiene problemas. La Biblia lo dice en Hebreos 10:15: No dejando vuestra congregación como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos  cuanto más vemos que el día se acerca.  No tenemos tiempo para quedarnos en casa, hay un lugar donde debemos ir, donde la palabra de Dios y el Espíritu levantarán nuestras manos. Nuestra mirada va a ser diferente, saldremos cambiados de esta congregación, porque nuestro encuentro con Dios será real.  Nos congregamos para gozarnos en el Señor, porque el que está siempre gozoso comunica gozo, el que está siempre alegre, comunica alegría.

 

Lo que hizo el sumo sacerdote fue entregar a David la espada de Goliart.  Saúl que David había vencido al león y al oso, y ahora Goliat se compara a sí mismo con un perro: ¿acaso yo soy perro?... 1 Samuel  17: 34-43.  Si el león y el oso son más feroces que un perro, entonces esta noticia nos  debe dar gozo porque podemos vencerlo.  Cuando el diablo estaba a punto de matarte,  Dios te sacó del lodo cenagoso.  Cuando eras una podrida llega de la cabeza hasta las plantas de los pies, fue el Señor a limpiarte.  Esto es suficiente para dar Gloria al nombre del Señor, para decir  ¡Aleluya!.

 

Despojémonos de todo peso de pecado, subamos a encontrarnos con aquel que es Poderoso en las alturas. David venía a la casa del Señor a refugiarse.  Esto no lo entendía Saúl ni Doeg,  pero David buscaba un encuentro con el Señor.  Hoy también hay muchos espectadores que se dedican a observar como Doieg y estorban la Gloria del Altísimo.  Vengamos, como David, a adorarle, a comer pan de Dios, porque el pan de Dios da fortaleza.

 

Mantengamos unida la Iglesia par que toda persona esté bajo el maravilloso poder de Dios.  Experimentaremos cosas que jamás hemos experimentado.  Hay hombres y mujeres, que por 20 o 30 años han estado ignorantes como el paralítico de Hechos 3, que sólo llegaba hasta la puerta.  Pero un día, escuchó, no un sonido de monedas, sino este mensaje:   No tengo ni oro ni plata, más lo que tengo te doy, en el nombre de Jesús de  Nazareth, levántate y anda.  En el Templo, los sacerdotes se admiraron al verlo saltar, porque no entró  caminando.Todos habían tenido el privilegio de entrar con sus dos pies, pero nadie había tenido el agradecimiento para entrar saltando a la casa de Dios.  Si oráramos mucho más en nuestros hogares, con sólo pisar la entrada de este lugar transmitiríamos vida a diestra y a siniestra.  Doeg, tienes que entender que si quieres subir un nuevo escalón, seguirás matando sacerdotes, pero la sangre caerá sobre ti.

David no iba a crear problemas él, iba a buscar a Dios. Tomemos las palabras de Nehemías  10:39:”y no abandonaremos la Casa de nuestro Dios”.

 

Conclusión: Muchos piensan que el mal no es castigado por Dios. No siempre ocurre de una forma rápida. Pueden pasar años pero el castigo de DIOS alcanza a aquellos que hacen el mal. David escribió el SALMO 52 por esa masacre que Saúl y Doeg el edomita habían hecho.

Debemos notar que Saúl fue un hombre que no se arrepentía. Su vida estaba llena de amargura, celos y envidia. Esa raíz de amargura ha sido la causa de muchas divisiones en Iglesias entre Cristianos, y en muchas familias. Veamos Hebreos 12:15:«Asegúrense de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que ninguna raíz amarga brote y cause dificultades y corrompa a muchos»

Podemos decir que raíz de amargura se refiere a una persona, que por su mala conducta, o por mala ´´doctrina´´ lleva a otros a descarriarse. Es por eso que el verso anterior, llama a la paz y a la santidad (Hebreos 12:14). La consecuencia de haber hablado delante de Doeg, como Cristo ante Judas, es que el enemigo va en contra del pueblo del Señor hasta la muerte de aquellos que pueda llevarse por delante. Una horrible expectación de juicio para los malignos les espera en el lago de fuego y azufre, que es la muerte segunda, y no se apaga por los siglos de los siglos. Su Hno. Desde el Cono sur Josué Nayib.

 

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

 

“Dios resiste a los soberbios”

APOSTOL JOSUE NAYIB

(Santiago 4:6, 1 Pedro 5:5).

La soberbia es vivir uno mismo creyéndose mejor que los demás. Una personas orgullosa, soberbia y arrogante, es aquella que tiene un exceso de autoestima y menos precia a los demás. Alardea incluso de características que carece. Generalmente es la gente que tiene más, es decir, posee un alto cargo en su trabajo, goza de una economía abundante y se les olvida que la vida les ha llevado a obtener todo eso, creen que lo logran por si solos no reconocen que algo superior, Dios, la fuente, la energía, el universo, la vida, es quien les ha concedido todo. En cierto modo, se creen dioses.

 

La soberbia en la humanidad y en la Iglesia tiene como propósito en sí mismo hacer sentir al hombre independiente.  Lo ha hecho sentirse auto-suficiente, dependiendo sólo momentáneamente de otros como un medio para beneficiarse o adquirir ganancia.  Hay un dicho mundano que dice “Él o ella es un hombre o una mujer auto-didacta”.  Esta imagen de uno mismo es creada y alimentada por la soberbia.  Siempre que el ego está siendo alimentado y se infla la dignidad del ego y sigue creciendo; la persona se irá tornando más egocéntrica.  ¿Recuerdan ustedes el pasaje de la Biblia que mencionamos anteriormente que dice? “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída, la altivez de espíritu” (Proverbios 16:18).  Cuántas veces hemos visto que el diablo infla a alguien de tal manera que lo lleva al punto de auto-engaño y después intenta destruirlo?  Este círculo vicioso lo he observado una y otra vez. Es muy triste ver esto, que a menudo termina en una gran tragedia.

 

Veremos una lista de algunas definiciones y significados de la palabra “soberbia” dada en el Antiguo y Nuevo Testamento de la Biblia.  También les daré una lista de las definiciones de esta palabra que se encuentran en el diccionario Webster, que como verán son sinónimos.

 

En cualquier lugar que se encuentre la palabra “soberbia”, en el Antiguo Testamento, estos son los siguientes significados de dicha palabra:

a.       Una justificación de uno mismo  de ser como es, arrogancia.

b.      Altanero y pomposo

c.       Triunfante y presuntuoso

En el Nuevo Testamento encontramos los siguientes significados:

a.       Creído

b.      Altivo y alabancioso

c.       Auto-exaltación

El diccionario Webster revela las siguientes definiciones:

a.       Auto-estimación  fuera de orden, creído

b.      Aparente auto-justificación, auto-respeto

c.       Felicitarse uno mismo por lo que es, o por lo que uno tiene o ha hecho

NÓTESE cuantas veces se mencionan las palabras auto o uno mismo; dichas palabras las he subrayado en la lista de significados.

 

A medida que vayan leyendo este artículo, me gustaría que recordaran y se refirieran a estas definiciones y significados.  Estas servirán de clave para que tengan un mayor entendimiento sobre los problemas de la soberbia.

 

Además de lo que se ha dicho anteriormente, la presunción es producida por una persona que es controlada por una actitud de soberbia; esta actitud presume que aquellos que entran en contacto con un individuo que se encuentra en esta condición (o estado) de auto-exaltación - ellos igualmente comparten la excitación o entusiasmo de su altivez.  La Biblia dice: “Ciertamente la soberbia concebirá contienda…” (Proverbios 13:10).  “El altivo de ánimo suscita contienda…” (Proverbios 28:25).  A nadie le gusta la contienda; ahora vemos cual es la principal causa de contiendas, argumentos, pleitos, despechos, desprecio y aún odio.  ¿Cuál es esa causa?  ¡Por supuesto, la SOBERBIA!

 

¿Qué otra cosa produce la soberbia?  La soberbia demanda atención, no sólo continuamente, sino que la exige más y más.  Si esta atención no le es dada entonces el resultado será el hecho desdeñoso de “ignorar” a todos aquellos que no rindieron adoración al objeto de SOBERBIA.  Entonces comienza a suscitarse en la persona auto-exaltada una conducta tosca para refrenar todo contacto, comunicación o asociación con aquella persona que no quiere reconocer sus méritos.  Cuan triste es ver como esta fuerza llamada SOBERBIA se apodera de los seres humanos que fueron creados para vivir juntos en respeto y armonía, y los separa.

 

Amado lector, oiga lo que dice la Palabra de Dios.  “Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso, que obra en la insolencia de su presunción.” (Proverbios 21:24).  Escarnecer es degradar a otros por no adorar al dios del ego.  Es el resultado automático de la soberbia.  La lengua del soberbio es un arma en las manos del diablo.  “En la boca del necio está la vara de la soberbia…” (Proverbios 14:3).  Cuánto daño puede causar estas palabras de soberbia a otros.  “La muerte y la vida están en poder de la lengua.” (Proverbios 18:21).  Las palabras de soberbia dichas continuamente traerán muerte, no solamente al oidor sino también al que las hable.

 

¡Oh, cómo se esfuerza una persona soberbia por ocupar un lugar de honor en el mundo; únicamente para ser importante o más importante!  Esta es la forma de pensar de un soberbio; pero la Biblia nos dice: “Cuando viene la soberbia viene también la deshonra.” (Proverbios 11:2) y “La soberbia del hombre le abate…” (Proverbios 29:23).

 

Hay una presión constante de parte del ego (soberbia, orgullo) que impulsa a la gente de Dios a alimentarse de inquietudes e impulsos vanos.  Hoy en día existe un gran engaño.  Este engaño consiste en que si uno toma diariamente una actitud de humildad, lo que puede resultar es que perdamos nuestra gran habilidad o llamamiento.  Muchos obreros cristianos se preguntan por qué se sienten vacíos en su interior después de una tan grande demostración de obras. “La soberbia del hombre le abate.” (Proverbios 29:23).  “Jehová asolará la casa de los soberbios”. (Proverbios 15:25).  Hermanos y hermanas, por favor mediten en estas verdades.

 

Hubo una discusión entre los discípulos de Jesús aun cuando El caminaba y ministraba aquí en la tierra.  En más de una ocasión los discípulos de Jesús se encontraron en disputa el uno con el otro.  “Entonces entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.” (Lucas 9:46).  “Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.” (Lucas 22:24).

 

Asimismo en el día de hoy podemos ver esta clase de contienda entre los siervos de Dios.  ¿Recuerda la definición de la palabra auto-exaltación?  Era para levantarse o elevarse uno mismo en rango, poder o posición.  ¿Cuáles son algunos resultados de los pensamientos y acciones (obras) soberbias en ésta área?  ¿Ha pensado cual es la razón o las razones que motivan a una persona a adquirir conocimiento bíblico?  ¿Podría ser para ganar únicamente conocimiento para que éste sea reconocido por los demás?  ¿O tal vez para lograr una mejor posición o nombramiento?  “…El conocimiento envanece, (lo hace arrogante) pero el amor edifica.”  (I Corintios 8:1).  He observado a muchos cristianos quienes son soberbios, y que se jactan de tener mayor unción y pertenecer a cierta denominación, escuela bíblica o ministerio.  Nosotros nos gloriamos únicamente en Cristo Jesús, a cuya semejanza hemos sido hechos: “…el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría…” (I Corintios 1:30-31).

