“ ENTRARÁN LOBOS RAPACES... Y DE NOSOTROS MISMOS”

PASTOR Freddy Faundez

Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Hechos 20:28-31.

 

Los planes del enemigo pueden haberse formado en los lugares celestiales, pero el campo de batalla del pastor va a ser en la tierra y mayormente en la iglesia. Cuando el apóstol Pablo concluye su discurso a los ancianos de Éfeso, menciona justo tres áreas de lucha o problema potencial. Es aquí donde el líder tiene que ocuparse, de lo contrario fracasará. La mayor parte de los ministerios derrumbados han correspondido a pastores que no cuidaron sus propias vidas, doctrinas y ministerios. Hay más peligro dentro de uno mismo que fuera de uno.

 

El primer gran peligro que afronta el ministerio y la iglesia es nosotros mismos. Sabiendo esto, necesitamos velar por nosotros mismos, respondiendo también a las amonestaciones del Señor por medio de otros. Nunca debemos olvidar que la promesa especial para un ministerio fructífero es: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, té salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” (1 Timoteo 4:16). Si cuidamos día tras día nuestras vidas y enseñanzas, Dios nos promete un ministerio con resultados.

 

Parte de cuidarse uno mismo, implica el cuidarse de cumplir nuestra responsabilidad. 1 Timoteo 5.17 habla claramente de tres funciones: la de gobernar, predicar y enseñar. El cuidar de la grey y pastorear la iglesia implican claramente un ministerio de gobernación, predicación y enseñanza. Descuidar un solo aspecto sería desbalancear la mesa. El origen del ministerio (la encomendación del Espíritu Santo), la pertenencia a un grupo (la iglesia de Dios) y el valor de la grey (comprada con la sangre de Cristo) dan seriedad e inmensa importancia a la responsabilidad que tenemos.

 

LOS LOBOS VENDRÁN Y ESTÁN

 

Al conocer la batalla real y la naturaleza humana, Pablo sabía lo que habría de ocurrir. El mal provendría de dos direcciones: de lobos feroces que no perdonarían al rebaño y de hombres del propio grupo de ancianos que se levantarían para arrastrar a la gente con el fin de conseguir sus propios seguidores. Hoy seguimos teniendo estos mismos peligros. El primer peligro es el de los hombres que quieren enriquecerse personalmente (dinero, influencia, renombre, etc.) y que están dispuestos a pervertir y arruinar las vidas con tal de alcanzar sus objetivos. Con artimañas engañosas buscan sacar provecho. ¡Cuántos son los que hoy viven así y están metidos en todas partes..., enemigos de la cruz y de la verdad! Sin embargo, hoy las iglesias sufren de la enfermedad de los atenienses; la fascinación por escuchar y vivir cada novedad evangélica.

 

El segundo grupo es el de los que comenzaron bien, del grupo mismo, pero empiezan a usar su posición para hacer que la gente los siga ¡Cuántas iglesias han sido atacadas por aquellos que se han levantado alegando superespiritualidad, con interpretaciones especiales (creativas) o de profecías, para darse importancia ellos mismos mientras que menosprecian a los que han edificado la obra con oración y sudor! Desarrollan sus propias doctrinas para ser únicos y especiales... y cómo los disfrutan nuestra gente.

 

Aunque no aprobemos las prácticas de otras generaciones (el quemar a un hereje, a las brujas, etc.) ellos expresaban un conocimiento acertado de la gravedad de una mala doctrina utilizada para distorsionar la verdad en busca del provecho personal. Hoy en día la tendencia es tolerar. Preferimos paz en la tierra y lucha en los lugares celestiales lejanos. El tolerar distorsiones en la doctrina trae como resultado la perdición de muchas ovejas.

 

“Velad…”, una necesidad exigida para salvaguardar a la grey de los lobos que vendrán. El no estar alerta es necedad. Pablo coloca una ilustración tomada de su propio ministerio... “por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar... a cada uno.” (Hechos 20:31). Hubo una constante y perseverante preocupación de Pablo hacia cada uno de su gente, debemos tener esa misma preocupación. Al ir formando,

 

corrigiendo, animando y enseñando a cada uno en el camino, los protegeremos del “lobo”. En otras palabras, no podemos evitar la aparición de lobos, pero sí formar la grey de tal forma que no se deje comer.

 

Cualquiera que viaja un poco por el continente se da cuenta que los lobos se están comiendo la grey. ¿Qué vamos a hacer nosotros? La hora para levantarse y actuar ha llegado. ¡Adelante! Pastor Freddy Faundez.

 

EL CUERPO Y LOS SENTIDOS

PASTOR DIEGO ZENTENO

 

Numerosos somos los cristianos que asistimos a las Congregaciones con mucha formalidad y nos preocupamos en agradar a Dios con todo el corazón, sin embargo a pesar de esto, muchas veces parece que a pesar de los esfuerzos las cosas se tornan en desilusión.

 

El motivo examinado pudiera ser que buscamos a Dios pero no tenemos una disciplina para hacer las cosas, y por esa causa nos han venido muchos fracasos en muchas vidas.

 

El Señor quiere que prosperemos en todo nuestro cuerpo así como prosperamos en nuestra alma y que aun nuestros sentidos prosperen y glorifiquen a Dios uno a uno de una forma correcta u ordenada en su Santa Palabra.

 

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma”. (3ª Jn.1:2)

 

El orden que Dios desea hoy en nuestras vidas es que primeramente presentemos nuestros cuerpos en sacrificio, vivo, santo. Antes en el templo se le ofrecía otro tipo de sacrificio, era el de animales en el templo y que eran irracionales.

 

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. (Rom. 12:1)

 

Debemos preguntarnos que es el cuerpo, la palabra cuerpo viene del latín “corpus”, y es el conjunto de las partes que componen el organismo del ser humano, El Señor desea que le glorifiquemos con todo nuestro cuerpo.

 

“Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. (1ªCor. 6:20)

 

LOS SENTIDOS

 

Facultad mediante la cual percibe el hombre la impresión o percepción de las cosas exteriores, y es ayudado por ciertos órganos sensoriales, que son los órganos especializados que reciben estímulos del exterior y transmiten el impulso a través de las vías nerviosas hasta el sistema nervioso central donde se procesa y se genera una respuesta.

 

Los cinco sentidos principales son: el oído, la vista, el olfato, el gusto y el tacto y estos nos fueron dados para usarlos y ejercitarlos para diferenciar entre lo bueno y lo malo. (Heb.5:14)

 

Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal. E1 enemigo de nuestras almas sabe que si pierde o extravía nuestros sentidos podrá confundirnos en cuanto a la salvación en Cristo.

 

“Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo”. (2ª Cor.11:3)

 

Tenemos que analizar con cuidado nuestra vida y nuestros sentidos para saber darle el uso apropiado para la gloria de Dios:

 

“Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1ª Cor.10:31)

 

“Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura”. (Neh. 8:8)

 

Es importante conocer como esta conformado el hombre, estamos compuestos y somos: espíritu, alma y cuerpo, dice:

 

“Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de Nuestro Señor Jesucristo. (1ªTes.5.23)

 

“Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. (Heb. 4:12)

 

Es por cierto importante notar donde están ubicados los sentidos en el hombre, veamos la siguiente ilustración:

 

Notemos que en el cuerpo están ubicados, los órganos como son: la nariz, la lengua, el ojo, el oído, las manos. Pero los sentidos están ubicados en el alma es por eso que un muerto no siente aunque tenga los órganos allí y es por que su alma y su espíritu han abandonado su cuerpo.

 

“Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”. (Stgo. 2:26)

 

En el caso de Lázaro, en esa historia confirma que los sentidos están en el alma, veamos lo siguiente:

 

“Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

 

Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama”. (Luc. 16:22- 24).

 

Si analizamos toda la historia veremos claramente que aunque el rico estaba muerto podía ver, reconocer, sentir sed, hablar, sentir el tormento y por el tacto palpar el calor de las llamas y esto quiere decir claramente que los sentidos están en el alma la cual no muere y los órganos de los sentidos están en el cuerpo que vuelve al polvo.

 

EL OÍDO.

 

Esta palabra viene del latín audito, y es el órgano responsable de la audición y el equilibrio. Se divide en tres zonas: externa, media e interna.

 

“Si alguno tiene oído, oiga....” (Apo. 13:9)

 

“Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida”. (Gén. 3:17)

 

Los Cristianos somos reyes para Dios, hay un ejemplo que le sucedió al rey Saúl que no obedeció la voz de Dios y le quitaron el reino, muchos Cristianos estamos hoy perdiendo la bendición del reino y el sacerdocio por no oír la voz del Señor. (Apo.1:6).

