RENOVANDO NUESTRA PASION POR JESÚS

PASTOR EMANUEL ESPIÑO

Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Apocalipsis 2:4

 

INTRODUCCIÓN: El Señor Jesucristo tenía una demanda a cada una de las Iglesias de Asia, Éfeso es la primera Iglesia, que entra en la escena, esta era una comunidad de Cristianos muy fieles, luchadores por la doctrina, gente muy sacrificada sin embargo habían perdido su pasión por Jesucristo, el Señor les dice “has dejado tu primer amor”. Para el Señor es importante que siempre nos mantengamos como creyentes nuevos, que cada día nos renovemos pero que no perdamos la esencia del amor al Señor. Es allí donde recae todo el evangelio, amar al Señor Jesucristo. Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. (1ª Juan 4:19).

 

I.- EL PROBLEMA DE PERDER LA PASION POR JESUS

 

Los creyentes de Éfeso anteriormente hacían “otras obras” muy diferentes a las que estaban realizando, aunque ellos eran celosos, sin embargo Dios pesa las acciones. Había algo que ya no era lo mismo, las oraciones no eran las mismas, las coordinaciones no eran las mismas, las predicaciones no eran las mismas, los ayunos no eran los mismos, todo se realizaba por cumplir, por orgullo, por afán carnal mas no por la pasión por Jesucristo, nosotros podemos estar realizando muchas cosas, ¿Pero cómo las hacemos? ¿Las hacemos por cumplir? ¿Por quedar bien con los hombres? ¿O porque realmente amamos a Dios?, cuando amamos a Dios con pasión, cada servicio es diferente, cada cantico diferente, el evangelio es diferente, cada día vemos algo renovado pero cuando perdemos la pasión todo es rutinario y es muerto, Dios no es Dios de muertos sino de vivos, la pasión produce vida. Los años nos han enfriado en un concepto de los salvos siempre salvos, nada nos mueve de nuestra conformidad, Dios no es un Dios de conformidad él es un Dios de cosas nuevas, de movimiento pero en el Espíritu Santo.

 

II.- LA PASION SE RENUEVA CUANDO RECORDAMOS NUESTROS PRIMEROS MOMENTOS

 

¿Cuáles cosas debemos recordar? Debemos recordar cuando recién recibimos el Espíritu Santo, cuando nos bautizamos, debemos pensar cómo eran nuestras actitudes antes, como era nuestra atención por la palabra, como era nuestro temor por Dios, como era nuestra forma de ser, nuestra actitud a los hermanos, debemos recordar. La biblia nos dice “De dónde has caído” eso significa que estábamos en una posición alta, cuando somos fieles a Dios estamos en posiciones altas aunque los hombres no nos valoren pero delante de Dios estamos en una posición alta. Dice la escritura: Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal. (Proverbios 24:16). Si hemos caído todavía tenemos esperanza: Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza;

 

Retoñará aún, y sus renuevos no faltarán. Si se envejeciere en la tierra su raíz, Y su tronco fuere muerto en el polvo, Al percibir el agua reverdecerá, Y hará copa como planta nueva. (Job 14:7-10).

 

III.- LA PASION SE RENUEVA CUANDO NOS ARREPENTIMOS

 

Dice la escritura “arrepiéntete” cuando oímos esta palabra pareciera que no fuera con nosotros, porque como llevamos tanto tiempo en el evangelio y tenemos obras también entonces nos jactamos que eso es mucho para nosotros, pero Dios que conoce los corazones quiere que nos arrepintamos. Hay que arrepentirse de la tibieza, de la frialdad, de la indiferencia. Dice la escritura: Sucederá que cuando hubieren venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto delante de ti, y te arrepintieres en medio de todas las naciones adonde te hubiere arrojado Jehová tu Dios, y te convirtieres a Jehová tu Dios, y obedecieres a su voz conforme a todo lo que yo te mando hoy, tú y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, entonces Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios. (Deuteronomio 30:1-4).

 

IV.- LA PASION SE RENUEVA CUANDO PONEMOS DE NUESTRA VOLUNTAD

 

Dios quiere ver que es lo que hay realmente en nosotros, no siempre él puede salirnos a nuestro encuentro, nosotros también tenemos que buscarlo dice la escritura que el busca halla (Mateo 7:8). Debemos tener estas palabras: Vuélvenos, oh Jehová, a ti, y nos volveremos; Renueva nuestros días como al principio. (Lamentaciones 5:21).

 

CONCLUSIÓN: Es tiempo de volvernos al Señor de renovar ese deseo intento por nuestro Señor, de enamorarnos más de Él y cuando eso sea así, no perderemos bendiciones y tendremos también pasión por las almas y por toda la obra del Señor Jesucristo. Pastor Emanuel Espiño.

 

LIBERANDONOS DE LA ANOREXIA ESPIRITUAL

PASTOR ISRAEL FUENTES

 

 

Así hacía cada año; cuando subía a la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía.

 

1 Samuel 1:7

 

INTRODUCCIÓN: Aunque Dios creó al hombre y a la mujer para vivir en pareja, Dios “permitió” la poligamia por la dureza del corazón de los hombres; es por ello que en tiempos antiguos, y aun hoy en algunas culturas, se ha permitido que un hombre tenga varias mujeres. Sin embargo esto originó en los tiempos antiguos, muchos problemas en familias bíblicas, tenemos los casos de David y Salomón que vivieron vidas tristes por causa de esto. Es que hay cosas que Dios permite pero no las aprueba.