 

La  “soberbia espiritual”, la cual suena como una rareza, porque sabemos que el Espíritu Santo, en un creyente, no manifiesta soberbia sino mansedumbre.  Sin embargo,  me estoy refiriendo a la propia opinión de uno en cuanto a su espiritualidad en relación a otros.  “…por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura…” (Romanos 12:3).  Esta advertencia vino de un siervo de Dios, todos lo sabemos, cuyo nombre es Pablo.  Este tenía una riqueza de conocimiento bíblico y educacional, pero decidió no usarlo como su credencial.  “…aún estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor,…y lo tengo todo por basura, para ganar a Cristo,” (Filipenses 3:8).  ¿Está usted tratando de comparar su propia imagen con la de sus hermanos creyentes?  ¿Está usted esforzándose por ser reconocido como un siervo más efectivo, eficiente o provechoso?  ¿Está usted tratando de sobresalir o de hacerse notar como un gran ministro?  Debo advertirle, amadísimo hermano, “…de dentro del corazón de los hombres salen…la soberbia,...” (Marcos 7:21-22).  “…Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones.” (Lucas 1:51).

 

La Escritura en 1Timoteo 6:4-5, “…y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de los cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias (lenguaje abusivo), malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos (depravados) de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia.”  Recuerden, “El altivo de ánimo suscita contiendas,…” (Proverbios 13:10).  ¿Está usted esforzándose con sus hermanos?  ¿Qué espera ganar usted?  “Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios.” (Proverbios 16:19).  Es en la vida abundante de Jesús nuestro Señor, que logramos vivir libres de la soberbia.

 

¿Está usted recibiendo palabras halagadoras (lisonjeras) de otras personas por su gran “unción”?  ¡Manténgase alerta!  “Más os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos (ocasionan estorbo) en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.  Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.” (Romanos 16:17-18).  “Estos… (sus bocas) hablan…cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.” (Judas 16).  Estas palabras de la escritura fueron escritas para nosotros, los creyentes.

 

No importa lo que usted piense acerca de lo grave (serio) que es este asunto de la soberbia en la iglesia, pero tenga presente que ella es una abominación a Dios.  “Seis cosas abomina Jehová, y aún siete abomina su alma: Los ojos altivos…” (Proverbios 6:16-17). Observe aquí cual es la primera abominación a Dios, es la altivez (soberbia).  “La soberbia y la arrogancia, el mal camino (el camino pervertido) yo aborrezco, dice el Señor.” (Proverbios 8:13).  Muchos cristianos están sintiendo en su espíritu  que estamos viviendo los últimos días.  ¿Siente usted que está viviendo en los últimos días? Escuchen nuevamente lo que dice la Palabra de Dios a la iglesia.  “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.  Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros (amadores del dinero), vanagloriosos, soberbios (arrogantes), blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural (sin amor), implacables (irreconciliables), calumniadores, intemperantes (sin dominio propio), crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos (irresponsables), infatuados (creídos), amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad (religión), pero negarán la eficacia de ella; a estos evita.” (II Timoteo 3:1-5).

 

Si ahora mismo se está sintiendo culpable, espero que no caiga en una de las trampas fatales de la soberbia.  ¿Cuál es esa trampa?  Es la auto-compasión.  No sienta lástima de usted mismo porque ha sido robada su gloria, ¡O Soberbia¡  El dejar  de recibir la gloria del hombre no es nada comparado con la recompensa (galardón) celestial que recibirá de su Padre.  Lea Mateo 6:2-4.  Jesús dijo: “Gloria de los hombres no recibo… ¿Cómo podéis vosotros creer, pues recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que viene del Dios único?” (Juan 5:41,44).  Jesús también dijo: “El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca…”” (Juan 7:18).  “…Ni el buscar la propia gloria es gloria.” (Proverbios 25:27).  La auto-compasión es una puerta abierta al desánimo (desaliento), a la depresión, y a la desesperanza.  Usted tiene el ánimo en sí mismo; “…Cristo está en usted, la esperanza de gloria,” (Colosenses 1:27).

Mis hermanos y hermanas, tengo una declaración final en este capítulo.  ¡La soberbia es un pecado contra el señor, Dios Omnipotente!  “Altivez de ojos, y orgullo de corazón y pensamiento de impíos, son pecado.” (Proverbios 21:4).  Usted necesita siempre buscar a Dios y reconocer la necesidad del poder de liberación en su vida.

 

En Santiago 1:22-25 la Palabra declara lo siguiente: “pero sed hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.  Porque si alguno es oidor de la Palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.  Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la ley de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.” Todas las escrituras anteriormente mencionadas fueron tomadas de las cartas (epístolas) instructivas enviadas a la iglesia del Nuevo Testamento de la cual nosotros también formamos parte.  Todos los cristianos tienen la misma responsabilidad de obedecer a la Palabra de Dios.  El mismo Jesús habló estas palabras en Mateo 7:24-27:  “Cualquiera, pues; que me oye estas palabras, las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca..  Descendió lluvia, y vinieron ríos y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.  Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.”  Tenga presente (recuerde) que “Antes del quebrantamiento (la caída) es la soberbia - (altivez, orgullo)…”  (Proverbios 16:18).  ¿Está usted edificando su casa (su cuerpo, que como sabe es el templo del Espíritu Santo) sobre la arena de la soberbia? O la está edificando sobre la roca de la humildad, Jesucristo.

 

Una persona que ha permitido que la soberbia habite en su vida, no reconoce que se ha equivocado, por eso a veces, las bendiciones que la vida le tiene se demoran, porque ofende, se equivoca y no pide perdón, lastima corazones, destrozamos a algunas personas con nuestros actos o palabras y no pedimos perdón y por eso de pronto no logran lo que desean o a pesar de tener todo lo material que desean no gozan de una vida plena, de paz interior. Hay que ser humildes y pedir perdón pero ante todo perdonarnos a nosotros mismos porque es así como reconocemos y aceptamos nuestras culpas. Casi siempre es más valioso el perdón a nosotros mismos más que el ajeno.

 

Jesús fue humilde y no soberbio; Jesús fue manso y humilde, no inflado ni arrogante; Jesús fue fuerte y poderoso, pero no para Su auto-exaltación.  Escuchen estas palabras del Señor: “…Vosotros sabéis que los gobernadores de las naciones se enseñorean de ellas.  Y sus grandes ejercen sobre ellas potestad (autoridad) pero no será así, entre vosotros discípulos) sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.  Porque el que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.” (Marcos 10:44; Mateo 23:11-12).

Si después de leer y meditar en estas verdades (hechos) ustedes no se sienten confortables en alguna área de soberbia en su vida, entonces me sentiré muy satisfecho. Ven, si son víctimas de las fuerzas sobrenaturales diabólicas de la soberbia, no tienen esperanza de liberación en sus propias fuerzas y sabiduría natural.  ¡Alabado sea Dios!  Clamen a JESUS en este momento.  “…Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes…”

(1 Pedro 5:5; Santiago 4:6).  ¡Humíllese y permita que Jesús le libre!  "La soberbia nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió". Su Hno. Desde el Cono Sur Josué Nayib.

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

 

“QUE DICE LA BIBLIA ACERCA DE LA VESTIMENTA PARA HOMBRES Y MUJERES?”

APOSTOL JOSUE NAYIB

“Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos” I Timoteo 2:9

“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace” Deuteronomio 22:5.

 

¿Es usted  Cristiano? Si es así, este mensaje es para usted. Este mensaje no va dirigido a alguien con poco o ningún interés en hacer la voluntad de Dios en su vida. Si usted perteneces a Cristo, ¡ya no es la persona que solía ser! La Palabra de Dios dice que usted es una nueva persona interiormente. El apóstol Pablo escribió: “…De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas…”

 (2 Corintios 5:17).

 

Debe vestirse para agradar al Señor Jesús. El  Apóstol Pablo dice que debemos tener como nuestro interés “ser agradables a Él” (2 Corintios. 5:9). Esto significa que en todo lo que hacemos, incluyendo la forma en que nos vestimos, debemos complacer al Señor en lugar de hacerlo para nosotros mismos (2 Corintios. 5:15). ¿Le preocupa a usted realmente cómo glorificar a Dios en su forma de vestir, o le preocupa más agradarse a sí mismo y a otras personas? ¿Está usted decidido a buscar lo que es “precioso” a los ojos de Dios – en lugar de lo que es deseable a los ojos de otros? Recuerde que aquellos hombres y mujeres de Dios en quienes usted se interesa (miembros de la familia de Dios) verán sus cualidades espirituales interiores en lugar del atractivo externo.

 

No debe vestirse para ser admirada por las demás mujeres o sexualmente deseada por los hombres. Usar ropa significa cubrir nuestro cuerpo en una forma sencilla y simple. No significa crear envidia en otra hermana. La ropa tampoco debe ser usada para hacer crecer el deseo de la carne en el corazón del sexo opuesto. Jesús dijo: “Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón” (Mateo. 5:28). Jesús dijo que si el ojo nos es ocasión de pecar, debemos arrancarlo y echarlo de nosotros; porque es mejor esto a que seamos arrojados al infierno (vv. 29-30). Ama a los demás de tal manera que no generes envidia o deseo en los otros.  Si usted causa el pecado en los demás por su apariencia, usted se convierte en sí misma en motivo de pecado para otros (Lucas 17: 1-2).

 

La apariencia externa. Es un elemento importante de la santidad. Hay un número de escrituras que enseñan específicamente como los cristianos deben vestirse y adornarse. Estudiaremos estas escrituras, dos de las cuales están citadas arriba, con el objetivo de descubrir los principios básicos que gobiernan la apariencia externa de los cristianos.

Es importante comprender estos principios por dos razones por lo menos. Por una cosa, los estilos de vestir y las costumbres han cambiado en una manera tan drástica desde los tiempos de la Biblia que tenemos que aplicar sus enseñanzas a situaciones no conocidas en aquel día. También, hay tan pocas directivas específicas para los hombres que aparentemente esa cuestión no era una controversia en ese entonces. Si podemos identificar los principios básicos de la santidad, sabemos que ellos se aplicarán de igual modo tanto a los hombres como a las mujeres en el siglo 21.

 

La modestia. En primer lugar, Pablo enfatiza la modestia en (I Timoteo 2:9). El significado principal de la palabra modestia es ser decente o casto, especialmente en  referencia a la ropa externa y en el comportamiento.