 

“Jehová te ha hecho como dijo por medio de mí; pues Jehová ha quitado el reino de tu mano, y lo ha dado a tu compañero, David. Como tú no obedeciste a la voz de Jehová, ni cumpliste el ardor de su ira contra Amalec, por eso Jehová te ha hecho esto hoy”. (1ª Sam.28:17-18)

 

Hay algunos cristianos que les encanta que los escuchen pero ellos no les gusta oír al Señor y su oración es repugnante ante Dios.

 

“E1 que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable. (Pr.28:9)

 

Los que somos de Dios escuchamos y obedecemos.

 

“Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca. Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa”. (Luc. 6:47-49)

 

Es tiempo de dejar de oír tantas cosas que no edifican a los Cristianos, tales como, chismes, criticas destructivas, música mundana, falsos testimonios, debemos averiguar bien las cosas para después emitir conceptos exactos acerca de ellas.

 

“Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro”. (Ap.22:18)

 

El oído es atacado por enfermedades en el oído externo, medio e interno, en otras palabras en todas las tres áreas del oído necesitamos sanidad para estar bien con el Señor y bendecirle con todo nuestro ser.

 

“Bendice alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre”. (Sal.103:1)

 

El enemigo nos ataca para que nuestro oído sea desviado de lo santo, puro y recto, debemos tener cuidado y ser sabios al oír.

 

“0íd, sabios, mis palabras; Y vosotros, doctos, estadme atentos. Porque el oído prueba las palabras, Como el paladar gusta lo que uno come”. (Job 34:2-3)

 

En estos días en que la apostasía esta en pleno desarrollo en las congregaciones no debemos oír tantas cosas extrañas ni voces de hombres, sino solamente oír la Palabra de Dios.

 

“Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal”. (Ecl. 5:1)

 

“Hijo mío está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones”. (Pr.4:20)

 

El Señor tiene un hisopo espiritual para limpiarnos los oídos.

 

“Mirad, pues, cómo oís; porque a todo el que tiene, se le dará; y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará”. (Luc. 8:18)

 

LA VISTA.

 

La visión, es la facultad por la cual a través del ojo, órgano visual, se percibe el mundo exterior. En realidad, el órgano que efectúa el proceso de la visión es el cerebro; la función del ojo es traducir las vibraciones electromagnéticas de la luz en un determinado tipo de impulsos nerviosos que se transmiten al cerebro.

 

La palabra ojo viene de la palabra latina, “oculu”, que significa “órgano de la visión”.”

 

“E1 que hizo el oído, ¿no oirá? E1 que formó el ojo, ¿no verá?” (Sal. 94:9)

 

La voluntad del Señor es que miremos siempre lo recto.

 

“Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante”. (Pr. 4:25)

 

Hay que quitar nuestra vista de las cosas de aquí abajo, hay que dejar de desear tanto las cosas de la tierra y poner mas la mirada en las cosas de arriba.

 

“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo”. (1ª Jn. 2:16)

 

“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. (2ª Cor. 4:18)

 

Muchos no están viendo la Gloria de Dios y se están dejando contaminar su vida con las cosas que Satanás ha inventado en estos últimos días para mantener ocupados a los Cristianos en vanidades, para que no prediquen el Evangelio, algunos ejemplos de enemigos de la vista son: La televisión, (por cable), y los Vhs mal usados, todo me es licito pero no todo conviene, hay muchos programas con pornografía, satanismo, bajos deseos, dobles sentidos que están entrando por la vista de muchos, y han permitido la contaminación de su cuerpo y se han llenado de las tinieblas de este mundo.

 

“La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas”. (Luc. 11:34)

 

EL EQUILIBRIO

 

Los canales semicirculares y el vestíbulo están relacionados con el sentido del equilibrio. En estos canales hay pelos similares a los del órgano de Corti, y detectan los cambios de posición de la cabeza.

 

Los tres canales semicirculares se extienden desde el vestíbulo formando ángulos más o menos rectos entre sí, lo cual permite que los órganos sensoriales registren los movimientos que la cabeza realiza en cada uno de los tres planos del espacio: arriba y abajo, hacia adelante y hacia atrás, y hacia la izquierda o hacia la derecha.

 

Sobre las células pilosas del vestíbulo se encuentran unos cristales de carbonato de calcio, conocidos en lenguaje técnico como otolitos y en lenguaje coloquial como arenilla del oído. Cuando la cabeza está inclinada, los otolitos cambian de posición y los pelos que se encuentran debajo responden al cambio de presión.

 

Los ojos y ciertas células sensoriales de la piel y de tejidos internos, también ayudan a mantener el equilibrio; pero cuando el laberinto del oído está dañado, o destruido, se producen problemas de equilibrio.

 

Es posible que quien padezca una enfermedad o un problema en el oído interno no pueda mantenerse de pie con los ojos cerrados sin tambalearse o sin caerse.

 

El equilibrio es muy importante para nuestro buen desarrollo en todos los sentidos, el equilibrio es sinónimo de armonía, orden, equidad, sensatez del cuerpo.

 

“Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo”. (Col.2:5)

 

“Pero hágase todo decentemente y con orden”. (1ª Cor. 14:40)

 

Lo primero que debemos oír es la voz de Dios, Adán pecó contra Dios por no oír a Dios y escucho con sus oídos a su mujer Eva, y le obedeció a la voz de Ella, quien le indujo a comer el fruto prohibido y a pecar contra Dios.

 

“E1 que hizo el oído, ¿no oirá? E1 que formó el ojo, ¿no verá?” (Sal. 94:9)

 

La voluntad del Señor es que miremos siempre lo recto. Muchos Cristianos están ciegos espiritualmente, y llenan su vista de cosas que no edifican y luego quieren administrar y exhortar a los demás en predicaciones, en las cosas de Dios en el templo, teniendo una mente llena de las cosas del mundo pero vacía de las cosas de Dios.

 

“¿O cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo, no mirando tú la viga que está en el ojo tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano”. (Luc. 6:42)

 

“No hay temor de Dios delante de sus oídos”. (Rom. 3:18)

 

Muchos van a las iglesias no para ver a Dios sino al novio, novia, los defectos para criticar al que canta, al predicador, al pastor, hay ojos que no ven las cosas espirituales solo ven las cosas malas, los errores y faltas.

 

“Y si tu ojo te fuere ocasión de caer, sácalo; mejor te es entrar en el reino de Dios con un ojo, que teniendo dos ojos

 

ser echado al infierno”. (Mar. 9:47)

 

La enfermedad más terrible del ojo es la ceguera y hay muchas personas que ya sufren de esa terrible ceguera y no ven mas allá de sus propias narices, sirven en el templo es para que los vean los hombres y no Dios.

 

“No sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios” (Ef. 6:6)

 

Algunos se justifican así mismos y dicen que tienen visión, y si la tienen de verdad, pero muy corta, esto les sucedió a los discípulos de Cristo que no reconocieron al mismo Señor aunque camino a su lado.

 

“Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen”. (Luc. 24:15-16)

 

Muchos están atemorizados por la situación económica en que vivimos, y dejan al Señor por otras cosas, trabajan demasiado, estudian se afanan, y no tienen tiempo para buscar a Dios, preocupados por la economía, hambre, guerra, trabajos, peligros, no miran que el que esta con nosotros es mas grande que cualquier problema o enemigo que se presente en este mundo, hermanos debemos abrir los ojos espirituales.

 

“No tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oró Elíseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Elíseo”. (2ª Re. 6:16-17)

 

Dios ha prometido suplir nuestras necesidades y, estoy seguro que él sabe que las tenemos. Hay otros que han recibido según ellos tanta bendición material de Dios que se han olvidado del Dios que le dio la bendición, y dicen que no necesitan nada por que ellos son ricos y están completos en Cristo.

 

“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”. (Ap. 3:17)

 

Es tiempo hermanos de limpiarnos de las enfermedades del ojo, y la medicina la encontramos en la Biblia, y es el colirio espiritual, la palabra colirio viene del latín “collyriu”, y significa lavativa del ojo o lavado del ojo, esto lo podemos hacer con la palabra de Dios y la unción del Espíritu Santo.

 

EL OLFATO.

 

Olfato, esta palabra viene de la palabra latín, “olfactu” y es uno de los cinco sentidos, con el cual se perciben los olores. La nariz, equipada con nervios olfativos, es el principal órgano del olfato. Los nervios olfativos son importantes para diferenciar el gusto de las sustancias que se encuentran dentro de la boca.