 

Elcana era un sacerdote que tenía dos esposas, Penina, quien le había dado varios hijos y Ana quien era estéril, es decir no podía tener hijos. Penina se burlaba de Ana por ello, pero Elcana amaba especialmente a Ana que significa “gracia” y siempre tenía muchas atenciones con ella. Ana era una mujer sufrida, que se sentía insatisfecha, y su rival la provocaba amargamente causándole aflicción y angustia de tal manera que aun cuando llegaba a la casa del Señor se dedicaba a llorar y no comía. Me llama profundamente la atención que “no comía” es decir empezó a desnutrirse produciendo esto el mal funcionamiento de su organismo y la salud de su cuerpo.

 

Existe el hambre normal pero también hay enfermedades de desnutrición:

 

Orexia: Es el estado de apetito, tener apetito. (Normal, cuando sentimos hambre).

 

Hiporexia: Es la disminución del apetito. (Estado anormal).

 

Hiperorexia: Es el aumento del apetito (Gula).

 

Anorexia: Es la falta de apetito (No querer comer).

 

La desnutrición es una enfermedad a la que llega una persona como consecuencia de la falta de alimentación. Puede deberse a una dieta insuficiente (niños de áfrica) o a una dieta excesiva de carbohidratos (gordos pero desnutridos). La consecuencia de la anorexia es la desnutrición, pero quiero podamos llevar esto al campo espiritual, la anorexia es una enfermedad que está matando muchos cristianos. Esta mujer iba al templo, lloraba pero no comía, no había apetito espiritual y esto la llevaría a una anorexia espiritual.

 

1.- RETRASO DEL CRECIMIENTO

 

Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. (Hebreos 5:12). Existen miembros en la iglesia que tienen años en el evangelio pero no tienen crecimiento debido a su desnutrición espiritual. Todos aquellos que no se alimenten de la palabra están en una anorexia espiritual, y esto les produce que su crecimiento y desarrollo se retrase como a los hebreos que cuando les hablaban profundidades de la escritura no las podían entender y debiendo ya comer manjar solido todavía necesitan leche, dice el Apóstol Pablo, que por el tiempo que tienen deberían ya entender las simples reglas de la revelación pero sus muchas ocupaciones les ha dejado sin comer la palabra de Dios y se están volviendo anoréxicos. A los hebreos les hablaban de la imposición de manos y no entendían, les hablaban del arrebatamiento no entendían nada, les hablaban del tribunal de Cristo no entendían, solamente querían leche, nosotros debemos comer alimento sólido, ese alimento es la revelación de la palabra de Dios. Y el vino que alegra el corazón del hombre, El aceite que hace brillar el rostro, Y el pan que sustenta la vida del hombre. (Salmo 104:15).

 

2.- PERDIDA DEL CABELLO

 

Y ella hizo que él se durmiese sobre sus rodillas, y llamó a un hombre, quien le rapó las siete guedejas de su cabeza; y ella comenzó a afligirlo, pues su fuerza se apartó de él. (Jueces 16:19). Cuando se pierde el apetito por la palabra tenemos anorexia espiritual. Los médicos dicen que cuando no se come se pierden las vitaminas y el pelo se comienza a caer, esto nos habla de la perdida de la comunión con Dios, pues vemos que cuando Sansón quedó totalmente rapado, perdió la fuerza (pues no comía) y cuando quiso salir como las otras veces la fuerza y el Señor se habían apartado de él. Vemos a un anoréxico Sansón, que tuvo consecuencias fatales pues perdió la visión, lo encadenaron con bronce, lo pusieron de prisionero en el molino de los filisteos, poco después muere. Es terrible como hay creyentes como Ana y Sansón que vienen al culto, están presentes pero no tienen apetito por la palabra, prefieren estar haciendo cualquier cosa menos sentarse a comer. Es tiempo que nos sentemos a la mesa a comer con el Rey de Reyes y Señor de Señores, porque él nos está invitando en este momento, el no quiere que nos muramos de hambre, el quiere vernos llenos de su presencia.

 

3.- IRRITABILIDAD

 

Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. (Lucas 10:39).

 

María en estos versículos si tenía apetito, pero su hermana estaba irritable, es que el no escucha la palabra del Señor siempre esta amargado. Es tremendo ver que Marta a pesar de que estaba delante del Señor Jesús y sirviéndole está irritada, turbada, de mal humor por sus muchos servicios y María que era la que se ponía a escuchar la palabra esta alegre. El oído es el paladar del Espíritu, mostraba su apetito y cuando Marta se muestra irritada Jesús le dice, Marta tu estas irritada y de mal humor porque sirves pero no comes la palabra, estas anoréxica, es tremendo querer servir al Señor y nunca sentarse a comer de la palabra. David se cansó de la anorexia espiritual, el no quería estar de la misma manera, el fue donde el Sacerdote Ahimelec y le pidió los panes sagrados (1 Samuel 21:1-6). David se alimentó y se fortaleció con esa comida. Dios quiere que salgamos de nuestro afán, que dejemos por un lado nuestros trabajos, nuestros quehaceres, nuestros problemas y comamos del pan sagrado de su palabra.