Pedro, al describir cómo las mujeres deben adornarse, nos dice que las esposas pueden ganar a sus esposos inconversos por medio de su comportamiento casto (I Pedro 3:2). La necesidad de la modestia en la ropa rige desde el pecado de Adán y Eva. Originalmente ellos fueron creados en un estado de inocencia y fueron vestidos con la gloria de Dios (Génesis 2:25, Salmo 8:5). Cuando ellos comieron del fruto del árbol del conocimiento del bien y el mal, ellos perdieron la gloria de Dios y se dieron cuenta que estaban desnudos. Entonces Dios tuvo que vestirles con pieles de animales (Génesis 3:21). Desde aquel tiempo, Su plan ha sido que la humanidad se vista decentemente.

Nótese que el diablo trata de hacer exactamente el opuesto al hombre. Una de las cosas que el endemoniado de Gadara hizo fue “desvestirse”. Cuando Jesús echó fuera los demonios, el hombre fue hallado vestido y en su cabal juicio (Lucas 8:27, 35). La ropa inmodesta indica la presencia de un espíritu lujurioso, un deseo de exhibir al cuerpo y de atraer al sexo opuesto por medio de la lujuria. La inmodestia es una tentación fuerte y una atracción, especialmente para los hombres, quienes son más orientados visualmente y se excitan más rápidamente que las mujeres. David cayó en el adulterio a causa de esto (II Samuel 11:2), y es fácil que un hombre peque en su corazón por mirar a una mujer que está inmodestamente vestida (Mateo 5:28). En tal caso el hombre es culpable, pero la mujer no es totalmente inocente tampoco. El plan de Dios para nosotros hoy es que nos vistamos modestamente.

 

La ropa modesta. Ahora queremos aplicar estos principios a algunas preguntas que nos conciernen hoy. ¿Qué quiere decir vestirse con ropa modesta? Significa vestirse de tal manera de no exponer indecentemente el cuerpo al sexo opuesto. La ropa inmodesta es una atracción porque expone el cuerpo al sexo opuesto. Aquí hay algunas cosas que uno debe considerar con respecto a la modestia del vestido. Debe de haber un cuidado con las mangas, que no muestren la desnudes de los brazos, los escotes muy pronunciados, la ropa ajustada, y ropa delgada. Tanto los hombres como las mujeres deben desarrollar un sentido personal de la modestia, con temor a Dios. Las normas que hemos usado son mangas largas (ejemplo hasta el codo) y los vestidos que cubren y bajan de la rodilla.

 

La vanidad. Próximamente, Pablo dice que una mujer debe adornarse a sí misma con pudor y modestia o sobriedad, y no con diversas cosas llamativas tales como el peinado ostentoso, el oro, las perlas, o los vestidos costosos.

El pudor significa: reverencia, dominio de sí mismo, modestia, y timidez.

La sobriedad significa: albedrío, templanza, y dominio de sí mismo. En otras palabras, es el opuesto a la vanidad. Dios aborrece al orgullo, por tanto El no aprueba ninguna exhibición presuntuosa u ostentosa. Los estilos que se diseñan principalmente para alimentar el ego no están de acuerdo a la voluntad Dios. Las mujeres no deben confiar en los adornos externos. “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios” (I Pedro 3:3-4).

 

Moderación en el costo. Estrechamente asociado con la vanidad es el principio de moderación en el costo. Esta es la razón porque no debemos adornarnos con el oro, las perlas, y vestidos costosos.

Una buena manera de pensar de esto es preguntarnos si esta es una exhibición ostentosa de riqueza en los ojos de los creyentes y nuestros conocidos ¿Despertará la envidia? ¿Representa una mayordomía buena del dinero que Dios ha encomendado a nuestro cuidado? Seguramente Dios está triste cuando ve a Su pueblo comprando ropas innecesariamente caras, y joyería mientras Su obra sufre en tantas áreas. El quiere que usemos nuestra prosperidad como un medio de ganar las almas, y no solamente para satisfacer nuestras lujurias propias.

 

La distinción entre los sexos. En el principio; Dios creo “varón y mujer” (Génesis 1:27) y Él quiere que los hombres y las mujeres se muestren ¡como hombres y mujeres!. La escritura en Deuteronomio introduce aun otro concepto que es importante a Dios, la distinción entre los sexos. No solamente hay diferencias biológicas entre los sexos, sino también hay diferencias mentales y emocionales. Además, Dios ha establecido ciertos métodos sociales para mantener la distinción entre el varón y la mujer; específicamente, la ropa, el pelo. Esta separación es importante a Dios porque El ha diseñado papeles diferentes en la vida para el varón y la mujer. También, es un resguardo importante contra la homosexualidad la cual Dios aborrece. El principio de la distinción del sexo en la ropa es infringido por la ropa unisex, por hombres que se visten de una manera femenina, y por mujeres que se visten de una manera masculina, las cuales Dios aborrece (Deuteronomio 22:5).

 

Deuteronomio 22:5 es aplicable hoy. Muchos sostienen que esta escritura del Antiguo Testamento no es aplicable hoy. Estableceremos primeramente que es aplicable y en segundo lugar que las otras escrituras reiteran su enseñanza básica.

En primer lugar, algunos dicen que ambos sexos usaban túnicas o mantos en los tiempos bíblicos así que no había ninguna distinción clara entre los sexos. Aunque es cierto que ambos sexos se vestían con túnicas, también es cierto que había diferencias claras entre los tipos de túnicas usadas por los varones y las que usaban las mujeres.

Una mirada a la historia y a la cultura de las tierras Orientales prueba esto, y también las escrituras lo prueban.

 

Una objeción más seria es que Deuteronomio 22:5 es una parte de la ley que fue dada a Israel y no nos concierne a nosotros como cristianos. En el apoyo de esta posición, la gente dice que hoy no obedecemos literalmente los versículos nueve, diez, y once del mismo capítulo. Estos versículos dicen que no se debe sembrar con semillas diversas, que no se debe arar con buey y con asno juntos, y no se debe usar ropa de lana y lino juntos. Para contestar esto, debemos dividir correctamente la Palabra de Dios por mirar a lo que estos versículos intentan enseñarnos. El versículo cinco enseña la distinción entre los sexos lo cual es una ley moral. Esta ley no fue dada simplemente a los Judíos, pero siempre es vigente en el día de hoy. Los versículos nueve al once usan la “tipología” para enseñar la separación del pecado y del mundo. No tenemos que obedecer este mandamiento literalmente en sus aspectos ceremoniales, pero sí tenemos que obedecerlo en la tipología. Nuestra separación hoy no es entre los diferentes tipos de semillas, animales, y fibras sino entre las cosas santas y profanas, espirituales y carnales. La diferencia en los dos de tipos de ley, moral y ceremonial, puede ser claramente mostrada aquí porque la palabra “abominación” se usa en el versículo cinco pero no en los otros versículos. Específicamente, el verso cinco dice que es una abominación a Dios si una persona se viste con ropa que pertenece al sexo opuesto. Una abominación es algo que Dios odia.

 

Sabemos que Dios no cambia en lo que Le agrada y lo que no Le agrada. porque El ha declarado, “Porque yo Jehová no cambio” (Malaquías 3:6). Ósea Su carácter básico no cambia. El es absoluto en la santidad y en Su odio del pecado. El pueblo de Dios de todas las edades debe evitar todo lo que Le es una abominación.

Vestirse con la ropa del sexo opuesto es una abominación a Dios, por tanto llega a ser automáticamente una abominación tanto a los Judíos como a los cristianos. Ninguna abominación entrará en la Nueva Jerusalén, pero “será lanzada en el lago de fuego” (Apocalipsis 21:8, 27).

 

Las enseñanzas del Nuevo Testamento. Esta norma para las mujeres del Nuevo Testamento es apoyada por el uso de Pedro de las mujeres del Antiguo Testamento como ejemplos que debemos seguir. “Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos” (I Pedro 3:5).

Sabemos que las mujeres santas de la antigüedad obedecían a (Deuteronomio 22:5), así que Pedro estaba diciendo que siempre sería la norma en el día de hoy.

 

Tenga cuidado el largo de cabello según la tendencia unisex.

Cuando las mujeres empezaron a cortarse el cabello varias generaciones atrás, la práctica creó un escándalo. Cuando los hombres empezaron a dejarse crecer el cabello largo en los años 1960, esto también creo un escándalo. La Biblia habla al respecto: “¿No os enseña la misma naturaleza que si el hombre tiene el cabello largo le es deshonra, pero que si la mujer tiene el cabello largo le es una gloria? Pues a ella el cabello le es dado por velo”  (1 Corintios. 11:14-15). Pablo también dijo que “es deshonroso para la mujer cortarse el cabello” (v. 6). En pocas palabras, el hombre debe tener cabello corto y la mujer cabello largo. El hombre debe verse como hombre y la mujer como mujer. ¡Es vergonzoso para los hombres y las mujeres parecerse al sexo opuesto! Una mujer puede preguntar, “¿Qué tan largo es largo?” Considere los ejemplos de María de Betania (Juan 12:3) y la mujer en la casa del fariseo (Lucas 7:37-39,44). Ambas mujeres tuvieron el cabello bastante largo para secar los pies de Jesús. Hermanas, decídanse a verse como mujeres y dejen que su cabello crezca largo. Hermanos, decídanse a verse como hombres y córtense el cabello con regularidad.

 

1 Corintios 6:9-10 enseña que el “afeminado” no heredará el reino de Dios. Ser afeminado quiere decir los hombres que se comportan como mujeres y el vestido es un área importante de esta condición. Usted debe notar que la afeminación no es igual a la homosexualidad. Las dos se enumeran separadamente en el mismo pasaje de la escritura (“ni los afeminados, ni los que se echan con varones”). La afeminación quiere decir que un varón tiene una apariencia femenina y se comporta como una mujer en todo aspecto pero no necesariamente comete hechos homosexuales.

Esta escritura dice claramente que Dios no aprueba de los que se portan como el sexo opuesto o que se visten con ropa que se identifica con el sexo opuesto.

 

La distinción entre los sexos en la ropa. Cuando aplicamos la distinción entre los sexos a la sociedad occidental moderna, entendemos que los hombres no deben vestirse de vestidos, faldas, y blusas, y las mujeres no deben vestirse del pantalón. El día ha llegado cuando debemos enseñar a los hombres así como también a las mujeres.

La escritura en el Deuteronomio se escribe para que abarque a todas las culturas. Lo que pertenece al hombre significa cualquier ropa que tradicionalmente está asociado con hombres. No hay duda que en el mundo de hoy el pantalón es una clase de ropa masculina. Inclusive el pantalón que se diseña ahora para las mujeres tiene un diseño tan parecido a la ropa de los hombres que ellos concuerdan con la definición de “lo que pertenece al hombre.”