 

Es decir, muchas sensaciones que se perciben como sensaciones gustativas, tienen su origen, en realidad, en el sentido del olfato. El oído? Si todo fuese oído ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

 

Hay muchos Cristianos y personas que todas las cosas le hieden, y no ven solución a sus problemas y esto es debido a que ellos han quitado su fe del que todo lo puede, si en el momento más terrible de su vida si usted tiene confianza en Cristo, usted va a ver la Gloria de Dios.

 

“Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” ( Jn. 11:39)

 

Debemos presentar a nuestro Dios un buen olor y la forma de hacerlo es a través de nuestras oraciones. En el tiempo antiguo los hebreos y judíos presentaban sus ofrendas a Dios en olor fragante.

 

“Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo”. (Núm. 28:2)

 

Cuando nosotros guardamos un buen testimonio en todas partes somos grato olor para el señor.

 

”Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; a éstos ciertamente olor de muerte para muerte, y a aquéllos olor de vida para vida. Y para estas cosas, ¿quién es suficiente?”. ( 2ª Cor. 2:15-16)

 

El enemigo de nuestras almas, querrá por algún medio desviar este sentido de su verdadero uso y debemos darle un buen uso para distinguir los buenos y los malos olores y establecer las verdaderas diferencias. Ejemplo: un perro muerto y un buen guisado de pollo.

 

“¡Ay de los que a lo melo dicen bueno, y a lo bueno malo; Que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Is. 5:20)

 

Tenemos un ejemplo de un hombre de Dios que fue engañado por el sentido del olfato.

 

“Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendigas. Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo

 

mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí. E Isaac dijo a Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú o no. Y se acercó Jacob a su padre Isaac, quien le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú. Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y le bendijo. Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y Jacob respondió: Yo soy. Dijo también: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que yo te bendiga; y Jacob se la acercó, e Isaac comió; le trajo también vino, y bebió. Y le dijo Isaac su padre: Acércate ahora, y besame, hijo mío. Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo: Mira, el olor de mi hijo, Como el olor del campo que Jehová ha bendecido”. (Gén. 27:19-27)

 

Hay personas que les suceden como a los ídolos que tienen las narices pero no huelen nada.

 

“Orejas tienen, mas no oyen; Tienen narices, mas no huelen; Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos”. (Sal.115: 6, 8)

 

Los que tienen narices y respiran debemos alabar a Dios.

 

“Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya”. (Sal. 150:6)

 

Muchos lo que respiran es, dureza, crueldad, maldad, vileza, malignidad contra su prójimo.

 

“No me entregues a la voluntad de mis enemigos; Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad”. (Sal. 27:12)

 

La nariz sirve para, respirar y también eliminar la mucosidad y limpiarnos de las bacteria que se alojan en el organismo, y traen al cuerpo enfermedades.

 

“Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios”. (2ªCor.7:1)

 

No hay que asomar nuestras narices en asuntos que no nos conciernen para no contraer malos virus.

 

“Su deseo busca el que se desvía y se entromete en todo negocio”. (Pr. 18:1)

 

Recordemos que el que hizo el olfato también tiene olfato y sabe cuando estamos llevándole un grato olor ante su nariz o presencia, tenemos que, discernir, distinguir y saber que el cuerpo del Señor tiene olfato.

 

EL GUSTO.

 

Gusto, uno de los cinco sentidos; actúa por contacto de sustancias solubles con la lengua. E1 ser humano es capaz de percibir un abanico amplio de sabores como respuesta a la combinación de varios estímulos, entre ellos textura, temperatura, olor y gusto. Considerado de forma aislada, el sentido del gusto sólo percibe cuatro sabores básicos: dulce, salado, ácido y amargo; cada uno de ellos es detectado por un tipo especial de papilas gustativas.

 

La lengua cumple un papel fundamental, la palabra lengua viene del latín, lengua, y significa, “órgano muscular”, muy movible, situado en la cavidad de la boca y sirve para gustar, deglutir (comer), y articular los sonidos de la voz.

 

La palabra lengua aparece un total de 142 veces en la Biblia ¡oh¡ qué tremenda es la lengua que en la Santa Palabra de Dios hablaron tanto de ella. Dios fue el que hizo la boca y le enseño al hombre lo que el debe hablar esta palabra se la dijo a Moisés y en la actualidad nos las recuerda a nosotros.

 

“Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? Ahora pues, ve, que yo te enseñare lo que hayas de hablar”. (Éx. 4:11-12)

 

“Los labios del justo saben hablar lo que agrada; Mas la boca de los impíos habla perversidades”. (Pr. 10:32)

 

En nuestra boca tenemos el poder de escoger donde vamos a pasar la eternidad, si salvos con Cristo o perdidos en la condenación.

 

“Más ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se croe para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Si le confesamos con la boca no seremos avergonzados, pero si no le confesamos como salvador con nuestros labios es lamentable por que sucederá que el se avergonzara de nosotros” (Rom. 10:8-11)

 

“Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré”. (Lucas 19:22)

 

“Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios”. (Luc. 12:8)

 

“Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles”. (Mar. 8:38)

 

Debemos recordar como Cristianos que el confesar a Jesús, con nuestros labios y boca como nuestro Salvador no es suficiente para mantener nuestra Salvación, ya que el hecho implica una responsabilidad mayor de mantener una relación personal de Honrar con una vida de Santidad al Señor

 

“Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. (Mat. 15:7-8)

 

La boca ha sido el sentido que ha llevado a muchas personas a la condenación no piensan antes de hablar y escoger su destino influenciados por las artimañas del error.

 

“Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos”. (Jer. 6:16)

 

“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse”. (Stgo. 1:19)

 

La boca es lo que identifica al Cristiano como está internamente, eso se refleja en nuestra forma de hablar.

 

“¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. (Mateo 12:34)

 

“E1 hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?” (Luc. 6:45-46)

 

Hay una serie de recomendaciones a nosotros los Cristianos, en la Santa Biblia para que nos orientemos como debemos usar este sentido. Tenemos que cuidarnos de lo que decimos con nuestra boca.

 

“E1 respondió y dijo: ¿No cuidaré de decir lo que Jehová ponga en mi boca?” (Núm. 23:12)

 

Dios no dejara caer ninguna palabra nuestra a tierra.

 

“Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras”. (1ª Sam. 3:19)

 

De toda palabra que hablemos sea buena o mala de ella daremos cuenta a Dios.

 

“Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado. (Mat. 12:36)

 

Nuestra boca no es para decir malas palabras, o maldecir al prójimo, no podemos bendecir a Dios y con la misma lengua servirle al Diablo

 

“Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado, llena de veneno mortal. Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. (Santiago 3:8-10)

 

“Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada mas la lengua de los sabios es medicina”. (Pr.12:18)

 

Hay personas que siendo Cristianas son groseras con su boca ¿cómo?, Ellos no dicen malas palabras (groserías ni vulgaridades), pero la actitud y forma de hablar deja mucho que decir de ellos.

 

“Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia y toda malicia”. (Ef. 4:31)

 

Hay que hablar lo santo, bueno, afable, que edifica y llena de gozo.

 

“Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene”. (Tit. 1:10-11)

 

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. (Fil. 4:8)

 

Hay que cuidarse del chisme, la murmuración, el cuento, intriga, patrañas, invenciones, habladurías, que son las armas que ha utilizado el enemigo de nuestras almas por los siglos para dividir, hogares, Iglesias, Ciudades, y hasta ha hecho que Naciones entren en guerra por esas malicias destructoras.

 

“No andarás chismeando entre tu pueblo. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová”. (Lev. 19:16)

 

“El que anda en chismes descubre el secreto; Mas el de espíritu fiel lo guarda todo”. (Pr. 11:13-14)

 

Hay mucha amonestación a las mujeres en cuanto al chisme.

 

“El que anda en chismes descubre el secreto; No te entrometas, pues, con el suelto de lengua”. (Pr. 20:19)

 

“Y también aprenden a ser ociosas, andando de casa en casa; y no solamente ociosas, sino también chismosas y entrometidas, hablando lo que no debieran”. (1ª Tim. 5:13)

 

“El hombre perverso levanta contienda, Y el chismoso aparta a los mejores amigos”. (Pr. 16:28)

 

“Sin leña se apaga el fuego, Y donde no hay chismoso, cesa la contienda”. (Pr. 26:20)

 

“Las palabras del chismoso son como bocados suaves, Y penetran hasta las entrañas”. (Pr. 26:22)

 

El tiempo que resta es para honrar con nuestros labios al señor, y debemos hacerlo con corazón sincero.