 

4.- SUSCEPTIBLES A ENFERMEDADES INFECCIOSAS (CONTAMINADAS)

 

No destruyeron a los pueblos Que Jehová les dijo; Antes se mezclaron con las naciones, Y aprendieron sus obras, Y sirvieron a sus ídolos, Los cuales fueron causa de su ruina. Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios, Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán, Y la tierra fue contaminada con sangre. Se contaminaron así con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos. (Salmo 106:34-39). Pensemos en este salmo que termina diciendo que el pueblo se contaminó pues no hicieron caso a la palabra de Dios, al pensar que fue lo que paso no nos queda otra salida mas, que aunque hacían sus cultos y reuniones y la presencia de Dios bajaba les sucedía como a Ana que en cada culto no comía, este pueblo no comía de la palabra y por eso todo los contaminó.

 

Los pueblos que no destruyeron después los conquistaron a ellos.

 

Se mezclaron en yugo desigual.

 

Se dieron a los ídolos cuando la biblia dice que no hay otro Dios. (Deuteronomio 6:4).

 

Sacrifican a sus hijos a los demonios con las costumbres como las de hallowen o carnaval.

 

Dejaron de comer la palabra, la dejaron olvidada, hasta que dice que en el tiempo de Esdras y Nehemías encontraron el libro de la ley.

 

Los creyentes de débil conciencia se contaminan, la debilidad viene por falta de alimento, el anoréxico espiritual todo lo contamina, lo que dice la gente, una mala mirada, un rumor, un chisme, una superstición, porque no tiene fundamento que es la palabra de Dios.

 

5.- LA DIETA DEL SEÑOR JESUS

 

Jesús dijo: Mi comida es hacer la voluntad del que me envió y llevar a cabo su obra. (Juan 4:34). Notemos que es una dieta espiritual, que siempre hay un apetito por las cosas espirituales cuyo paladar esta en el oído. Si queremos ser como Jesús tenemos que tener apetito por hacer la voluntad del que nos envío y llevar a cabo su obra, pero como sabremos su voluntad y la obra que tenemos que hacer en la tierra sino comemos de su palabra, no bebemos de esa agua viva que es su Espíritu Santo (Juan 7:37). Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. (Mateo 4:4). La palabra de Dios me da vida aunque esté a punto de morir, ese pan recibió el Profeta Elías cuando estaba en el desierto y lo levantó (1 Reyes 19). Necesitamos esa dieta espiritual pan y espíritu. He aquí, viene días declara el Señor Dios en que enviaré hambre sobre la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír las palabras del Señor. (Amos 8:11).

 

CONCLUSION: Liberémonos de esa anorexia espiritual, comamos y bebamos de la comida del Señor Jesucristo. Dice la escritura: Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias. (Salmo 36:8). Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. (Juan 6:51). Pastor Israel Fuentes.

CUANDO AL PUEBLO SE LE IMPIDE DAR MÁS.

PASTOR nelvis VILLALOBOS

 

Éxodo 35:20-29; 36:2-6.

 

INTRODUCCIÓN: Lo que tenemos que hacer hay que hacerlo ahora. El Señor tuvo que haberse sentido muy gozoso cuando vio la actitud de su pueblo Israel dando con alegría para la construcción del tabernáculo hasta el punto que Moisés mandó a detener la abundancia de la ofrenda. Fue este el primer caso en la Biblia donde al pueblo se le prohibió dar más, toda vez que habían sido muy generosos. Este ejemplo nos ayuda en este día para traer lo que hemos denominado nuestras “MIS PRIMICIAS PARA DIOS”, en lo que respecta el sostenimiento de nuestra obra. Consideremos la naturaleza de esta “prohibición” bíblica. Veamos el camino que sigue el dar para la obra del Señor.

 

I. CUANDO HAY UNA RAZÓN PODEROSA

 

1.- El tabernáculo constituía para Israel el más grande símbolo de la presencia del Señor. ¿Cuál era su propósito? Así quedó establecido: “Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar, santificaré así mismo a Aarón y a sus hijos, para que me sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehová, que los saqué de la tierra de Egipto para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios” (Éxodo 29:43-44).

 

2.- El propósito del tabernáculo, además de recibir la presencia de Dios a través de su gloria, sería el santo lugar donde todos los pecados cometidos por el pueblo serían expiados a través de todos los sacrificios que se estipulaban para ello.

 

3.- Con esto se pone de manifiesto que la obra del Señor, ahora vista a través de su iglesia para alcanzar al perdido para Cristo, y el lugar de compañerismo para crecer juntos en la vida espiritual, siempre será una razón poderosa para que la sostengamos. En este sentido, la obra misionera, cuyo fin será el de llegar donde reina tanto la oscuridad, es una de las mayores causas por la que damos, hasta que haya abundancia.

 

4.- Por otro lado, cuando vemos la extravagancia del amor divino, quien se dio sin medidas por nuestros pecados, podemos ver que allí existe una de las razones más poderosas para ser parte de un dar con espontaneidad y en abundancia. Jesucristo ha sido la más grande entrega de parte de nuestro Dios. Ahora no hay un tabernáculo que construir, sino que nuestro compromiso tiene que ver con la extensión del reino de Dios.