 

Pertenecer significa: Incumbirse a algo como una parte, un atributo, un aspecto, o una función; referirse a algo; relacionarse a algo. Todos los estilos de pantalones y los trajes de mujer con pantalones claramente tienen referencia a, se relacionan con y tienen las funciones y los aspectos básicos de la ropa de hombres. Especialmente, no hay ninguna duda acerca de los estilos tales como jeans (pantalones vaqueros) cuando las jóvenes usan exactamente la misma ropa que los jóvenes muchachos.

A través de la historia, nunca era aceptable que las mujeres usaran el pantalón. De hecho, la práctica de que la mujer usara el pantalón no ganó una aceptación general en América hasta el tiempo de la segunda guerra mundial. Durante ese tiempo las mujeres comenzaban a tomar el lugar del hombre en la fábrica, mientras que los hombres se fueron a participar en la guerra. Fue en ese entonces también que las siguientes prácticas de las mujeres llegaron a ser aceptadas en forma general: cortarse el cabello, fumar cigarrillos, y tomar bebidas alcohólicas. Entonces, histórica y culturalmente, el pantalón ha sido reconocido como ropa de hombres.

Cuando la sociedad se desorganizó y las mujeres usurparon el papel de los hombres es cuando las mujeres comenzaron a usar el pantalón. Aun en nuestro día tenemos una abundancia de evidencia que el pantalón se asocia principalmente con la masculinidad.

El pantalón es la ropa básica para los hombres y es la expresión básica de la masculinidad. ¿Ha usted observado a las mujeres y niñas que usan el pantalón casi exclusivamente? Hay un cambio definitivo en sus características y una disminución en su comportamiento femenino. Ellas tienen la tendencia a portarse en maneras no femeninas.

 

Una mujer se porta y se ve mucho más femenina cuando usa un vestido. Esto es cabalmente lo que Dios propuso cuando El reveló “Su voluntad” en esta área.

Debemos notar también que la mayoría de los pantalones de las mujeres son más inmodestos que los vestidos. Esta es una razón adicional porque las mujeres no los deben usar.

La mayoría de las iglesias conservadoras mantenían una posición acerca de este tema en un tiempo. Pero ahora ellas han hecho concesiones y han vendido la verdad de Dios, y han hecho concesiones en cuanto al fumar, al beber, y a todos los demás puntos que infringen la santidad. Muchas Iglesias que en un momento fueron conservadoras han cambiado, pero Dios no ha cambiado. ¿Vamos a seguir a Dios y a su palabra, o vamos a seguir la dirección del mundo que eventualmente nos hará negar aún hasta las enseñanzas más básicas de la palabra de Dios?

 

A pesar de que la tendencia unisex de las últimas dos generaciones ha servido para confundir las distinciones masculino-femenino, los Cristianos deben determinar usar ropas que claramente identifiquen a su propio género y sean testigos de la voluntad de Dios, en un mundo corrupto y que desafía a Dios (Gal. 1:4; 1 Pedro 4:2-4).

 

La separación del mundo. Ahora queremos reconocer otro principio importante de la santidad que afecta la apariencia externa la separación del mundo. Dios siempre ha insistido que Su pueblo se separe del mundo. El Señor Jesús dijo: “No ruego que los quites del  mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del  mundo” (Juan 17:15-16).  Esto incluye las manifestaciones externas de la separación para que el mundo pueda fácilmente identificar a los cristianos verdaderos. Al considerar su alimento, su vestido, sus prácticas en la agricultura, sus ceremonias religiosas, y sus días de descanso, se podía ver que Dios había puesto aparte a los Israelitas del resto de las naciones. Un individuo podría saber si alguien era un Judío verdadero simplemente por mirar a él y observar sus acciones. Como resultado, la Judíos han sobrevivido como la única raza antigua en la Biblia de mantener por completo su patrimonio cultural y religioso.

 

Los Egipcios de hoy no tienen la misma cultura, religión, o idioma como tenían en los días de los Faraones. Los Persas, los Sirios, los Griegos, y los Romanos no tienen sus antiguos sistemas culturales, religiosos, y políticos. La mayoría de las otras tribus y naciones que coexistían con Israel tales como los Hititas, los Babilonios, los Edomitas, los Asirios, los Filisteos, y los Amonitas no han ni siquiera sobrevivido como naciones separadas. Pero los judíos han mantenido su identidad cultural mediante el cautiverio Babilónico, la ocupación Romana, y 1900 años sin una patria. La razón es que las leyes de Dios los separaban de todas las otras naciones y conservaban su identidad.

De la misma manera, si los cristianos van a existir como un pueblo escogido, debe haber puntos de separación, tanto externos como internos.

En relación a la ropa y el adorno, Dios podría haber escogido muchas cosas simplemente para hacernos diferentes. En cambio, El ha escogido normas que mantienen la separación pero a la vez logran Sus otros objetivos de la modestia, la moderación, la humildad, y la diferenciación entre los sexos. El punto es, las normas de la santidad en relación a la ropa, al comportamiento, y al adorno también sirven para mantener la separación con el mundo. Ellas ayudan a poner una distancia entre los cristianos y la tentación, el pecado y el mundo. Ellas sirven como medio de identificar al individuo que es realmente un cristiano.

 

Recordemos, que la apariencia y la ropa de una persona dicen mucho acerca de su estilo de vida, sus creencias, y sus actitudes. Por ejemplo, los hippies usaban su cabello y sus estilos de vestido a propósito para expresar su rebelión y para identificarse públicamente con ciertas ideas políticas y con la indulgencia sexual. Los chinos y algunos de sus simpatizantes occidentales usaban los trajes Mao como un símbolo de su doctrina comunista. Tengamos cuidado de las últimas modas o de las modas asociadas con ciertos grupos de personas. Preguntémonos si esto es un buen testimonio a los pecadores de su cristianismo. ¿Le identifica con un espíritu rebelde? ¿Presenta un cuadro santo a otras personas tanto en la iglesia y fuera de ella? ¿Puede ser un tropiezo a otros?

Debemos tener cuidado de no seguir todas las últimas modas y manías del mundo. Al hacer así, sin darnos cuenta podemos caer en la trampa de identificarnos demasiado estrechamente con el mundo. También, podemos ser atrapados por el espíritu de competencia. Este espíritu está opuesto a la moderación, la humildad, y la santidad.

 

No podemos permitir que seamos atrapados por el mundo, sus deseos, y sus pasiones. Debemos reprender aquellas cosas que son del mundo: “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien  reprendedlas...” (Efesios 5:11).

La separación del mundo quiere decir que tenemos que cortar a fin de evitar toda clase de identificación con el mundo. Los ministros deben decir esto claramente a los creyentes. Por otra parte, los ministros tienen que tener la gracia del Espiritu Santo para hablar la palabra de Dios y ser prácticos en sus enseñanzas.

 

El Pintarse la cara. Este tema se relaciona directamente con la vanidad. En particular, pintar la cara contradice la enseñanza de Pablo que las mujeres deben adornarse a sí mismas con “pudor y modestia”.

El pudor significa el respeto, la reverencia, el dominio propio, la modestia o la timidez hacia los hombres; que ella no está descarada o atrevida.

El maquillaje está diseñado obviamente para atraer al sexo opuesto. La manera por lo cual lo hace es por acentuar la sensualidad en la mujer y por causar la lujuria, y no el amor, en el hombre. Tanto en el Antiguo Testamento como a lo largo de la historia la práctica de pintar la cara se asocia con el descaro, el atrevimiento, la seducción, y la prostitución. Según la historia, la práctica de pintar los párpados para mejorar la atracción sexual fue introducida en el principio en el Egipto antiguo alrededor de 3000 años antes de Cristo.

Proverbios 6:25 hace referencia a esta práctica cuando dice, “No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos.” La clase de mujer descrita por esta escritura es una mujer malvada, una mujer extraña, una mujer prostituta, y una mujer adultera.

Luego, la práctica de pintar la cara se usaba con el mismo propósito de seducir. Como un ejemplo prominente, léase (II Reyes 9:30). Jehú fue ungido rey de Israel y recibió la misión de destruir a la familia de Acab quien odiaba la Palabra del Señor. Jezabel, la esposa de Acab, oyó que Jehú venía, y ella sabía lo que él iba a hacer. Ella inmediatamente trató de seducirle a fin de salvar su propia vida. La Biblia dice que, como un medio de atraerle, ella pintó su cara. Cuando Jehú llegó, él vió su estratégia y ordenó que ella fuera asesinada. Note el contraste entre Jezabel y Ester, la mujer quien salvó a su nación. Ester tenia a su disposición cualquier cosa que quisiera conseguir para prepararse para su encuentro con el rey de la Persia. Todas las otras posibles esposas pedían y recibían toda clase de pintura y adornos. ¿Qué pidió Ester para su propio uso? Nada (Ester 2:13-15). No quiso atraer el rey, pero quiso ser aceptada por lo que realmente era. Ester confiaba en la voluntad del Señor.

 

Dos otras escrituras nos dicen lo que la pintura representa. Debemos reconocer la importancia de estas escrituras, porque revelan lo que Dios piensa acerca del maquillaje. En (Jeremías 4:30), Dios dice que la nación apóstata de Israel es como una mujer quien trata de hacerse hermosa con la pintura y con los adornos para atraer a sus amantes. Un pasaje similar se encuentra en (Ezequiel 23:36-44). El versículo cuarenta describe a dos mujeres, símbolos de Samaria y Jerusalén, quienes pintaban sus ojos y usaban los adornos. ¿Qué significa esto? En el resto del pasaje aprendemos que estas mujeres eran culpables del adulterio. Entonces, vemos que Dios asocia la práctica de pintar la cara con el adulterio y la prostitución. Ningún versículo de la Biblia dice que la práctica de pintar la cara está asociada con una mujer virtuosa, pero siempre está asociado con el adulterio y la prostitución.

 

Puesto que esto es lo que Dios piensa acerca de aquella práctica, sabemos que si no lo hacemos, Le agradaremos a El.

Según la Enciclopedia Británica, no era hasta después de la primera guerra mundial que las barreras contra los cosméticos se bajaron gradualmente hasta que fueron desechadas. Aún así, el uso de los cosméticos era esporádico y limitado hasta después de la segunda guerra mundial. Antes de eso, las mujeres que cortaban su cabello y usaban el maquillaje eran consideradas generalmente como prostitutas. Tan tarde como 1945, la mayoría de muchas iglesias conservadoras consideraban que la práctica de pintar la cara era un pecado. Gradualmente ellos empezaron a aceptar el uso de los cosméticos conjuntamente con otras prácticas tales como el fumar, el beber bebidas alcohólicas, y el baile. Esta escrito en la palabra del Señor: ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? (1 Corintios 5:6). Hoy iglesias unicistas también están aceptando la levadura, y a eso no podemos darle lugar.

Esto nos enseña que la práctica de pintar la cara no es simplemente seguir la moda, ni simplemente ser moderna, pero es la resurrección de una práctica antigua que muchas de las iglesias de hoy han aceptado juntamente con casi todos los otros tipos de la maldad. Los cristianos tempranos en el Imperio Romano consistentemente enseñaban en contra de aquella práctica. Otra vez preguntamos, ¿seguiremos la dirección de la iglesia liberal o obedeceremos la palabra de Dios?