 

“Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, Sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre”. (Heb. 13:15)

 

“Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; (1ª Pe.3:10)

 

DEBEMOS QUE HONRAR CON TODO NUESTRO SER AL SEÑOR

 

“Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre”. (Sal. 103:1)

 

EL TACTO.

 

Tacto, viene del latín tactu y es uno de los cinco sentidos de los seres humanos. A través del tacto, el cuerpo percibe el contacto con las distintas sustancias, objetos, etc. Los seres humanos presentan terminaciones nerviosas especializadas y localizadas en la piel, que se llaman receptores del tacto, este sentido trabaja es a través de las manos, la palabra Mano es la porción terminal de los brazos o extremidades anteriores de los seres humanos, adaptada para asir.

 

La palabra mano, aparece 1.032, voces en la Biblia, y la palabra manos, 506, voces, y es formidable ver que se habla en la santa palabra de Dios tanto de este sentido.

 

Para estar en la presencia de Dios debemos tener nuestras manos limpias.

 

“¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? E1 limpio de manos y puro de corazón; E1 que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño”. (Sal. 24:3

 

4)

 

Muchos pueden ser grandes incrédulos a causa del sentido del tacto, si no lo tocan y lo tienen en sus manos o dedos no lo creen.

 

“Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Le dijeron, pues, los otros discípulos: A1 Señor hamos visto. E1 les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré. Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente”. (Jn. 20:24-27)

 

Los Cristianos somos llamados a usar nuestras manos y dedos para buenas, obras de caridad y no para amenazar y menos golpear al prójimo.

 

“Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía”. (Is. 58:9)

 

Nuestras palabras, hechos, y actuaciones deben ser claras no debemos andar con titubeos, nuestro si debe ser si y nuestro no debe ser no nuestra forma de hablar dice mucho de nuestras aptitudes.

 

“El hombre melo, el hombre depravado, Es el que anda en perversidad de boca; Que guiña los ojos, que habla con los pies, Que hace señas con los dedos. Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; Siembra las discordias”. (Pr. 6:12-14)

 

No debemos confiar en nuestras habilidades personales para pelear la batalla de la fe, la preparación de este sentido debe depender siempre de Dios

 

“Bendito sea Jehová, mi roca, Quien adiestra mis manos para la batalla, Y mis dedos para la guerra;” (Sal. 144:1)

 

Debemos confiar que nuestro Dios es nuestra protección a la mano derecha de cada uno de los que le temen.

 

“Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha”. (Sal. 121:5)

 

“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo”. (Is. 41:13)

 

Si no controlamos nuestras manos y lo que tocamos eso nos pueden llevar al pecado y el pecado a la condenación del infierno.

 

“Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”. (Mat. 5:30)

 

“Y él habló a la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres impíos, y no toquéis ninguna cosa suya, para que no perezcáis en todos sus pecados”. (Núm. 16:26)

 

“Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré, Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”. (2ª Cor. 6:17-18)

 

Si nosotros hoy no le servimos a Dios y le obedecemos, con nuestro sentido del tacto, en el futuro nuestras manos le tendrían que servir al anticristo para que sean selladas.

 

“Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y eslavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente”. (Ap. 13:16)

 

"DESPEDIDA"

 

Todo lo anterior escrito espero que haya servido de modelo de grande reflexión y bendición en sus vidas espirituales, mi deseo es que el Espiritu Santo que me guió a escribir este tema, trate con usted para la Gloria de Dios..Pastor Diego Zenteno.

 

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

CAMBIANDO LOS YUGOS”

PASTOR EMANUEL ESPIÑO

 

“Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar. (29) Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLAREIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS. (30) Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera”

 

Mateo 11:28-30

 

Este pasaje da entender muchas cosas que la Biblia tiene, la Biblia dice: “Venid a mi todos los cansados y cargados, que yo os haré descansar”, dese cuenta del cambio que hay, pues aun en el Salmo 23, dice que el Señor nos va a conducir a AGUAS DE REPOSO, a lugares de descanso, EL EVANGELIO ES DESCANSO, REPOSO.

 

Las ovejas buscan el descanso, el buen pastor deberá de conducir a sus ovejas, a un descanso, pero hablando de descanso y hablando de ovejas, pareciera que hay una transformación, que hay un cambio, porque cuando ya se esta descansado le dice en el verso 29: “Tomad mi yugo”, ¿Quién utiliza el yugo, la oveja o el buey?, de un versículo a otro el Señor empieza a enseñarnos algo de zoología Bíblica, porque ahora habla a los bueyes y les dice: “Tomad mi yugo vosotros los bueyes y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas”, y aquí está la razón.- Aparece nuevamente EL DESCANSO, pero nos están hablando de buey, y lo que implica al buey es trabajo.

 

LA TRANSFORMACION DE BUEY A OVEJA.

 

Pero ahora dice que va a haber descanso, pero si nos ponen una yunta, un yugo; un yugo es una armazón puede ser de madera, puede ser de hierro, puede ser de bronce, puede ser de muchos materiales, pero se pone entre los dos bueyes para que juntos realicen una labor.

 

Entonces dice ahora: “¿ya están en descanso?, venid a mi los cansados, los cargados los voy hacer descansar”, OVEJAS, pero cuando dice: “tomad mi yugo”, BUEYES, y los voy a volver hacer descansar. – Pero ¿Cómo vamos a descansar, si me van a poner a trabajar?, y luego dice la escritura: “PORQUE MI YUGO ES FÁCIL Y MI CARGA LIGERA”.

 

La cerviz en la Biblia tipifica LA VOLUNTAD, entonces la Biblia nos lleva a entender que “ponerse yugo”, el yugo de Jesús, pues cuando el Señor nos dice que nos pongamos su yugo, es porque significa que hay otros.- Y todo lo que quiero enseñar es que CAMBIEMOS DE YUGO.

 

EL YUGO ES COMPARTIDO.

 

El yugo son las condiciones de compartir con otra persona, que te acompaña en el otro lado del yugo, es decir vamos a caminar con otra persona, vamos a compartir la vida, a compartir los negocios, el estilo de vida, y de alguna manera también se habla de casamiento, en la Palabra el Señor dice:

 

Marcos 10:9 Por tanto, lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe.

 

Pero lo que realmente dice es: “LO QUE DIOS UNCIÓ, NO LO SEPARE EL HOMBRE”, significa que: lo que a Dios le puso el mismo yugo, un hombre no lo va a poder separar, pero si Dios no puso el yugo, seguramente se va a poder separar.

 

YUGOS QUE DIOS QUIERE QUITARNOS.

 

1) El YUGO DE HIERRO. (Yugo de Confusión)

 

Deuteronomio 28:47-48 Por cuanto no serviste al SEÑOR tu Dios con alegría y con gozo de corazón, cuando tenías la abundancia de todas las cosas, (48) por tanto servirás a tus enemigos, los cuales el SEÑOR enviará contra ti, en hambre, en sed, en desnudez y en escasez de todas las cosas; El pondrá yugo de hierro sobre tu cuello hasta que te haya destruido.

 

Cuando el Señor lleno a esta gente de grandes cosas, la gente trabajaba, y si le daba hambre estaba saciada, si tenían sed, la sed no era ningún problema, la sed no era enemigo de ellos, tenían suficiente ropa y había una producción y una abundancia, pero el primer yugo que hay que quitarnos es este YUGO DE HIERRO, este yugo trae hambre, sed, desnudez y escasez.

 

Y lo que quiero recordarles es lo que siempre les he dicho: “LA POBREZA NO ES PARA EL CRISTIANO”. , no significa que en algún momento no atravesemos por ahí, y usted vaya a pensar que no es cristiano.- Pero aquellos que estamos bendecidos, de pronto dice: “por cuanto no me has servido con alegría, con gozo de corazón, te cambiare mi yugo” (Ver.47).- Entonces aparece el YUGO DE HIERRO.

 

Este yugo solo aparece cuando habla de los Babilónicos, este yugo es un estilo de vida cuando la gente cree que esta siendo bien, quedándose con la manera de vivir en medio de la pobreza.

 

Debemos dejarnos cambiar por el Espíritu de Dios, dejarnos moldear, de nada serviría entrar a una iglesia enfermos y salir enfermos, entrar pobres y salir pobres.