 

II. CUANDO VEMOS QUE DIOS ES DIGNO DE LO MEJOR

 

1.- Cuando el pueblo se percató de la clase de obra que iba a hacer y del Dios que estaba demandando de ellos sus ofrendas y habilidades para hacer el lugar de Su encuentro, decidieron traer lo mejor de lo que tenían. De manera que el texto nos dice que ellos abundaron en oro, plata, bronce, madera, piedras preciosas y especies aromáticas. Eso significa que dieron de lo más preciado. Pero no solo dieron de sus valiosas pertenencias, sino que dispusieron de sus manualidades. En esto hay algo que apuntar. Mi dar para el Señor no está separado de mis talentos y dones. Todo debe ser dedicado a él vv. 31; 36:1.

 

2.- Con la actitud del pueblo de Israel confirmamos lo que es un hecho en todas las Escrituras: Dios merece lo mejor de lo que tenemos y de lo que somos. Él no ha sido un Dios “tacaño”. Nos ha dado sobradas razones para ver su fidelidad en darnos la vida, la salvación y la provisión. ¿Quién de nosotros podrá negar su generosidad?

 

3.- La obra de Dios se ha hecho posible en el mundo porque ha habido hombres y mujeres con un corazón agradecido y generoso, que han dado con esfuerzo y con calidad. Fue David el que dijo: “No ofreceré nada a Jehová que no me cueste nada”.

 

4.- No vamos a dar al Señor lo que nos sobra, lo de menos valor para nosotros. Nuestro dar debiera tener el sello del sacrificio, así como lo tuvo para Dios cuando dio a su Hijo (Juan 3:16). Prefiero abstenerme de ciertas cosas con tal que la obra del Señor no se detenga.

 

III. CUANDO EXISTEN CORAZONES CON GRAN DISPOSICIÓN

 

1. La espontaneidad es una de las notas distintivas este pasaje. El versículo 21 es muy elocuente cuando se habla de esto: “Y vino todo varón a quien su corazón estimuló, y todo aquel a quien su espíritu le dio voluntad, con ofrenda a Jehová para la obra del tabernáculo…”. Note lo que esto resalta: Un corazón estimulado y una voluntad presta.

 

2.- El pueblo sintió que lo que comunicó Moisés era la voluntad de Dios, por lo tanto la disposición espontánea fue la que reinó en cada corazón de los participantes. En esto también es notoria la obediencia al líder. El pueblo creyó que la exhortación para dar no era un capricho de Moisés sino el deseo divino. Así, pues, la ofrenda que agrada al Señor; de la que él al final dice que “ama al dador alegre”, es aquella que se hace bajo este espíritu de liberalidad y de gozo.

 

3.- Moisés fue sorprendido más de lo que se podía imaginar. Los que estaban recibiendo todas las ofrendas; eso es, los encargados de dirigir semejante obra, dijeron: “El pueblo trae mucho más de lo que se necesita para la obra que Jehová ha mandado que se haga”(36:5)¿Puede usted imaginarse la reacción de satisfacción que tuvo Moisés cuando oyó esto? La verdad es que en no pocas veces el pueblo le dio serios dolores de cabeza a Moisés, pero aquí está en presencia de un pueblo que ha entendido la importancia de dar con una actitud dispuesta. ¡Qué agrado habría en el corazón de Dios al ver este acto!

 

4.- Esta experiencia nos invita a revisar nuestro corazón al momento de dar. La meta nuestra es dar hasta que la obra del Señor se haga, pero se haga con satisfacción.

 

IV. CUANDO TODOS SE INVOLUCRAN DE UNA MANERA ACTIVA

 

1.- La palabra que más queda resaltada en esta experiencia es “todos”. Cuando se revisa la participación del pueblo, se puede leer frases como estas: “Todo varón… así hombres como mujeres… todos los voluntarios… todo el que tenía manera… todas las mujeres sabias… los príncipes trajeron piedras preciosas…”. Nadie se quedó sin participar. Los que no trajeron una cosa, trajeron otra. Los que no pudieron dar materialmente lo hicieron poniendo sus habilidades; y en esto fue notorio el trabajo de las mujeres.

 

2.- Cuando el reto lo asumimos todos, esto es el resultado. ¿Puede imaginarse esta escena? Los ancianos, los hombres, las mujeres, los jóvenes y por qué no pensar que hasta los niños vinieron trayendo para esta magna obra. Note cómo las mujeres participaron en esto. Algunas de ellas hilaban y el producto de sus manos fue traído como parte de aquella ofrenda. Esto nos revela que no hay excusas para dar y participar cuando se trata de la obra del Señor. De esta manera, aun cuando no tenían ni oro ni plata, lo que tuvieron lo dieron.

 

3.- Una iglesia donde todos se involucran ante el llamado de sus líderes para equipar la obra del Señor, con el fin que ella haga mejor su trabajo, impactará a su generación. Será un sitio donde se proveerá para todo y habrá lo necesario para suplir la obra del Señor que siempre está necesitada.

 

V. CUANDO HAY PRONTITUD PARA TRAER LA OFRENDA

 

1.- El texto que prueba esto dice: “… y ellos seguían trayendo ofrenda voluntaria cada mañana…”. De manera que no sólo comprendieron la importancia de dar para una gran causa, sino que lo hicieron a tiempo. Aquí hubo una demostración de prioridad de suplir una necesidad en el momento pertinente y apremiante.