Según las enseñazas de Pablo y Pedro, la práctica de pintar la cara es contraria al pudor, la modestia y la sobriedad. Debemos pedir que el Espíritu Santo nos gobierne y reine sobre nosotros en esta área de nuestras vidas para que no amemos ni al mundo ni las cosas del mundo. “No améis al mundo, ni las cosas que están en el  mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. (1 Juan 2:15).

 

Las joyas. El uso de las joyas y de los adornos es una forma de la vanidad y es contraria a las enseñanzas acerca de la moderación. Pablo dice que las mujeres no deben adornarse a sí mismas con peinados ostentosos, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos.

Adornar significa decorar, ornamentar, o embellecer. Pedro dice que su atavío no debe ser el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro, o de vestidos lujosos. El peinado ostentoso se refiere al arreglo elaborado del cabello de ese tiempo, en particular, la práctica de entretejer las perlas y los hilos de oro en el cabello. Estas escrituras enseñan contra todas las exhibiciones llamativas y costosas, aun la ropa que es demasiada cara. Para comprender todas las ramificaciones, debemos estudiar el Antiguo Testamento que es nuestro maestro. Pedro usó el Antiguo Testamento para encontrar ejemplos de adorno santo. Un pasaje muy claro se halla en (Éxodo 33:1-11). Los Israelitas acabaron de pecar por hacer un becerro de oro y adorarlo. Dios había prometido que iba a guiarlos personalmente a la tierra de Canaán, pero ahora Su justicia Le obligó a no aparecer en su medio para evitar que los consumiera. Entonces habló la misericordia de Dios, y en cambio El prometió enviar a un ángel que los guiaría. Cuando el pueblo oyó que Dios no iba a guiarlos, comenzaron a llorar. Como una señal de su tristeza y de su arrepentimiento ellos no usaron sus adornos. El Señor les dijo que eran un pueblo orgulloso, y dijo, “Quítate, pues, ahora tus atavíos” En respuesta, ellos “se despojaron de sus atavíos.” Querían ser despojados de su vanidad en la presencia de Dios. En seguida, Moisés caminó hacia el tabernáculo, y todo el pueblo estuvo en pie en las puertas de sus tiendas para mirar. Como resultado de su consagración, el Señor se bajó en una nube de gloria que todo el pueblo vió. Todo el pueblo Lo adoró, y El habló a Moisés como amigo. La eliminación de los adornos innecesarios había demostrado a Dios que los Israelitas realmente Le amaban. Demostró su actitud de abnegación. Es una lección a nosotros hoy que no podemos disfrutar la plenitud de la presencia de Dios y realmente no podemos acercarnos a El a menos que hagamos este tipo de consagración. Los que están realmente consagrados a Dios no usarán las joyas para adornarse. Es la vanidad—el opuesto de la humildad.

(Isaías 3:16-26) describe la vanidad en el uso de los adornos. Los Israelitas llegaron a ser orgullosos, y esto le desagradó a Dios. Como resultado, El les dijo que iba a quitar todos sus adornos, que eran señales del orgullo que estaba en sus corazones. Aquí hay una lista de los adornos y de la ropa costosa que exhibían su orgullo “el atavío del calzado, las redecillas, las lunetas, los collares, los pendientes y los brazaletes, las cofias, los atavíos de las piernas, los partidores del cabello, los pomitos de olor y los zarcillos, los anillos, y los joyeles de las narices, las ropas de gala, los mantoncillos, los velos, las bolsas, los espejos, el lino fino, las gasas y los tocados. Y en lugar de los perfumes aromáticos vendrá hediondez; y cuerda en lugar de cinturón, y cabeza rapada en lugar de la compostura del cabello; en lugar de ropa de gala ceñimiento de cilicio, y quemadura en vez de hermosura.”

Generalmente los diferentes vestidos y bolsas estaban adornados con bordados muy detallados y costaban mucho. Los espejos y las cajas de perfume se colgaban de los cuellos o de los cinturones. Todas estas cosas tienen la potencialidad de producir la vanidad. De hecho, la razón principal de usar la mayoría de aquellas cosas es la vanidad.

La lección que se debe aprender aquí es que debemos mostrar la humildad, la modestia, y la moderación. Hablando prácticamente, esto quiere decir que no debemos usar joyas, ni la ropa costosa.

 

Cuando usted tiene que decidir acerca de algo que es cuestionable, pregúntese: ¿Está esto de acuerdo con las enseñanzas de Pablo que requieren la sobriedad? ¿Es llamativo u ostentoso? ¿Cuál es la razón porque lo quiero usar? ¿Sirve algún propósito útil? Aunque sirve un propósito útil, es extravagante? ¿Es apropiado para un cristiano? ¿Le agradara el Señor Jesucristo lo que estoy vistiendo?.

 

En los años recientes ha habido un aumento en el uso de las joyas entre los creyentes y esto es algo que es contrario al espíritu de la santidad. En estos días los cristianos que no usan las joyas deben ser apreciados porque se están guardando para Dios. Básicamente, los creyentes deben seguir la dirección de su pastor, puesto que él tiene la responsabilidad de cuidar la iglesia. Sin embargo, los creyentes deben pedir sinceramente a Dios que El les dé las convicciones personales que El desee que tengan. ¿Por qué no consideramos unas alternativas no tan extravagantes y no tan llamativas? Por supuesto decimos que se debe vestir bien y con buen gusto, pero los cristianos pueden vestirse bien sin ser ostentosos. La mayoría de las veces los que están vestidos simplemente y de buen gusto son de todos modos los más elegantes. Y un hijo de Dios que este lleno de la gracia de Él, aunque no se vista extravagantemente, siempre se verá elegante, porque Dios mostrará en él una diferencia (Lea Génesis 37).

 

Debemos pensar también en abandonar aquellas cosas que en vez de acercarnos a Dios nos alejan. Necesitamos convicciones radicales para vencer toda neutralidad y así agradar a Dios. “Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado...” (Marcos 9:43).

No se conforme a este mundo (Romanos. 12:1). Propóngase vivir en absoluta santidad (Hebreos 12:14). Practique un estricto autocontrol (1 Corintios. 9:24-27). Comprométase a caminar como Jesús lo hizo (1 Juan 2:25). Esta perspectiva sincera tendrá implicaciones en nuestra apariencia.

 

Conclusión: Un verdadero cristiano forma parte de un movimiento anti-cultural. Muchos hoy en día no enseñan como tal la palabra de Dios, porque tienen compromisos humanos y tienen miedo de enfrentarse al pecado, pero escrito esta: “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución...”  (2 Timoteo 3:12). Esta es una bendita persecución porque amamos la palabra de Dios y a través de todo esto agradamos a Dios. Su hno. desde el Cono Sur Josué Nayib.

 

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

 

La Navidad, aunque parece ser maravillosa, es maligna y destructiva

APOSTOL JOSUE NAYIB

 

¡Ah, la tan esperada y “bendita fecha” de la Navidad! La mayor parte del mundo espera con ansias este evento más que cualquier otro. Este es el tiempo del año cuando familiares y amigos se reúnen y viajan desde todas partes. Es el tiempo cuando se aflojan los bolsillos, un espíritu de generosidad parece fluir y algunos patronos relajan su paso y demuestran cierta consideración a sus empleados. Individuos y empresas dan a la caridad y a los pobres, y la gente en general se reconocen los unos a los otros según sea la situación con saludos, regalos, tarjetas, llamadas, fiestas y cenas. Ezequiel 20:39 “Y a vosotros, oh casa de Israel, así ha dicho Jehová el Señor: Andad cada uno tras sus ídolos, y servidles, si es que a mí no me obedecéis; pero no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos”.

Los grupos religiosos y la mayoría de las sectas que se hacen llamar cristianas y que creen tradicionalmente que la Navidad "es buena" ignoran las razones del porqué de esta fecha en la cual el mundo se hace regalos e incluso alegremente encienden sus árboles navideños... Veamos que dice la biblia al respecto y también busquemos información extra-bíblica (histórica) de este rito del cual probablemente también participas y pastores hacen participar a sus iglesias a sabiendas o en ignorancia. Si tú participas, es bueno que sepas de lo que participas...

Al oír la palabra “navidad” muchos piensan inmediatamente de su temporada  favorita del año.

1. Para algunos es un tiempo de felicidad y alegría.

2. Es un tiempo cuando la gente se hace más amable y más dispuesta a ayudar a cualquier necesitado.

3. Para otros es un tiempo de regalos, tanto para regalar, como para recibir.

4. Para otros, también es un tiempo de reflexionar y valorar el nacimiento de Jesús.

5. Es un tiempo cuando muchos “cristianos” no se avergüenzan de ser cristianos. Son “cristianos” felices un mes y medio o a lo más dos meses del año.

6.- Pero para otros creyentes es un día mas de soledad, angustia, etc. Como M.I.A.I. aprendamos desde ya que a los solitarios les enseñemos a vivir en familia. Salmos 68:6 “Dios hace habitar en familia a los desamparados”- Salmos 113:9 “El hace habitar en familia a la estéril,  Que se goza en ser madre de hijos”.  Aleluya.

 

“NO MIRE POR UD.Y SU FAMILIA VELE TAMBIEN POR AQUELLOS QUE NO SON SUS FAMILIAS SINO POR LOS DOMESTICOS DE LA FE”

 

Hay que recordar lo que Jesús dijo: "Escudriñad las escrituras, porque a vosotros os parece que en ella tenéis la vida eterna..." (Juan 5:39).

La Biblia está en las manos de todos los que sostiene esta teoría, si así fuere, rectificamos nuestro error; y si no, tomad en cuenta que la mentira es del diablo y los que la enseñan también. (Juan 8:44 “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”).

Amado hermano o hermana juzga correctamente y ve si esta fiesta es bíblica o es una costumbre puesta por la Iglesia romana. Cristo decía: "En vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres..." (Marcos 7:7,8).

 

La Navidad es uno de los pocos días del año en que muchos van a la iglesia, pero no es un evento ordenado por Dios. Ez.5:6 “Y ella cambió mis decretos y mis ordenanzas en impiedad más que las naciones, y más que las tierras que están alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y mis mandamientos, y no anduvieron en ellos”.

¡Qué dios tan falso es la Navidad para el mundo! ¡Qué celebración tan sagrada para los paganos! ¡Qué celebración tan cautivante, importante y engañosa para el mal-llamado mundo cristiano!

“¡¿Cómo puede usted, siendo cristiano, no celebrar la Navidad?! ¿No cree usted en el nacimiento de Cristo? ¿Qué podría haber de malo con celebrar el nacimiento del Salvador? Si hay algo digno de celebrar, ¿no es esta fecha? ¿Dónde estaríamos si Él no hubiera nacido? ¿Nunca ha sentido usted el espíritu de la Navidad? ¿No cree usted en el dar?” Uno oye todas estas respuestas emocionales en defensa de la Navidad.