 

Tenemos que saber que hay una unción que Dios va a dar, que cuando podamos manejar lo que El nos ha dado, ser fieles en lo que Dios nos ha dado, entonces El nos va a dar más. – Hay que dar solo, única y exclusivamente de lo que de la mano de Dios venga, no de cosas ilegales, Dios dice: “SIRVEME CON ALEGRÍA Y CON GOZO, Y NUNCA VAS A TENER UN YUGO DE HIERRO”.

 

El yugo de hierro habla de una vida de miseria.- La gente cree que porque viven en miseria Dios se agrada de ellos, seguramente que Dios dice: “Te voy a ayudar”, pero pareciera que la gente no quiere.

 

Cuando el pueblo de Dios fue entregado, se los entregaron a los babilónicos y este yugo de hierro es el único que utiliza babilonia, y entonces este primer yugo lo utilizan para los jóvenes, y cuando el pueblo de Dios fue cautivo por Nabuconodosor, se llevaron a los jóvenes y eligió a los mejores, y dice la Biblia que durante tres años los puso a que averiguaran como eran las costumbres de los babilónicos, como eran sus formas de hablar, dice la Biblia que les daban una ración diaria, y esto nos habla que un yugo ES UNA FORMA DE VIDA, ES UN ESTILO DE VIDA, UN COMPARTIR, pero nunca nadie esta solo en un yugo, por eso como que Jesús esta en el yugo y nos dice: ¿Sabes que?, aquí falta alguien, ¿tu estas cansado?, ven conmigo, yo quiero que caminemos juntos”, pero no solo Jesús ofrece caminar juntos pues el rey Nabuconodosor utiliza el yugo de hierro y nos dice: “Ven conmigo”.

 

• Babilonia significa: CONFUSION RELIGIOSA.

 

Daniel 1:5 El rey les asignó una ración diaria de los manjares del rey y del vino que él bebía, y mandó que los educaran por tres años, al cabo de los cuales entrarían al servicio del rey.

 

El primer yugo, es que los jóvenes sean engañados, hay una confusión, el rey Nabuconodosor dice: “tu eres pueblo de Dios, pero aprende las costumbres babilónicas, tu eres del pueblo de Dios, pero puedes hacer muchas cosas, puedes tener libertinaje”.

 

Si el estilo de vida, los negocios nos están confundiendo, cambiemos de yugo, si nuestra familia esta confundida aun en la religión es porque no esta llevando el YUGO DE JESUS, si piensa que la salvación no la puede perder y esta viviendo como le da la gana, eso se llama YUGO DE HIERRO, es un yugo insoportable, un yugo de confusión. – Nosotros debemos de preguntarle al Espíritu Santo a donde debemos ir, porque el que nos debe de dirigir es el Espíritu Santo, y al ver el Espíritu Santo que estamos con Jesús, y nosotros nos dejamos llevar por El, y Jesús siempre nos va a llevar a BUENOS PASTOS, si estamos con Jesús, nos llevara a buenos lugares, si estamos con Jesús: “JEHOVA ES MI PASTOR, NADA ME FALTARA”, él es el Buen Pastor y nos va a conducir por familias a buenos lugares.

 

2) YUGO DE MADERA. (Yugo de Separación)

 

1 Samuel 6:7 Ahora pues, tomad y preparad un carro nuevo y dos vacas con crías sobre las cuales no se haya puesto yugo; uncid las vacas al carro y llevad sus becerros a casa, lejos de ellas.

 

Una de las acepciones de la palabra yugo es: UNIR, UNIDAD.

 

Este es un yugo de madera, que aparentemente es liviano, el YUGO DE DIOS UNE, pero el YUGO DE MADERA que esta aquí SEPARA, el yugo en su forma, en su significado significa unir.

 

En este pasaje pusieron dos vacas que estaban criando, y en el original dice: “animales, vacas que estaban dando de mamar”, y entonces tienen el pretexto de que van hacer un trabajo para la obra de Dios, la palabra dice en el versículo 7: “Llévenlas, pero a sus becerros los vamos a apartar de ustedes”.

 

Madres que son espirituales, que están en el tiempo de atender a sus niños, y en lugar de atender a sus niños, atienden la obra de Dios, y pareciera que están haciendo una gran obra, pero están sacrificando a sus hijos y eso DIOS NO LO QUIERE.

 

Se debe de discernir si el trabajo en el Señor, es de parte de Dios o no. - ¿Cómo saber si es de Dios?, si ese trabajo lo separa de la familia, ese no es el trabajo que Dios quiere para usted.

 

Es una bendición que las mujeres trabajen para el Señor, pero no cuando acaba de tener hijos, pues se debe de dedicar a ver a sus hijos pequeños.

 

ESTE YUGO SEPARA A LOS BECERROS, EL YUGO ES UNIDAD NO SEPARACION.

 

Un trabajo puede ser muy bien remunerado, pero si te separa de tu familia, no es de Jesús.- El precio de dejar a tu familia es muy alto, ni el precio de un ministerio nos deben de separar de los hijos. Los trabajos aunque sean de Dios, no son para separar las familias.

 

LA FAMILIA ES PRIMERO.

 

Mateo 21:2 diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y enseguida encontraréis una asna atada y un pollino con ella; desatadla y traédmelos.

 

Cuando el Señor llama, llama por familias; como sabemos que un ministerio es de Dios?, porque no nos va a separar. – Este es un YUGO DE MADERA.

 

3) YUGO DE CONDENACION. (Yugo de Religiosidad)

 

Hechos 15:10 Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios poniendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?

 

La gente quiere ponernos cargas que ni ellos mismos pueden llevar, la gente piensa que por sus buenas obras y sus justicias se ganaron algo; de legalistas todos tenemos un poco, aun los predicadores tenemos un poco.

 

El legalismo hace que nosotros pensemos que por nuestra rectitud y por nuestra devoción es que el Señor se va a mover, o por nuestra oración y ayuno, aunque no se debe de dejar de hacer pues es una labor inherente porque somos sacerdotes de Dios, pero nadie piense que por sus oraciones y ayunos se gano un favor de Dios.

 

• Los favores de Dios se ganan por La SANGRE DERRAMADA POR CRISTO JESUS, allá en la Cruz del Calvario.- Tenemos esa gracia que enriquece, que bendice y que nos da grandes cosas.

 

Nosotros no podemos condenar a nuestros familiares, por no hacer lo que la Palabra del Señor dice. – Nosotros no podemos llevar a la fuerza a nuestros familiares a Cristo, la Palabra del Señor dice: “No es con espada”, esto no es con manipulación, esto solo lo hace el Espíritu Santo de Dios., solo Dios puede hacerlo, el que esta en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron e aquí todas son hechas nuevas.- Pero a veces queremos meter a la familia en un yugo de condenación.

 

No vivamos en familias donde solo nos condenamos. – El YUGO DE JESUS ES FÁCIL, la Palabra del Señor dice que si pecamos, abogado tenemos para con el Señor.

 

1 Juan 2:1 LBLA Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

 

Juan 3:17 LBLA Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.

 

4) YUGO DE FARAON (Yugo de la Mundanalidad)

 

Levíticos 26:13 LBLA "Yo soy el SEÑOR vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para que no fuerais esclavos de ellos; rompí las varas de vuestro yugo y os hice andar erguidos.

 

Este es el Yugo de Faraón, el cual dice:” Eres pueblo de Dios, pero no salgas a adorarle, pero no salgas a congregarte, pero no te des a conocer, pero no dances, quédate aquí en Egipto, quédate aquí en el mundo”.- Este es el YUGO DE LA MUNDANALIDAD. - El Faraón puede decirte que tienes todo de “gratis”, para que nos vamos a ir, si todo lo tenemos en el mundo.

 

En Egipto se come de las sobras, uno come de lo que el mundo deja, en el desierto nada le hace falta, pero en Canaán hay mas abundantemente de lo que pedimos o entendemos. (Efesios 3:20).

 

En Egipto no andamos desnudos, ni andamos descalzos, pero todo lo que tenemos es prestado, en el desierto ya las cosas no son prestadas y nos duran, Dios hace milagros, pues la ropa duraba 40 años.- Pero en Canaán, hay abundancia.

 

Nuestro destino final en la tierra no es Goshen, pues ese era el lugar donde se vivía en Egipto, nuestro destino final es LA TIERRA DE ABUNDANCIA.- Solo debe de cambiarse de yugo.