 

2.-No había que postergarse para otro tiempo. Ya la orden y el diseño estaban dados. No hubo negligencia ni retrazo en la obra por parte del pueblo. La lección de esto es que la obra del Señor merece nuestra prontitud. Ella no debería quedar inconclusa por nuestra desidia. Necesitamos hacer hoy no sólo una “MIS PRIMICIAS PARA DIOS”, sino traer “cada mañana” (simbolizando la prontitud) hasta que se nos diga ya está listo, ¡lo hemos logrado!

 

CONCLUSIÓN: Los trabajadores le trajeron el siguiente informe a Moisés: “El pueblo trae mucho más de lo que necesita para la obra que Jehová ha demandado que se haga”. Esto revela que hubo una extravagancia en esa generosidad. Ellos dieron sin calcular. No se le dio oportunidad a la razón, sino a la voluntad del corazón. Y es que la obra del Señor merece el más genuino desprendimiento. Él es digno de del más grande sacrificio. Entreguemos hoy nuestras promesas de fe de tal manera que se pueda decir, ¡suficiente! Que podamos sentir el gozo de sostener la obra del Señor sin que esta padezca. Pro 21:26 “Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano”. Pastor Nelvis Villalobos.

 

 

LA DOCTRINA DE LA UNICIDAD.

PASTOR FREDDY FAUNDEZ

Unicidad es un término teológico que hace referencia a Dios, significando que Él es absolutamente Uno, Sólo, Único e Indivisible. Indica que nadie es como Dios y que solo hay un Dios (Deuteronomio 6:4, Gálatas 3:20).

 

El término Unicidad es sinónimo de monoteísmo estricto, pero su uso ha tomado fuerza en los últimos años, debido a que los creyentes en la Unicidad de Dios han querido utilizar un término que marque la diferencia con todos aquellos que aun confesando que Dios es uno, todavía creen que Dios está compuesto de dos personas (binitarismo), o de tres personas divinas y distintas (trinitarismo). La doctrina de la Unicidad no concibe a Dios como una pluralidad de personas. Asimismo, el uso de este término impide que nos confundan con el unitarismo que declara que Jesús es un semidiós o una criatura, y por ende niega que Jesús es el Dios único (el Padre) que se manifestó en carne (como el Hijo) para venir a salvar. La Unicidad de Dios excluye la coexistencia de cualquier otro dios y cualquier otra posibilidad de coexistencia (i.e. personas divinas, semidioses, etc.), pero sí acepta que el único Dios se ha manifestado de diferentes formas (o modos) a la humanidad.

 

La doctrina de la Unicidad de Dios, puede ser declarada en las afirmaciones de que Dios es absolutamente uno, sin distinción de personas (Deuteronomio 6:4; Gálatas 3:20) y Jesucristo es la manifestación de Dios en carne (Juan 20:28; Colosenses 2:9, 1. Timoteo 3:16). [1] En términos bíblicos, esta verdad es confesada de varias maneras, tales como el misterio de la piedad (1. Timoteo 3:16), el misterio de la propia voluntad de Dios (Efesios 1:3-14), Dios viniendo al mundo (Juan 1:9-10), Dios mismo viniendo y salvando (Isaías 35:3-4, Isaías 43:10-12, Mateo11:2-6 y Lucas 7:18-23), Dios con nosotros (Isaías 7:14, Mateo 1:21-22), el misterio escondido desde los siglos y edades (Efesios 3:8-12, Colosenses 1:28), el misterio de la fe (1. Timoteo 3:9), la manifestación de la Gloria de Jehová (Isaías 40:5, Apocalipsis 1:7), Dios en Cristo (2. Corintios 5:18-20, Colosenses 2:8-10), el Padre morando en el Hijo (Juan 14:8-14), El Padre participando de carne y sangre (Hebreos 2:14), El misterio de Dios el Padre y de Cristo (Colosenses 2:2-5), el misterio de Cristo (Efesios 3:1-4, Colosenses 1:25-26, Colosenses 4:2-41), Cristo es Dios sobre todo (Romanos 9:5), etc.

 

La Unicidad de Dios NO enseña que Dios no pueda ser el Padre al mismo tiempo en que Él es el Hijo o el Espíritu Santo. La Unicidad de Dios, enseña que el sólo Ser que es Dios, es tan poderoso y grande que como un solo Ser, Él se ha manifestado SIMULTÁNEAMENTE como Padre, Hijo, Espíritu Santo, el Todopoderoso, el Salvador, etc. Dios no sólo es Padre en la creación, pues ahora mismo es nuestro Padre y actúa como nuestro Padre, en razón de que hemos sido adoptados como hijos suyos por causa del nuevo nacimiento. Dios no sólo es Espíritu Santo en razón de que Él llena nuestras vidas en la regeneración, sino que Él siempre ha sido, es y será Espíritu y Santo, por eso Él es el Espíritu Santo. Dios sólo tomó la forma humana como Hijo, por causa de la redención, pues sólo un humano puro y perfecto podía representar a toda la humanidad (Isaías 53:4-6, Ezequiel 22:30).