La celebración de la Navidad, aunque parece ser un evento de lo más maravilloso, sin egoísmo, disfrutable, inocente y hasta piadoso sobre la tierra, es, en realidad, uno de los eventos más malignos y destructivos. Es similar a la perversión sexual, a la guerra, al asesinato, a la pornografía y a casi todo si no es que a todo lo malo que uno podría nombrar. Le voy a decir por qué, no con simples opiniones, sino con hechos y verdades evidentes en la realidad diaria. Les hablaré por las Escrituras, donde los hombres creen que encuentran su fundamento para participar en y perpetrar esta disfrutable abominación contra Dios. Él la aborrece con pasión; Él aborrece lo que le hace a Su pueblo y a todos los demás, y Él se duele por esa causa.

¿No sabe usted que los hombres aborrecen lo que Dios ama y aman lo que Dios aborrece? ¿Cómo es que los incrédulos aman la Navidad? ¿Cómo es que todo el mundo ama la Navidad mientras este mundo está bajo el maligno (1 Juan 5:19)? ¿Negaría usted que la Navidad sea altamente estimada en este mundo? “Y les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; pero Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen en alta estima, delante de Dios es abominación.” (Lucas 16:15)

 

La Navidad no se originó con los primeros cristianos.

Esta celebración no fue algo originalmente puro, bueno y santo, que el mundo haya arruinado, paganizado, o que le hayan agregado o quitado y comercializado. Más bien, es una celebración pagana de raíz, idólatra, supersticiosa y totalmente malvada. Los mal-llamados cristianos abrazaron esta celebración y la acomodaron a sus propios placeres con la excusa y razonamiento de querer ganarse a los paganos al cristianismo, y así consolidar el poder político.

2 Reyes 17:13-15 “Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas. Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Jehová su Dios. Y desecharon sus estatutos, y el pacto que él había hecho con sus padres, y los testimonios que él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las naciones que estaban alrededor de ellos, de las cuales Jehová les había mandado que no hiciesen a la manera de ellas”.

La palabra “Christmas” viene de la Iglesia Católica Romana… “Misa de Cristo” o “Cristo-Misa.” La idea central o tema de la misa se expresa en el ritual donde el sacerdote toma el pan y el vino y diciendo cinco palabras mágicas lo cambia en el cuerpo y sangre del Señor Jesucristo, en un supuesto milagro conocido como la transustanciación. Jesucristo es presuntuosamente ofrecido a Dios como sacrificio por los pecados de los congregados y cualquier otro que se mencione como beneficiario de la misa en cuestión. Todos los que están en ese servicio, los que son elegibles y que deseen hacerlo, pasan al frente y reciben el “cuerpo y la sangre” de Cristo. Esta misa se realiza cada domingo en todo el mundo y en muchos otros días, en muchos lugares a diario y hasta más de una vez al día. En la misa, ellos están, en efecto, crucificando al Señor una y otra vez. Todo el evento es blasfemo.

Varias enciclopedias, incluyendo la Enciclopedia Católica y la Enciclopedia Británica, declaran que la Navidad no se originó con los primeros cristianos para nada. En verdad, no se originó con el verdadero cristianismo de ningún tiempo. Aparentemente el evento fue adoptado en el siglo IV como una fiesta “cristiana,” siendo los principales elementos de la misma tomados de costumbres y tradiciones paganas que datan desde 3,000 años A.C. en Egipto, en honor a Osiris y a Isis, deidades paganas. Sin embargo, no es mi intención entrar en detalles que cualquier buscador sincero puede obtener investigando en varias fuentes. En el Internet abunda la información válida sobre el tema. Sin embargo, esa información no es esencial para conocer el espíritu del asunto, y la verdad. El Señor y las Sagradas Escrituras son perfectamente suficientes.

Nuestra salvación viene por identificarnos con Su muerte.

 Las primeras preguntas que debería hacer uno que profesa a Cristo acerca de la Navidad son: 1) “¿Por qué se celebra?” y 2) “¿Quiere Dios que así lo hagamos?” En ninguna parte de la Biblia existe alguna indicación de que Él quiera que lo hagamos, y hay muchas partes donde se dice que Él no quiere. Había fiestas solemnes (fíjese bien, fiestas solemnes) ordenadas e instituidas por Dios las cuales los judíos debían guardar. Estas fiestas representaban la muerte del Señor (la Pascua), el regalo de Su Espíritu para que viviéramos en Él y Él en nosotros (Pentecostés) y Su morada en plenitud aquí con nosotros en la tierra, la unidad y el reposo en Él (los Tabernáculos). (Tercera fiesta representa “Su segunda venida.”)

Ninguna de estas fiestas representaba su nacimiento físico. De hecho, el día en que Él nació, no hubo ninguna proclamación pública ni nada parecido. Sólo se le dijo a unos pocos pastores y a unos extranjeros. ¿Por qué no se le dijo a la población en general? ¿Por qué no a todos los amigos o familiares por lo menos? ¿Por qué no a la “iglesia,” a todos los creyentes, al Sanedrín o al Sumo Sacerdote? Les diré por qué. Dios no lo estaba publicando tanto. No era el nacimiento en la carne del Señor lo que importaba sino Su muerte, y la salvación que Él iba a conseguir para toda la creación a través de esa muerte y subsecuente resurrección de entre los muertos.

1 Timoteo 1:3-6 “Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, 7 queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman. Fue su renacimiento en inmortalidad lo que de verdad era importante para nosotros”. Esto es lo que se había profetizado de Él desde el principio: “Por lo cual, entrando en el mundo, dice: sacrificio y ofrenda no quisiste; mas Me preparaste cuerpo…por el cual…somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez.” (Hebreos 10:5-10)

Nuestra salvación no viene por identificarnos con Su nacimiento, sino con Su muerte, donde Su poder de resurrección nos levanta para que vivamos como Él es: “Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gálatas 2:20)

La celebración de Su nacimiento físico no debía de ser.

Si las celebraciones de los cumpleaños son malignas sólo porque las Escrituras registran actos viles que Faraón y Herodes ejecutaron en sus cumpleaños (Génesis 40:1-23 y Mateo 14:3-11), ¿por qué las Escrituras no condenan clara y explícitamente la celebración de los cumpleaños y las declara como paganas, en lugar de condenar sólo los actos malvados que estos hombres realizaron en sus respectivos cumpleaños? Si los cumpleaños en sí fueran malignos, ¿por qué la Biblia alaba a Job como un hombre justo (Job 1:1) cuando permitía que sus hijos e hijas celebraran sus cumpleaños como dice en Job 1:4? La Escritura registra que la única preocupación que Job tenía era con respecto a las acciones que pudieran haber ocurrido durante estas celebraciones, no que las celebraciones en sí mismas fueran malas (Job 1:5). Es más, si estas celebraciones fueron verdaderamente malas, ¿por qué Satanás no lo mencionó ante Dios cuando estaban hablando acerca de la inocencia de Job y su familia bendecida en Job 1:8-10?

Los creyentes nacidos de nuevo saben que, aunque Dios es la fuente de la vida, nuestra vida carnal está en enemistad con nuestra vida espiritual hasta que todo sea reconciliado, y entonces el cuerpo espiritual será levantado incorruptible. Lo físico volverá al polvo de donde fue tomado: “Y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio.” (Eclesiastés 12:7).En Eclesiastés también dice que el día de la muerte es mejor que el día del nacimiento (7:1).

¿Qué de esa fecha… 25 de diciembre? Cualquiera de los historiadores o escolares Bíblicos creíbles le dirán que Jesús no nació en esa fecha. Pero el 25 de diciembre era el día de la fiesta pagana del nacimiento del dios sol. ¿Por qué no se supo ni se registró la fecha del nacimiento físico del Señor? Dios lo ocultó, así como hizo con el cuerpo de Moisés, porque no es importante. La celebración de Su nacimiento físico no debía ser. ¿No nos dice eso todo?

Las cosas de Cristo nunca deben mezclarse con fábulas o mentiras.

¿Qué de todos esos objetos simbólicos… la corona, el muérdago, el tronco navideño, el árbol? Todos paganos. El muérdago, por ejemplo, representa la fertilidad. ¿Por qué la gente se besa bajo un árbol de esos? Los orígenes de esto se determinan fácilmente con un poco de investigación y juicio.

¿Qué de “San Nicolás”? Las tradiciones y teorías varían, pero considere: ¿Son duendes los santos? ¿Son obesos? ¿Tienen poderes mágicos? (no digo “milagrosos” porque eso es diferente.) ¿Fuman los santos? Si así son las cosas, esos no son ejemplos apropiados para representar al Señor en lo que muchos presumen que es la más grande fiesta para el Señor. ¿Andan los santos a hurtadillas, dando regalos superficiales?

Usted puede decir que usted realmente no cree en Santa. Bien. Usted puede decir que esa fantasía es inofensiva o inocente. No es ninguna de las dos cosas. Un santo es alguien en quien el Señor Jesucristo habita. Un santo no es algún duende o algún cuento de hadas. Él o ella son hijos de Dios. Las cosas de Cristo no deben mezclarse con fábulas o mentiras.

¿Y por qué tendría que mentirles a sus hijos usted, enseñándoles que cosas supuestamente buenas salen de ésta que es anti- Bíblica en todo su carácter, una mezcla de un hechicero (aunque sea tan bueno), un espíritu (históricamente un espíritu hogareño en la mitología pagana) y uno que es dado a apetitos y vicios de la carne? ¿Por qué habría de confiar en usted sus hijos sobre cualquier cosa si usted es tan capaz, como supuesto creyente en la Verdad, de decirles “mentiras blancas”? ¿No es contradictorio e hipócrita que los padres les digan a sus hijos que no mientan, pero ellos mismos les mienten a sus hijos? ¿Sólo por diversión, dice usted? Nuestras mentiras le costaron la vida al Señor y ¿nosotros nos divertimos con ellas? Mezclar la verdad con las mentiras es tan inofensivo como mezclar el veneno con la buena comida.

Dios aborrece la mixtura y el compromiso.

1.-Considere que Jesús dijo que Él prefería que fuéramos calientes o fríos; si somos tibios, Él nos vomitará de Su boca (Apocalipsis 3:16).

2.-Considere que JESUS dijo, “Los que no son con nosotros son contra nosotros” (Mateo 12:30). No existe tal cosa como ser neutral.

3.-Considere que en los días de Noé y del diluvio, Dios destruyó toda carne porque los creyentes se mezclaron con los incrédulos, casándose y teniendo hijos (Génesis 6).