 

CONCLUSIONES:

 

YUGOS DEL ENEMIGO YUGOS DE JESUS

 

1) YUGO DE HIERRO (Yugo de Confusión) 1) YUGO DE REPOSO

 

2) YUGO DE MADERA (Yugo de Separación) 2) YUGO DE UNIDAD.

 

3) YUGO DE CONDENACION (Yugo de Religiosidad) 3) YUGO DE SALVACIÓN

 

4) YUGO DE FARAON (Yugo de la Mundanalidad). 4) YUGO DE VIDA EN ABUNDANCIA.

 

LOS YUGOS FAMILIARES: TRASLADECE DE YUGO, NO SE SEPARE, NO SE CONDENE, NO SE VAYA AL MUNDO, Y NO SE CONFUNDA, TRASLADACE NO SOLO A CREER EN JESUS, SINO A VIVIR CON EL. Pastor Emanuel Espiño

 

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

LOS DOLORES DE LA BENDICIÓN”

PASTOR nelvis villalobos

(Éxodo 1:7-22)

 

INTRODUCCIÓN: Los cambios que el mundo da son las ocasiones para llevar al hombre a la cumbre de sus éxitos, o a un descalabro total. El faraón que conoció José fue un hombre bondadoso, quien mostró una gran admiración y simpatía por su familia, permitiéndoles vivir y gozar de todos los bienes que había en Egipto, de los cuales José había sido el artífice provisto en el plan divino. Israel disfrutó del favor de aquel faraón mientras José vivió, pero una vez que éste murió se nos dice que se "levantó un rey que no conoció a José", y con este desconocimiento entró también un tiempo de mucho dolor para el llamado pueblo escogido. Con frecuencia Dios puede llevar a sus hijos de una posición cómoda y sin sufrimiento, donde no falta nada, a una donde se manifiestan profundos dolores e insoportables tribulaciones para cumplir con un mejor propósito. Éxodo es un libro tanto de historia como de fe. En él podemos ver como Dios irrumpió en la historia a través de grandes hechos salvadores, librando con poder a su pueblo de la esclavitud a la que fue sometida por unos cuatrocientos años, según la profecía dada a Abraham. Este libro nos muestra que Dios es el Señor de la historia. El hilo de su revelación se ve nítidamente trazado en sus capítulos. Nos muestra que Él es el Señor de la naturaleza. Como creador de todo lo que existe, la naturaleza llega a estar a la disposición de Él para lograr sus fines. Note la forma como la usó a través de todas las plagas que trabajo como preámbulo a la dramática liberación de su pueblo. Pero el libro también nos muestra que nuestro Dios es un Dios inmanente. Es aquí donde Él se nos revela como el gran "Yo soy el que soy" (3:14) El mismo título que se adjudicó Cristo cuando vino al mundo. Además de su nombre, el libro nos presenta la revelación de Su rostro, la revelación de Su gloria, y sobre todo, nos muestra la revelación de Su santidad, vista, en especial, cuan se dieron los diez mandamientos. El libro trata de la conquista de la tierra prometida, pero primero nos muestra los dolores de esa bendición. Ese será el tema de esta ocasión.

 

I. DIOS USA LAS AFLICCIONES PARA HACER REALES SUS PROMESAS v.8

 

Uno de los ejemplos donde el dolor se constituye en la antesala de una gran bendición, es el nacimiento de un bebé. Las madres conocen muy bien las horas previas en este proceso. Las contracciones le van llevando a dolores más intensos y agudos hasta que escucha el llanto de su ansiado hijo. Una vez que se contempla lo que se esperó por nueves meses, los dolores desaparecen. El pueblo de Dios tuvo esta experiencia. Con la llegada de una nueva dinastía en Egipto, Israel perdió su posición de privilegio. Pasó de ser una familia respetada, con una gran posición social y económica, a una nación de esclavos por más de cuatrocientos años. Como parte de la promesa, el pueblo de Israel "creció como la arena del mar". El texto dice que "los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra" v.7. Llegaron a ser una poderosa nación, aun muy prospera, en medio de su esclavitud. Sin embargo, este crecimiento se constituyó en una verdadera amenaza para la estabilidad de los mismos egipcios. Esto les llevó a tomar medidas muy duras para detenerles e impedir que llegaran a ser más poderosos de lo que hasta ahora eran. De esta manera Dios comenzaría a efectuar el trabajo para el que los había llamado. Gosén no era el lugar donde ellos permanecerían par siempre. En todo caso, ese lugar sería la escuela del sufrimiento para las venideras bendiciones. Canaán es la tierra que "fluye leche y miel", y allí tenían que llegar. Para sacarles de esa condición conformista y materialista, Dios preparó aun Faraón. Él sería un instrumento de aflicción, de dolor, de esclavitud. Pero era la forma como Dios traería su bendición más adelante. La promesa "en ti serán bendita todas las naciones de la tierra". Israel se convertiría en el instrumento por medio de cual Dios bendeciría al mundo. Pero tuvo que experimentar los dolores de la bendición. Esto nos hace ver que Dios pudiera concedernos sus promesas de una vez para que las disfrutemos, sin tener que pasar por las manos de algún "Faraón"; pero si Él hiciera eso, no llegaríamos a ser la clase de creyentes que se forma en el fragor mismo de la prueba. "Hay ciertos frutos de la vida cristiana, como la mansedumbre, la docilidad, la bondad y la humildad, que no pueden ser perfeccionados si el sol de la prosperidad brilla de continuo sobre ellos". Ninguna prueba podrá sorprendernos si nos percatamos que ellas son los "mensajeros" que nos anuncian la llegada de las bendiciones. Las

 

promesas divinas algunas veces nos llegan en paquetes dolorosos; con la diferencia que Él no nos dejará ser probados hasta donde no podamos. En todo caso, nos dará junto con la prueba la salida.

 

II. LAS AFLICCIONES CRECEN MIENTRAS SE ESPERA LA BENDICIÓN v.11-14

 

En estos próximos versículos uno puede ver algo así como el "programa" que siguen las aflicciones hasta el punto de decir, "¡ya no más Señor!". Bien puede pensarse que la condición de esclavitud es, por sí sola, un estado degradante. Sin embargo, el llamado pueblo de Dios fue sometido a una esclavitud casi brutal. Su libertad no llegó al comienzo de sus sufrimientos sino cuando su dolor se hizo insoportable. De esta manera el mismo Dios describe su penosa condición: "Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo... he oído su clamor... he conocido su angustia" (Ex. 3:7) ¿Cómo crecen las aflicciones mientras se espera las promesas de las bendiciones?

 

1. Hay cargas que llegan a ser muy pesadas v.11. El Faraón que no conoció a José quiso detener el crecimiento de Israel sometiéndolo a través de la pesada carga de construir las llamadas ciudades de almacenamiento, "Pitón y Ramesés". El resplandor que mostraron aquellas ciudades entre los años 1600 a 1300 a.C, se debió al duro trabajo, al sudor y la sangre de inocentes de miles de esclavos israelitas. El extremo de esta carga llegó cuando ellos mismos fueron obligados a buscar su propia paja para hacer los bloques de la construcción (Ex.5:7, 8) Esta historia nos revela que hay cargas insoportables. Algunas tienen que ver con prolongadas enfermedades; con situaciones económicas donde no se ven salidas; con sentimientos que combaten entre la carne y el espíritu... Muchas cargas son llevadas en el silencio del alma, y algunos casos la desgarran sin encontrar respuesta a tan insoportable dolor. Pero muchas de nuestras cargas pudieran ser el preámbulo de bendiciones mayores. El Señor ha triunfado para llevar nuestras cargas.

 

2. Hay servicios que se dan con dureza v.12. De alguna manera los egipcios querían detener el crecimiento que Dios había predicho acerca de su pueblo. Para lograr eso se valieron de la opresión, pero note el resultado: "Pero cuanto más lo oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel" v. 12. Hay aquí una lección para todos los tiempos. Una aflicción espiritual jamás nos llevará a la derrota, en todo caso será la puerta para el más grande crecimiento. La historia del cristianismo ha tenido que ver con esto. Mientras más sangre cristiana se ha derramado, mejor abonado ha quedado el terreno para que crezca la semilla del evangelio. ¿Será que necesitamos de cuando en cuanto esto para crecer? En el v.13 se resalta el servicio con dureza al que el pueblo fue sometido. Una cosa es servir con amor y otra muy distinta es servir bajo la férrea mano de la opresión y la dureza. Las aflicciones tienen este tipo de misión. Pero aunque las aflicciones aumenten sin ver alguna salida, recordemos que Dios pudiera estar usando eso para revelarnos una bendición más grande.