 

La Doctrina de la Unicidad, también acepta que la Biblia revela a Dios de otras muchas formas, tales como el Admirable (Isaías 9:6), el Alfarero (Jeremías 18:6), el Altísimo (Génesis 14:18-22), el Bendito (Esdras 7:27), el Bueno (Nahúm 1:7), el Castillo (Salmos 18:2), el Consejero (Isaías 9:6), el Consolador (Isaías 51:12), el Creador (Eclesiastés 12:1), el Escudo (Proverbios 2:7), el Eterno (Jeremías 10:10), el Fiel (1. Corintios 1:9), la Fortaleza (Habacuc 3:19), el Fuerte de Jacob (Génesis 49:24), el Glorioso (Santiago 2:1), el Hacedor (Job 32:22), el Juez (Miqueas 5:1), el Justo (Lamentaciones 1:18,), el Libertador (Romanos 11:26), el Misericordioso (Nehemías 9:31), el Obispo de Nuestras Almas (1. Pedro 2:25), el Omnipotente (Ezequiel 1:24), el Pastor (Salmos 23:1), la Paz (Hebreos 13:20), el Perdonador (Salmos 86:5), el Perfecto (Mateo 5:48), el Piadoso (Jonás 4:1), el Poderoso (Judas 1:24), el Recto (Deuteronomio 32:4), el Redentor (Job 19:25), el Refugio (1. Samuel 2:2), el Rey (Sofonías 3:15), La Roca (Habacuc 1:12), el Salvador (Isaías 43:3), el Sanador (Éxodo 15:26), el Santo (Apocalipsis 15:4), el Señor (Josué 3:11), el Verdadero (1. Juan 5:20), etc. Los creyentes en la Unicidad de Dios, creemos que el evangelio es la proclamación de la verdad de que el único Dios vino a salvar al hombre. Incluso Jesucristo mismo confesó en Juan 8:24, “Si no creéis que YO SOY en vuestros pecados moriréis". Y esto lo dijo en referencia al Yo Soy [el único Dios Eterno y Auto existente] que se apareció a Moisés según Éxodo 3:14.

 

 

DOS SON MEJORES QUE UNO.

pastor diego zenteno

 

“Y Jonatán habló bien de David a Saúl su padre, y le dijo: No peque el rey contra su siervo David, porque ninguna cosa ha cometido contra ti, y porque sus obras han sido muy buenas para contigo; pues él tomó su vida en su mano, y mató al filisteo, y Jehová dio gran salvación a todo Israel… Y escuchó Saúl la voz de Jonatán… Y Saúl procuró enclavar a David con la lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, el cual hirió con la lanza en la pared; y David huyó, y escapó aquella noche. Saúl envió luego mensajeros a casa de David para que lo vigilasen, y lo matasen a la mañana. Mas Mical su mujer avisó a David… y él se fue y huyó, y escapó.” 1 Samuel 19:1-12.

 

En toda la historia de la humanidad y, especialmente, en lo que concierne a la vida espiritual, está escrito en la Palabra de Dios que Dios desde el principio ha levantado hombres otorgándoles liderazgo, capacidades, sabiduría, y les ha encomendado misiones importantes para cumplirlas durante su trayectoria en esta tierra. También se puede ver que, desde el principio Dios colocó al lado de ellos, personas de apoyo, con el propósito de ayudarles en los momentos difíciles. Ecl 4:9-10 “Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante”.

 

Hoy, en tiempos de mucha crueldad y menosprecio, con una generación materialista, amantes de los lujos y el placer, sin amor, ni afecto, que no saben reconocer la gloria de Dios (Rom.1:18-21); se han levantado hombres para cada necesidad, con llamamiento, para liderar y llevar adelante un trabajo en determinado lugar del mundo. Asimismo, es necesario que estos hombres que Dios ha levantado cuenten con personas cercanas que con lealtad y fidelidad se conviertan en su escudero, dándole ánimo y ayudándole a guardar su testimonio. 1Ts 5:12-13 “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros”.

 

Una de las cosas que necesita el líder que Dios levanta, son personas de apoyo; primeramente fieles, cuidándolos de los peligros, de la mala voluntad y de muchos falsos “hermanos” que, encubiertamente, se acercan a ellos.

 

El apóstol Pablo fue víctima de esos falsos “hermanos” que, fingiendo amor y deseo de estar con él, al darles la espalda, le traicionaban, le difamaban y se oponían a su ministerio. (2 Cor.11:3-11)

 

Por este y otros motivos, se necesitan personas de apoyo, que amen y sean fieles a Dios y a su líder. Los inmediatos a él, sus familiares, son los primeros que deben apoyar la labor del líder.( Neh 13:13 Y puse por mayordomos de ellos al sacerdote Selemías y al escriba Sadoc, y de los levitas a Pedaías; y al servicio de ellos a Hanán hijo de Zacur, hijo de Matanías; porque eran tenidos por fieles, y ellos tenían que repartir a sus hermanos). Todos los que están cerca a un siervo de Dios, deben servir fielmente y no dejarse llevar por el diablo, para atacar o destruir.

 

En los versículos leídos podemos ver la actitud de Jonatán. Él era el hijo del rey Saúl, inmediato al trono, tenía motivos de sobra para colaborar con la muerte de David. Mical, su hermana, esposa de David e hija del rey también, podría haber apoyado a su padre y asesinado a David, pero hubo algo en ellos: amaban a David en gran manera; y aunque su padre era el rey, no se aliaron para dañar a David, porque reconocían que era un hombre que Dios había escogido, ungido y levantado. Mantuvieron su lealtad, se negaron a colaborar con su padre, eso es “fidelidad”, ser una ayuda y no una carga.