4.-Considere que cuando Salomón se casó con esposas gentiles (mixtura), contrario a la advertencia de Dios, a pesar de su sabiduría, la cual sobrepasaba mucho a la de cualquier otra persona conocida, él fue atrapado por sus esposas en la adoración a deidades paganas. Nehemías 13:26-27 “¿No pecó por esto Salomón, rey de Israel? Bien que en muchas naciones no hubo rey como él, que era amado de su Dios, y Dios lo había puesto por rey sobre todo Israel, aun a él le hicieron pecar las mujeres extranjeras. ¿Y obedeceremos a vosotros para cometer todo este mal tan grande de prevaricar contra nuestro Dios, tomando mujeres extranjeras?”

5.-Considere que los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, ofrecieron al Señor aquellos que Él no había requerido ni prescrito y ellos fueron muertos inmediatamente.

6.-Considere que Sansón, al enredarse con Dalila, perdió sus ojos y su libertad, a pesar de la gran unción de Dios sobre su vida.

Considere que cuando Israel hizo compromisos en la destrucción de todos los habitantes de Canaán, los que quedaron vivos se convirtieron en terribles aguijones para ellos.

Considere que, aunque Jonatán era el amigo de David, él se quedó con su padre Saúl, el enemigo de David, y pereció en el campo de batalla con él.

Dios aborrece la mixtura porque esa mata. “……Pero al que duda cuando come, le es pecado,” dice Pablo (Romanos 14:23)……

¿No es Bíblico el dar? ¡No en la forma que se hace en Navidad!

¿Qué hay del dar? ¿No es bueno dar? Por supuesto que lo es, y no sólo bueno, sino la vida misma. Pero ¿no saben ustedes que la Navidad sólo se trata de recibir y no de dar? Los paganos celebraban sus deidades no por obediencia sino por egoísmo, para apaciguar a sus dioses, para implorarles sus favores y para deleitarse en los placeres de la carne. ¿Qué dar sin egoísmo hay en la idea de decir: “Si te portas bien, Juanito, tendrás una computadora para Navidad”? ¿Qué hay de malo con portarse bien sólo porque eso es bueno? Y ¿quién le da a quién y por qué? Normalmente, hay intercambio de regalos, así como tarjetas e invitaciones. Y si se dan regalos a los pobres, ¿son ellos pobres sólo en Navidad? ¿Invitan a un mendigo a casa porque es Navidad y lo dejan pasarla con menos o aun sin nada el resto del año porque no es Navidad? ¿Tiene valor el nacimiento del Salvador solamente un día al año?

La Navidad es un egoísta y diabólico sustituto de lo bueno y verdadero, un gran engaño hipócrita.

¿No es Bíblico el dar? ¡No a la manera que se hace en Navidad! Muchos piensan que la Navidad es un gran tiempo para dar regalos porque vinieron los sabios de oriente y le dieron regalos al Señor. Examinemos esos regalos con más cuidado. Primero que todo, esos regalos fueron dados, no intercambiados. En segundo lugar, solamente el Santo niño recibió los regalos y nadie más. En tercer lugar, no todos dieron regalos… solamente los que llegaron a honrar el nacimiento del Rey, y ¡no un Rey ordinario sino Quien fue profetizado y mostrado en las estrellas! Los pastores no trajeron regalos, no se esperaba que lo hicieran y no recibieron ninguno… excepto el más grande regalo posible.

La glotonería y la borrachera tienen su día en la Navidad.

Dígame, ¿Qué tienen que ver sus regalos… juguetes, joyas, literatura, lujos y juegos con el Señor Jesucristo? ¿A quién le da usted? ¿A aquellos que significan algo para usted? ¿No es eso egoísta? ¿Por cuánto tiempo les da usted a los que significan algo para usted cuando ellos no le devuelven el gesto aun pudiendo? ¿Se trata la Navidad de dar o de sobornar, aliviar la consciencia, ganancia, recompensa, obligación, costumbre, tradición, imagen, favoritismo y relaciones sociales? Apoc.11:10 “Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra”.

¿Qué del comercialismo de la Navidad? ¿Por qué es que las cargas de las deudas se sienten tan profundamente después de la Navidad? ¿Por qué es que muchos negocios “la hacen o quiebran” por el resto del año dependiendo de lo bien que les vaya en la Navidad?

La borrachera por alcohol en exceso es una parte importante de la Navidad. Romanos 13:13”Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia”. Así sucedía en las celebraciones navideñas católicas. Y, obviamente, no solamente son los católicos a quienes les gusta su licor en la Navidad. El alcohol en exceso mata. Muchos se han quedado sin padre, sin esposa y sin amigos a causa de este tiempo popular de supuesta celebración de Aquél que vino a darnos vida ¡y para que la tuviéramos más en abundancia!

No busque su provisión en los paganos, no en la tierra sino en el Cielo.

La mayoría de supuestos creyentes no enfrentan ni admiten esto, pero la Biblia mira al borracho y al glotón como iguales. Lucas 21:34 “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”.  Hay muchos que se hartan en la Navidad y miran de menos a aquellos que se emborrachan. Pero de acuerdo con Dios, ellos son igualmente culpables. Aunque no estoy en contra de los banquetes y de la comida, diré que la glotonería, igual que la borrachera, tiene su día en la Navidad. ¿Por qué? Porque es una celebración no del Espíritu, como se supone, sino de la carne. Tito 1:12... Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos...

“Entonces, ¿por qué no podemos celebrar la Navidad por la razones correctas y sin las costumbres y tradiciones paganas?” preguntará usted. Eso es igual a preguntar, “¿Por qué no podemos celebrar las fiestas paganas si lo hacemos a la manera cristiana? Le respondo: “¿Por qué desea celebrar festivales paganos, siendo usted creyente? ¿No tiene usted cosas mejores que hacer como cristiano? ¿Lo ha dejado Dios tan vacío espiritualmente que usted desesperadamente tiene que tomar placer en los inventos de los que no lo aman a Él y que no les importa saber cómo servirle a Él? ¿No ha experimentado usted la bondad de Dios? Si no, usted necesita buscarlo a Él para su provisión y no a los paganos, al Espíritu y no a la carne, al Cielo y no a la tierra.”

¿Qué dice Dios acerca de la Navidad?  “Guárdate que no tropieces en pos de ellos [pueblos incrédulos], después que fueren destruidos delante de ti [en eso fueron ustedes librados de los caminos del mundo]; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: ¿Cómo servían estas naciones a sus dioses? Así haré yo también. No harás así al Señor tu Dios; porque todo lo que el Señor aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos e hijas quemaban en el fuego a sus dioses. Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás a ello, ni quitarás de ello.” (Deuteronomio 12:30-32)

“Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios. ¿Provocaremos a celos al Señor? ¿Somos más fuertes que Él?” (1 Corintios 10:20-22)

La ira de Dios está sobre todos los que celebran la Navidad.

Moisés escribió: “Habla a los hijos de Israel, y diles: Yo soy Jehová vuestro Dios. No haréis como hacen en la tierra de Egipto, en la cual morasteis; ni haréis como hacen en la tierra de Canaán, a la cual yo os conduzco; ni andaréis en sus estatutos.” (Levítico 18:2-3)

He visto gran sufrimiento en las personas que nombran al Nombre de Cristo por celebrar la Navidad. El Señor me ha abierto los ojos al hecho de que aun los objetos físicos que poseamos y que representan esa temporada festiva y otras, como Halloween y el Día de San Valentín, atraen la ira de Dios igual que un poderoso magneto atrae al hierro. Esto puede sonar como superstición, y hay mucha superstición entre los creyentes y los supuestos creyentes, cosas deplorables, pero aquí no estoy hablando de superstición.

¿No le dijo Jacob a su familia, por temor a Esaú, que apartaran todos sus dioses en lo que se dirigían al país de su padre donde estaba Esaú? ¿No se les dijo a los hijos de Israel una y otra vez que destruyeran sus dioses, objetos que ellos creían que no era malo conservar?

No, la ira de Dios está sobre todos los que celebran la Navidad, sobre aquellos que invocan Su Nombre, sea Suyos o no, y más especialmente sobre los que son Suyos. “Al que tenga más luz, más se le pedirá.”

En el libro de Apocalipsis, capítulos 17 y 18, leemos sobre la Misteriosa Babilonia, la madre de las rameras. Esta ramera representa la religión falsa, de la que viene el fundamento pagano de la Navidad. Esto es lo que Dios le dice a Su pueblo en cuanto la falsa religión: “Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, y para que no recibáis de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de las maldades de ella.” (Apocalipsis 18:4-5)

“… ¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo y en guarida de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino de la pasión de su inmoralidad, y los reyes de la tierra han cometido actos inmorales con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con la riqueza de su sensualidad.” (Apocalipsis 18:2-3)

El espíritu de la Navidad es un espíritu tortuoso, y mata a muchos.

En verdad que existe el espíritu de la Navidad, y yo lo recuerdo bien aun después de más de dos décadas de abstenerme. ¡Qué sentimiento tan maravilloso viene sobre uno cuando “entra en el espíritu de la Navidad”! De verdad, uno siente paz, gozo y buena voluntad para con los hombres, pero sólo por un breve tiempo de esta época. Amos 2:4 “Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Judá, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque menospreciaron la ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres”.

Sin embargo, los sentimientos son impostores de lo genuino; uno sólo puede saberlo cuando experimenta lo real. Pueblo, estos sentimientos no son otros que los de un demonio seductor. Considere todas las cosas que la gente es capaz de hacer en Navidad, estando en ese espíritu. ¿No les dice eso todo lo que ustedes necesitan saber?

¿Puede uno estar en el Espíritu de Dios y todavía hacer y disfrutar las cosas que muchos millones hacen y disfrutan? ¿No preferiría usted tener la verdadera esencia todos los días del año? Usted no podrá tener las dos cosas.

No es fácil salir de eso, especialmente porque fui criado con la Navidad desde mi cuna, toda mi familia, amigos y compañeros celebrándola y disfrutándola igual que yo lo hacía. Es un espíritu cautivador y muy disfrutable pero también es de corta duración, y lo deja a uno vacío.

La Navidad prometa más, y deja a la gente más vacía, que cualquier celebración que yo conozca. Muchos eventos no hacen ninguna pretensión y no tienen espíritus… son lo que son. No hacen ninguna referencia a Dios ni presumen adorarlo a Él de modo que no prometen tanto. Donde se promete poco, poco se espera. Pero el espíritu de la Navidad es un espíritu tortuoso, con falsas promesas, fingiendo virtud y matando a muchos de esa forma.

Cuando la gente me desea una “Feliz Navidad,” pienso para mí mismo que yo no se lo desearía a mis enemigos, con lo insidioso y perverso que es ese espíritu, muy parecido al alcohol, el cual, la primera vez que emborracha y se disfruta, lleva al exceso y a la enfermedad en la mañana, a veces tan horrible que un hombre podría desear estar muerto mejor. Usted puede alegar que usted no toma placer en los excesos ni participa en costumbres paganas, pero considere: El espíritu de la Navidad, el cual experimentan todos los que la celebran, permite y hasta promueve los males que ya sabemos.