 

3. Hay condiciones que conducen a la amargura de vida v.14. Al llamado pueblo escogido de Dios le amargaron su vida hasta extremos insoportables. Le obligaron a hacer lo que nunca habían hecho. Ellos eran un pueblo pastoril. Pero los forzaron a ser constructores. Les pusieron capataces que se encargaron de ponerles el castigo propio para los esclavos. Tuvieron que batir barro en medio de la inclemencia del sol egipcio, para hacer los ladrillos para las ciudades. Le obligaron a hacer todo aquello que les amargó su vida. ¿Podrá ser esta la misma experiencia de muchos creyentes? Hay condiciones en la vida cristiana para las que muchas veces no se está preparado. Hay pruebas que tienen la misión de amargar la vida, trayendo preguntas, dudas y alguna vez confusión del espíritu. A veces hay largos túneles donde no logramos ver salidas. Solo que el creyente no sucumbe en su amargura. Él espera la bendición de la promesa.

 

III. EL TEMOR A DIOS ALLANA EL CAMINO A SUS BENDICIONES v.15-22

 

Cualquiera que lee estos textos se podrá asombrar de la crueldad de un hombre para retener su poder, mandando a matar a bebés en el mismo acto de su nacimiento. Pero esto no es extraño. El corazón del hombre puede llegar a estar poseído de una maldad tal, que se pierden todos los valores y toda sensibilidad humana. Cuando Cristo nació, el rey Herodes hizo matar, por sentirse burlado de los magos, a todos lo niños de dos años para abajo. La verdad de todo esto es que mientras Dios quiera llevar adelante su plan de salvar al hombre, siempre se levantará o un “Faraón” o un “Herodes” para detener su avance. En esta historia hay un paralelismo interesante. Moisés iba a ser el libertador de Israel; a él se le preservó la vida cuando su madre le puso en una canasta y llegó hasta las manos de la hija del rey. Cuando Cristo nació el ángel advirtió a sus padres del peligro inminente y huyó, por cierto, a Egipto donde se le preservó su vida también. Y en ambos se pueden ver el temor de todas las personas que rodearon a estos bebés. En el presente pasaje unas valientes mujeres desafiaron la orden y, en consecuencia, la ira del rey al no matar a los niños varones que iban teniendo las madres judías. Se nos dice que ellas “temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey Egipto, sino que preservaron la vida a los niños” v. 17. Por esa actitud valiente, Dios bendijo sus vidas, la vida de su familia y la vida del pueblo v. 20, 21. Su temor hizo posible el cumplimiento de la promesa,

 

pues de alguna manera ellas ayudaron para que se preservara la vida de Moisés, el libertador de Israel. Nada seguirá siendo de mayor impacto para el logro de las bendiciones de Dios que el temor que tengamos por Él. La actitud complaciente del pecado en nuestras vidas se debe a una falta de temor a Dios. Pero si algo reclama la Biblia para su pueblo es que se le tema. Este fue el primer llamado que le extiende al pueblo que iba a ser una bendición para otros, así dice el texto: “Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma” (Dt. 10:12) Y a la iglesia que Cristo compró por su sangre se le demanda también un temor reverenciar para servirle, así lo declaró Pedro: “Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación” (1 P. 1:17) ¿Queremos ver las bendiciones de nuestro Dios en nuestras vidas, en la familia, en la iglesia y la vida de otros? ¡Temamos a Dios!

 

CONCLUSIÓN: Alguien, hablando de las bendiciones que presagian las aflicciones escribió: “¡De qué manera tan cariñosa trata el arpista anciano su arpa! Encuentra en ella una nota desafinada y desagradable como él se temía. Estira la cuerda con el tornillo torturador, y aunque parece que va a estallar a causa de la tensión, la sacude nuevamente y se inclina con suavidad par oírla como antes, hasta que, al final, es posible ver una sonrisa en su rostro, cuando concierta con la verdadera nota”. El pueblo de Israel antes de cumplir su propósito de ser bendecido y ser de bendición, vivió la implacable prueba de la esclavitud en Egipto. Allí fue llevado como parte de la voluntad permisiva de Dios. Allí fue sometido bajo la férrea mano del opresor, quienes pensaban estar triunfando sobre ellos, pero Dios tornó toda su amargura y dolor en bendición perpetua. Se destaca aquí la importancia del temor a Dios para que se den esas bendiciones. Amados hermanos, la verdad sigue siendo la misma. Dios puede conducirnos a través de las más inexplicables pruebas y adversidades, pero ellas no son sino sus “mensajeros” que nos anuncian el cumplimiento de sus bendiciones. ¡Animo, las pruebas en “Egipto” nos indican que se avecina un “Canaán para nuestras vidas!” Pastor Nelvis Villalobos.

 

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

¿EN QUÉ CONSISTE EL MINISTERIO DEL SOSTENIMIENTO?

PASTOR FREDDY FAUNDEZ

(Filipenses 4:10-20)

 

INTRODUCCIÓN: Por regla general todos nosotros sabemos cómo está distribuido el presupuesto familiar. Si la casa no está paga, sabemos que todos los meses hay un monto del salario recibido que se irá a esta parte. En el caso que sea un alquiler, de igual forma habrá una mensualidad que pagar. ¡Felices los que ya no tienen que pagar todos los meses esto! En el campo de la comida, hay una cantidad que se fija a este respecto; en algunos casos, y dependiendo del grupo familiar, este monto podría subir. Si se tienen vehículos, y si el mismo no se compró a

 

contado sino a crédito, habrá un pago que hacer además del seguro obligatorio para poder circular. Otros gastos estarán distribuidos para medicinas, estudios, entretenimientos; y, para los que pueden, algún ahorro mensual. Por lo general buena parte de ese dinero el banco y los concesionarios lo sacan de nuestras cuentas de una manera automática; de modo que la preocupación antes que finalice el mes es si habrá dinero suficiente para cancelar lo que se debe y que a su vez alcance para las demás necesidades. Este gasto de la casa lo tenemos claro; pero, ¿qué de la otra Casa? Sí, la Casa donde nos reunimos para alabar al que nos salvó y las que nos hace parte del compañerismo, de una esperanza eterna y de la extensión del reino de los cielos. En el caso de un creyente fiel, él sabe que parte del total de lo que gana, por lo menos una décima de eso sale de su presupuesto. Esto a lo mejor hace que las finanzas queden un poco menguadas, y a la hora de los ajustes y recortes, lo que tiene que ver con mi generosidad, llega a ser lo primero que cortamos. ¿Por qué digo esto? Porque si yo no estoy claro que el sostenimiento de la Casa del Señor tiene tanta importancia como lo tiene el sostenimiento de mi casa, entonces mi fidelidad está puesta a prueba. ¿Cómo me sentiría si al igual como el banco o el concesionario toma todos los meses de mi cuenta lo que tengo que pagar, lo hiciera también el Señor, toda vez que a él le pertenece la décima parte de lo que tengo? Con esto deseo ayudar a todos aquellos que aun confrontan serios problemas en su mayordomía del dinero. El apóstol Pablo, en su carta a los filipenses, nos dice en qué consiste una fiel mayordomía para sostener la obra del Señor. Aquí encontramos las directrices respecto al sostenimiento de la obra. Veamos su significado.

 

I. SER SOLÍCITOS POR MANTENER VIVO EL DESEO DE COOPERAR v.10

 

La carta a los filipenses se conoce como la carta del gozo. Expresiones como: “¡Regocijaos en el Señor siempre, otra vez digo: Regocijaos!”, son muy notorias en este escrito paulino. Con esta palabra, él comienza elogiando a estos hermanos respecto a la generosidad de sus corazones. Note que Pablo no solo dijo que sentía gozo por lo que ellos estaban haciendo, sino que usó el superlativo “en gran manera me regocijé en el Señor”. ¿Por qué esta reacción? ¿Estaba Pablo quejándose porque las iglesias donde había servido no se preocupaban por su sustento? ¡No! Cuando él dice “habéis revivido vuestro cuidado”, está más pensando en ellos que en sí mismo. Pablo nunca quiso ser gravoso, de allí que su lema era: “Para lo que me ha sido necesario a mí y a los que están conmigo, estas manos me han servido” (Hechos 20:34). La palabra “revivido” es la que se usa en el contexto de las estaciones. No hay cosa más hermosa que ver los árboles y las flores revivir después de un largo y frío invierno. La primavera es la estación que nos recuerda que Dios hace nueva todas las cosas. De esta manera Pablo asienta el primer principio que debe estar presente cuando se habla de la mayordomía de nuestros bienes. Revivir sugiere la idea de algo que se había dejado de hacer o que no se ha hecho bien, aunque en el caso de los filipenses no fue por descuido sino porque les “faltaba la oportunidad”. Y es que esos hermanos, en el asunto de dar para la obra del Señor, fueron modelos. De ellos se dice que aun viviendo “en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad” (2 Corintios 8:2). La palabra clave en la mayordomía del sostenimiento es “solícitos”. Uno de sus sinónimos son: atentos y considerados. Es estar preocupados y hasta preguntar con frecuencia cómo anda el sostenimiento de la Casa del Señor. La disposición de dar para sostener la obra del Señor revela el grado de amor y lo muy pendiente que estoy por ella. ¿Nos parecemos a los Filipos? ¿Soy tan solícito por la obra como señor como lo soy con mi casa? ¿Estoy pendiente del presupuesto de la iglesia?