 

En Éxodo 17:8-16 encontramos, también, el caso de Moisés. La Biblia presenta a este hombre con unas cualidades extraordinarias, increíbles, tenía más de 80 años y conduciendo al pueblo de Israel por el desierto, camino a la tierra prometida, tuvo que pelear con otra nación: Amalec.

 

Moisés dio instrucciones a Josué, servidor suyo, para enfrentar al enemigo, dice la Biblia: “E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando contra Amalec; y Moisés y Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado. Y sucedía que cuando alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas cuando él bajaba su mano, prevalecía Amalec. Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.”

 

Aquí la Biblia presenta como hombres escogidos a seres humanos con características normales: débiles, que se cansan, que tienen hambre, que pueden rendirse por la carga. Vemos que Moisés se cansaba también, y era necesaria la presencia de dos hombres que le ayudaran: Aarón y Hur.

 

Era tan real esto, que cuando Moisés levantaba sus manos en señal de adoración a Dios e implorando su favor, Israel tomaba ventaja; pero cuando se cansaba y bajaba los brazos, prevalecía Amalec. Es así que Aarón y Hur se dieron cuenta de la realidad humana de Moisés, que aunque era un hombre de Dios, necesitaba de la fidelidad de sus ayudantes; se dieron cuenta que Dios los había llamado para esa hora, los había puesto cerca; más que un lujo o privilegio, Dios los había unido para que fuesen una ayuda y fortalezcan en determinado momento las manos de Moisés. Se percataron que su líder necesitaba ayuda; que tomaran sus brazos y los levantaran a Dios, entonces ya no eran solamente las manos de Moisés, sino también las de Aarón y Hur, que se levantaban también, para implorar el favor y la gracia de Dios. Sal 101:6 “ Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo”.

 

Fue importante que Aarón y Hur comprendieran que el apoyo era necesario, entendieron que Moisés los requería, se le caían los brazos e inmediatamente prevalecía el enemigo. Mientras Moisés descansaba, bajaba los brazos y se fortalecía, morían israelitas en el campo de batalla, y allí estaban Hur y Aarón, que al ver esto, reaccionaron y dijeron: “El secreto está en que mientras Moisés se mantenga intercediendo, nuestro pueblo prevalecerá, porque Dios está de nuestra parte”. Inmediatamente levantaron sus brazos, y los enemigos empezaron a caer. Pero ellos también se cansaron, entonces colocaron una piedra y lo sentaron, sostuvieron sus brazos e Israel prevaleció, obteniendo una gran victoria.

 

Si supiera usted que importante es su apoyo, su colaboración; que no es mañana, ni dentro de unos años, ¡Es ahora, ahora o nunca!

 

Nunca antes la Obra de Dios había sido tan atacada; por esto, Dios necesita un pueblo unido, fortalecido en las manos del Señor, ¡Dios necesita hombres y mujeres fieles, que sean transparentes, con un testimonio intachable, consagrados, desinteresados, confiables, no asalariados, ni codiciosos, que no se queden con la heredad de Dios, que no se apropien de lo que Dios le ha dado a la Obra. ¡Esto es transparencia, integridad! En esta hora, Dios necesita que sus brazos se levanten y se unan a los siervos de Dios. Ose 11:12…Judá aún gobierna con Dios, y es fiel con los santos…

 

Hay momentos cruciales dentro de la Obra del Señor, momentos determinantes en los que hay que decidir y ponerse del lado de los hombres de Dios. Si un familiar, por muy querido que sea, está en contra de la Obra, no es su amigo, usted no puede tener comunión con alguien que está haciendo daño a la Obra de Dios. Usted mismo no puede decir que es fiel cuando, en determinado momento, no apoya a quien sostiene la Obra de Dios; si no lo hace, es parte de los adversarios, que quieren ver destruida esta Obra y no desean que se predique este mensaje, definitivo para la salvación del mundo.

 

No nos callaremos mientras haya vida, mientras haya fuerzas, no nos rendiremos, no dejaremos de predicar esta Palabra de santidad, no dejaremos de confrontar al diablo. Los hombres de Dios necesitan el apoyo de colaboradores, para que puedan cumplir las múltiples responsabilidades que le han sido asignadas. 2Ti 2:2 “ Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros”.

 

En 1 de Samuel 14:1-15, encontramos la acción de otro hombre: el paje de armas de Jonatán. Transcurrían dos años del reinado de Saúl y se presentó una guerra contra los filisteos. El pueblo de Israel estaba temeroso, los filisteos los habían acorralado y desarmado, el versículo 6 detalla:

 

“Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: ven pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos”. Mire usted la respuesta de un verdadero escudero, un verdadero colaborador, dispuesto a ir al sacrificio, con lealtad a su señor: “Haz todo lo que tienes en tu corazón; ve, pues aquí estoy contigo a tu voluntad” (v.7). Él no refutó nada, este hombre respetaba a su líder de tal manera, que no se atrevió a presentar excusa.

 

1 Corintios 16:13-14. Aquí encontramos cinco mandatos directos aplicables solo a varones. La versión La Biblia al Día lee así, “Estén alertas siempre a los peligros espirituales; sean fieles al Señor, pórtense como hombres, sean fuertes, todas las cosas que hagan, háganlas con bondad y amor.”