¿Por qué tanta tristeza en la Navidad? ¿Por qué la soledad y la pobreza se sienten tan agudamente después? ¿Por qué son el pesar y las memorias desagradables tan fuertes en esa temporada? ¿Por qué se incrementan los suicidios y los ingresos a los hospitales y otras desgracias?

Esta es la razón por qué: La Navidad promete felicidad y bienestar a todos. Sugiere que debemos estarla pasando bien no importa quién o qué seamos, cómo o dónde estemos. Hay tantas decepciones que resultan de los esfuerzos de la gente por sacar lo mejor de la Navidad. Amigos o familiares no pueden llegar hasta donde usted vive; alguien no le envió una tarjeta o no envió una muy bonita, por lo menos no tan bonita como la que le enviaron a alguien más que usted conoce; alguien olvidó llamarle o no tenía nada que decirle u ofrecerle a usted.

Viviendo para esta vida se cosecha muerte, y sembrando para el Espíritu se encuentra vida.

El peor tiempo para perder a los seres queridos es en la Navidad. ¿Será porque se pierde más en ese tiempo que en otro tiempo del año? No. Solamente es porque la Navidad impone esa obligación de que usted la disfrute y esté feliz y satisfecho y eso no se puede si un hijo acaba de caer con cáncer terminal, o a alguien cercano lo acaban de despedir del trabajo, o usted está pasando por un divorcio, o los acreedores le están pidiendo a usted que les pague.

¿Es Dios tan engañoso, tan traicionero, como para poner tal trampa sobre Su pueblo? Si la Navidad fuera una bendición de Él, no tendría dolores agregados a ella: “La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.” (Proverbios 10:22)

Pero la Navidad no es de Dios; es del hombre. Entonces usted dirá que es de Él pero que los hombres la han arruinado. No, la Navidad no se origina en Dios para nada, por lo tanto, no hay verdadera satisfacción posible en ella, nunca. Por el contrario, usted tiene hijos enfermos y muriendo, deudas pesadas, divorcios y acreedores llamando a su puerta.

La felicidad y la satisfacción no se limitan al espacio, al tiempo y a las circunstancias, ni tampoco pueden, y de todos modos la felicidad no es el punto, contrario al pensamiento y deseo del mundo. “Con tal estés feliz, eso es todo lo que importa,” dicen muchos. Esa es una mentira. Si la felicidad fuera lo único que importara, Jesús no habría sufrido la cruz. Cuando Pedro trató de hablar y pensar “pensamientos felices,” Jesús le dijo: “Quítate de delante de mí Satanás; Me eres tropiezo; porque no piensas en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” (Mateo 16:21-28)

En verdad, los que viven para esta vida, preservando y disfrutando sus vidas, que es todo de lo que se trata la Navidad, cosechan muerte, y los que siembran para el Espíritu, perdiendo sus vidas por causa del Señor, encuentran la vida. La realidad es lo contrario de la forma en que el mundo piensa y mira las cosas.

“Mejor es ir a la casa del luto que a la casa del banquete; porque aquello es el fin de todos los hombres, y el que vive lo pondrá en su corazón.” (Eclesiastés 7:2)

Déjeme hacer un paréntesis aquí por un momento y definir qué son los Cristianos Bíblicos: Son los que han tenido un encuentro directo con Dios, por lo menos se han arrepentido si no han recibido el Espíritu Santo, y confiesan al Señor Jesucristo abiertamente delante de los hombres sin vergüenza ni vacilación, buscando su satisfacción solamente en Él y en ningún otro lugar, y tienen un amor e interés por las Escrituras, considerándolas alimento, oyen Su voz en muchos asuntos (Sus ovejas oyen Su voz), y pagan el precio que sea requerido de ellos para caminar con Dios, no religiosamente, sino en la realidad, no teóricamente sino en la práctica, no de palabra sino de hecho, no por obligación sino por deseo.

Mi celebración del nacimiento del Salvador es por dentro, Él renacido en mí y yo en Él.

Usted pregunta: Si los cristianos no celebran la Navidad ni hacen fiesta con el mundo, entonces ¿qué hacen para divertirse? Le pregunto a usted: ¿Tiene que ser la diversión el asunto?

Se dice: “Sólo trabajo y nada de juego convierte a los muchachos en aburridos.” Eso puede ser, pero yo he visto lo contrario con mucha más frecuencia. Veo a los más aburridos de los aburridos en las calles y en los estacionamientos de las gasolineras, bebiendo, fumando, tirando basura, todos vestidos y actuando iguales, sin nada que hacer…vacíos, desanimados, miserables, confundidos, pero siempre teniendo que actuar como que todo bien, como que tienen todo bajo control. Yo los veo en las salas y cuartos de recreación de sus hogares, haciendo fiesta, jugando videos y mirando TV. Muchos están en drogas. Es difícil tener una conversación inteligente con ellos.

Por otra parte, he tenido el honor y placer de asociarme con gente joven que han trabajado duro, tomándose poco tiempo para jugar y con quienes es interesaste pasarla, pues tienen vida, sustancia en sus pensamientos y palabras, sobriedad, no de la depresiva, sino de la reconfortante. En ellos yo veo propósito, madurez, honestidad, respeto por los demás, responsabilidad, seguridad, esperanza, todas las cosas que les faltan a aquellos que se dedican a jugar.

No obstante, no se trata de si usted trabaja todo el tiempo o no, sino más bien que es la gracia de Dios, dada a muy pocos. ¿Es la diversión lo que importa? No.

Mi gozo y satisfacción como cristiano es hacer la voluntad del Señor. Cuando no estoy haciendo eso, me estoy quedando corto. No tengo que esperar un año para celebrar Su nacimiento, o limitarlo a un día al año. Mi celebración del cumpleaños del Salvador es dentro de mí, donde Él ha sido renacido en mí y yo en Él.

Y no sólo la celebración de Su nacimiento es por dentro, sino que Él Mismo está dentro. ¿Qué es más grande, la celebración o aquello que se celebra? ¿Puede celebrarse algo más grande que Dios Mismo? ¿Puede alguien dar más verdadero consuelo, paz, gozo o satisfacción que Aquél Quien creó todas las cosas?

Como dijo Jesús de Sí Mismo: “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia.” Él no estaba mintiendo o hablando a la ligera cuando dijo esas y muchas otras palabras así. Él cumple con sus promesas. Si usted realmente cree en Él Quien es la Verdad, usted estará satisfecho, sin necesitar nada de la búsqueda de placeres de este mundo.

Dios les conceda liberación de la Navidad a aquellos que busquen hacer Su voluntad.

Sé lo difícil que puede ser;  he pasado por eso. Sólo sea honesto y siga adelante. Busque a Dios para que le dé lo que usted necesita para hacer Su voluntad. La recompensa está allí; Él es fiel. Las Sagradas Escrituras nos dicen: "Si alguno enseña otra cosa, y no asiente a sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad; es hinchado, nada sabe, y enloquece acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, maledicencias, malas sospechas, porfía de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad..." (1ª Timoteo 6:3-5).

Dios les conceda la gracia de ser libres del espíritu de la Navidad a aquellos que busquen hacer Su voluntad. Claro, Navidad es felicidad, pero debe ser también compromiso y lucha. La Navidad nunca será completa mientras tantas personas no compartan la alegría que celebramos y la vida que Cristo vino a darnos a todos. Una Navidad auténtica es, por necesidad, conflictiva. Por eso, no basta con sólo desear «feliz Navidad».

Cuando Pablo trató con una congregación donde los gentiles estaban observando los días idolatras o paganos, les condenó.

Gálatas 4:8-11 “Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por naturaleza no son dioses;   mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?   Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años.   Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros”.

La Biblia dice en Proverbios 6:6 “Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio”.

Esta cita no nada más la quiero aplicar al perezoso, sino también al trabajador que le falta cordura en invierno. La hormiga trabaja mucho en el verano para estar bien preparada cuando llegue el invierno (cuando el trabajo escasea). En todo el invierno no tiene necesidad de salir a trabajar porque su hogar está lleno de provisiones.

Pero qué imprudente sería la hormiguita si derrochara todas sus hojitas antes de terminar el invierno.

Lamentablemente muchos se meten en ese aprieto. En invierno gastan sus ahorros como si fueran ricos y salen del invierno debiendo muchas “hojitas” a la tarjeta de crédito, al banco o a un cobrador. Es bueno recordar que derrochar en regalos no es necesario, no es prudente y se siente bien feo estar endeudado. Proverbios 22:7 dice: “El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que presta”. Cuando lees el versículo anterior y lo aplicas a tu vida, te das cuenta de que es cierto. Cada vez que te endeudas con alguien o con tus tarjetas de crédito, tus deudas te hacen sentir totalmente esclavizado. Moraleja: Líbrate de tus deudas y no inicies nuevas deudas este invierno (esta navidad).

Es triste que muchos cristianos, quienes, por conocer las enseñanzas de Jesús en las Escrituras deberían vivir más sabiamente, sean arrastrados por la publicidad en los medios de comunicación y por las presiones sociales de las corrientes de este mundo. Gastan excesivamente más allá de lo prudente y lógico, se envuelven en muchos compromisos agotadores que les roban su tranquilidad y afectan la comunión con sus familias; y, lo que es aun más lamentable, muchos son tentados a involucrarse en prácticas, tentaciones y vicios que traspasan los límites de la ética cristiana.

La responsabilidad de todo líder es alertar debidamente a quienes él tiene a su cargo, para que no se dejen arrastrar por cualquier corriente por medio de la radio, la televisión, la literatura, o las enseñanzas que se imparten en diversas convenciones, congresos, cursillos y demás eventos a los cuales se asiste sin aplicar el discernimiento.

 “Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano.  Y si tú avisares al impío de su camino para que se aparte de él, y él no se apartare de su camino, él morirá por su pecado, pero tú libraste tu vida”. Ezequiel 33:6-9

Si Dios convocó en el  pesebre a ricos y a pobres, a los instruidos y a los de pocas letras, a los de lejos y a los de cerca, enfatizando así la universalidad del Evangelio de Jesús, que fue llamado así porque vino a salvar a Su pueblo de sus pecados. Porque no nos comprometemos con Jesús a asistir a su SANTUARIO donde allí envía Jesús bendición y vida eterna.

Así como en los otros 364 días del año, Jesús espera que sus seguidores manifiesten la bondad, el amor y las buenas nuevas de salvación a sus prójimos, de la misma manera hay que hacer el 25 de Diciembre. Para el cristiano, ese día es como cualquier otro día.

Sabemos que JESUS no nació el 25 de Diciembre; pero no desaprovechemos la oportunidad que las personas nos dan para hablarles de Cristo y la razón por la que Él vino al mundo.

Si quieres conocer más a JESUCRISTO. ¡Bienvenido a la Ministerio iglesia Apostólica Internacional! Grandes bendiciones en el nombre Jesús. Su hno. Desde el cono sur Josué Nayib.

 

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