 

Entonces Jonatán responde: “Vamos a pasar a esos hombres, y nos mostraremos a ellos. Si nos dijeren así: Esperad hasta que lleguemos a vosotros, entonces nos sentaremos en nuestro lugar, y no subiremos a ellos. Más si nos dijeren así: Subid a nosotros, entonces subiremos, porque Jehová los ha entregado en nuestra mano; y esto nos será por señal” (vv. 8-10). Dice el versículo 13: “Y subió Jonatán trepando con sus manos y sus pies, y tras él su paje de armas; y a los que caían delante de Jonatán, su paje de armas que iba tras él los mataba”. El paje cubrió la espalda de su señor, no permitió que lo atacaran. Este tipo de personas son los que Dios está buscando.

 

En estos días difíciles, es necesario que se levante una generación valiente que rodee con lealtad a los hombres que Dios verdaderamente ha levantado, que no se acerquen por interés -como en los tiempos de Jesús, cuando la gente lo seguía por los “panes y peces”- , que no busquen “posiciones”, ¡no!, se necesitan personas que digan: “¡Cuente conmigo para lo que sea necesario!”

 

Componentes de la fidelidad: Las siguientes características son los componentes que describen a un cristiano fiel, como Dios es fiel.

 

■Confiabilidad: Esto significa que se puede contar contigo. ¿Alguien te falló? ¿Eres confiable?

 

■Honestidad: es veracidad. Significa que no vas a men­tir, hacer trampas o robar.

 

■Integridad: es como un código de honor. Si tienes in­tegridad, tienes ciertos valores y creencias por los cuales vives.

 

■Lealtad: es fidelidad. Significa estar junto a alguien aun cuan­do las circunstancias sean difíciles. Lealtad es una parte importante de la amistad.

 

En pocas palabras lo que necesita el mundo de hoy.

 

“La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman darle al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos.”

 

Al escuchar JONATAN la respuesta de su paje de armas, Jonatán se decidió. Las dudas se disiparon, porque hubo un hombre dispuesto a sostener sus brazos. Jonatán cobro ánimo y alcanzó su propósito: derrotar a los filisteos.

 

Volviendo al pasaje inicial, Jonatán defendió a David, habló bien de él frente a su padre, sabiendo que le incomodaba, jamás hubo una sombra de duda en sus palabras, basó su defensa en la justicia, no en sus sentimientos, ni en sus preferencias. Sabía que David era un hombre justo, escogido por Dios.

 

La posición firme con lo recto depende de nuestro compromiso con Dios y con la justicia, de nuestra comunión con Él.

 

En 1 de Samuel 23:17, Jonatán le dice a David: “No temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tu reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe”. Jonatán entendió que David fue ungido en lugar de Saúl; para él, la voluntad de Dios era más importante que el bienestar personal.

 

¡Cuando se es espiritual, no importan el dinero, ni las posesiones; la única gloria que se busca es la de Jesucristo! Es deber del colaborador guardar a su líder en lo espiritual y moral, orar por él, estar atento a sus necesidades, no permitir que nadie le haga daño, estar a su lado para apoyarlo y animarlo a alcanzar sus metas, garantizando su respaldo incondicional; pues es su privilegio.

 

Si usted lee la Biblia, Goliat, el guerrero filisteo, contaba con un escudero. En 1 de Samuel 17:7 se describe parte del armamento de Goliat: “El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él”. Y el versículo 41, refuerza: “y el filisteo venía andando y acercándose a David, y su escudero delante de él”. Pero cuando David lanza la piedra con la honda y mata a Goliat, ¿dónde quedó el escudero? ¡Huyó, como todos los otros! ¡Ese tipo de hombres no valen! ¡Hombres que huyen cuando ven el problema, no sirven!

 

“Asimismo te ruego también a ti, compañero fiel, que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores míos, cuyos nombres están en el libro de la vida”. Filipenses 4:3

 

En esos tiempos, el escudero iba delante. En la actualidad, nuestro “escudero colaborador” va detrás; porque delante va nuestro general ¡Cristo, el guerrero por excelencia, poderoso, al que no le tiemblan las piernas!

 

En 2 de Reyes 10:15, Jehú rey de Israel, ejecutando las órdenes que Dios le había encomendado, se encontró con Jonadab hijo de Recab y le dijo: “¿Es recto tu corazón, como el mío es recto con el tuyo? Jonadab dijo: Lo es”; y añade: “Pues que lo es, dame la mano”. Y lo hizo subir al carro consigo.

 

Ha llegado el momento de estrechar la mano de su líder y expresarle las mismas palabras: “¡Estoy contigo, cuenta conmigo, estoy para colaborar! ¡Vamos juntos a la obra misionera! ¡Eso es lo que Dios quiere! Hace cuanto tiempo que no sabes nada de Él? Acaso no crees que también se regocijaría con una llamada tuya.”

 

“Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor”. Mat 25:21

 

a) Cuando como hombres de Dios vivimos nuestra fe, se dice que somos fieles.

 

b) Cuando vivimos la verdad, se dice que somos verdaderos.

 

c) Cuando vivimos la misericordia, se dice que somos misericordiosos.

 

d) Cuando vivimos la compasión, los nuestros dicen que somos compasivos.

 

e) Cuando vivimos la paciencia, ellos saben que somos pacientes,.

 

f) Cuando vivimos la bondad, la gente ve y dice que somos amables.

 

 

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