 

II. CONOCER DE DÓNDE VIENE LA VERDADERA PROVISIÓN vv.11-13

 

Pablo es un abanderado en mostrarnos en qué consiste el secreto del contentamiento. Para muchas personas el estado de felicidad pareciera depender de lo bien que anden los asuntos materiales. El rostro alegre pareciera estar sujeto a lo que tengo en el banco. Pero note esta nueva manera de enfocar la vida: “Sé vivir en la pobreza, y sé vivir en la abundancia... todo lo puedo en Cristo que me fortalece” vv. 11-13. El secreto de Pablo para hacerle frente a la vida estaba en la forma cómo había aprendido a vivir en cualquiera de las circunstancias. Él dice que su gozo y su paz no venían si vivía en la pobreza o en la abundancia. Es muy fácil hablar de contentamiento cuando las cosas andan bien. Son las pruebas —y Pablo las conoció muy bien— las que ayudan a descubrir el secreto del contentamiento. Claro está que Pablo no está bendiciendo algún estado de pobreza, por ser esto es mejor que vivir que en la abundancia. Lo que nos dice es que estaba enseñado, fuera para padecer hambre o para estar saciado, porque “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. Uno de los asuntos más perjudiciales en la vida cristiana es la autosuficiencia con las cosas que se tienen. El creyente no escapa a esta tentación. Bien pudiera el trabajo que tengo llevarme a pensar que no necesito del Señor para que me ayude en el sostenimiento; de manera que pudiera invertir el texto, y más bien decir: “Todo lo puedo en mis fuerzas o capacidades que me fortalecen”. Creo que hay creyentes que han llegado a esta conclusión. Cuando no se reconoce al Señor como el proveedor de todo, y en quien reside mi fuerza y mi sostén, estoy afirmando mi autosuficiencia. Sin embargo, cuando afirmo como Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, estoy hablando de la fuente que suple todas las necesidades. Cuando descubro que Cristo es la razón de donde procede todo lo que soy y lo que tengo, entonces no seré escaso en mi generosidad. Descubriré que el Cristo que me ha dado la salvación también es la sustancia de donde viene toda mi provisión. Cuando afirmo que

 

“todo lo puedo en Cristo que me fortalece”, estoy confiando que al dar para sostener su obra, él es fiel y justo para bendecir el resto de lo que tengo que administrar. Esta es la promesa para sostener. ¿Cómo aplica usted esta promesa?

 

III. SER PARTE CON LOS QUE ESTÁN AL FRENTE DE LA OBRA v.14

 

La palabra clave de este texto es “participar”. La connotación de esta palabra es la de identificarse con una causa especial. Tiene que ver con su similar “compañerismo”. El asunto es que la generosidad nos hace más parte de la comunión cristiana. Cuando los filipenses enviaron lo que dispusieron para sostener a Pablo, le estaban diciendo que ellos eran parte de todos los propósitos que él tenía en la extensión del evangelio. En este caso particular, ellos hicieron suya la pena del apóstol. Participar aquí revela también el sentido de amistad que esos hermanos tenían para con el ministerio que llevaba adelante Pablo. Ellos le dieron a él bendiciones materiales, pero en consecuencia recibieron bendiciones espirituales. Por eso Pablo acuña la expresión “dar y recibir”. En esto consiste el ministerio del sostenimiento. No tenemos idea de cuántas bendiciones espirituales podemos cosechar si somos fieles con nuestra mayordomía del dar. Por el conocimiento que tenemos de Pablo sólo los hermanos filipenses participaron con él en el ministerio del sostenimiento. Así lo afirmó: “… al principio de la predicación del evangelio… ninguna iglesia participó conmigo… sino vosotros solos”. No es extraño que de todas las iglesias a las que él dirigiera alguna carta, donde refiere una variedad de problemas tratados, la iglesia a los filipenses fue la que menos exhortó. Hay en esto un principio que resaltar. Fue Jesús quien dijo: “Mas bienaventurado es dar que recibir”. La palabra “bienaventurado” literalmente traduce: feliz, dichoso, alegre… Felices no son los que siempre reciben; los que no son capaces de abrir su corazón y su bolsillo para dar. Los hombres y mujeres que liberan sus finanzas para sostener la obra del Señor entran en el terreno donde Dios quiere que se le pruebe. No hay otra referencia en la Biblia donde Dios mismo pide que se le pruebe, como aquella que tiene que ver con el dinero cuando se da para su obra (Malaquías 3:10). “He tratado de mantener cosas en mi mano y las he perdido, pero lo que he puesto en las manos de Dios, todavía poseo”. Esta declaración pone de manifiesto que el asunto de participar en la obra del Señor comienza en el seno de la familia. Los padres tenemos que enseñar a sus niños a dar alegremente. Sintamos el gozo de invertir en lo que será eterno y permanente.

 

IV. DAR SISTEMÁTICAMENTE SIN FALLAR AL COMPROMISO v. 16

 

Pablo menciona un cuarto principio respecto al sostenimiento de la obra por parte de los hermanos de Filipos. Ellos no solo participaron con él en sus necesidades, sino que estuvieron pendientes para suplir todas las veces que se requiera. Así los elogió: “Pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades” v. 16. La actitud de esos creyentes revela un compromiso serio; una lealtad y disposición apremiante. Ellos reconocían el valor de su entrega, de su generosidad, para que el apóstol hiciera con gozo su trabajo. Hacerlo “una y otra vez” revela la fidelidad de los administradores. Pero sobre todo, revela el deseo genuino de no ver paralizada la obra del Señor. En esto vemos el ministerio de la constancia cuando damos para la obra del Señor. La Casa del Señor, al igual que la casa donde vivo, requiere de un soporte continuo. ¿Qué pasaría si dejara de pagar el alquiler de mi casa o el pago de mi carro por uno más meses? ¿Qué pasaría si decidiera no pagar mis deudas por todo un año? El creyente fiel da una vez y la otra también. El creyente fiel lo primero que hace con su sueldo es apartar lo que le corresponde al Señor. El creyente fiel jamás compromete ni gasta lo ha dispuesto en su corazón para apoyar la obra del Señor. Los filipenses sabían que Pablo estaba pasando una gran dificultad en Tesalónica, y por cuanto no sabían el tiempo de sus sufrimientos, decidieron mantenerse firme en la provisión. El creyente que da “una y otra vez” como un su estilo de vida, descubre cada día que esta parte de su dinero la coloca en el “Banco Celestial”, el cual al final le dará mejores dividendos. El creyente que da “una y otra vez” para la obra del Señor conoce muy bien lo que dijo el sabio en su proverbio: “Hay quienes reparten, y les es añadidlo más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; y el que saciare, él también será saciado” (Proverbios. 11:24-25). Un buen mayordomo da sistemáticamente. Jamás se le olvida que su primer compromiso es con el Señor.

 

V. SATISFACER PLENAMENTE LAS NECESIDADES v. 18

 

Los hermanos de filipenses habían comisionado a Epafrodito como el mensajero para llevar a Pablo lo que ellos habían preparado. No tuvieron a alguien mejor que él. Pablo después le va a reconocer como un verdadero “ministrador de mis necesidades”. ¿Cuánto enviaron para su sostenimiento? Pablo lo calificó así: “Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que me enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios” v. 18. ¡Qué extraordinario que una iglesia pueda decir lo que dijo Pablo!. Esto habla de una ofrenda de calidad. Los epítetos que Pablo usa para describir lo recibido son comparados a los sacrificios que se hacían en el altar, todos de olor agradable. Como cuando David pecó contra Dios haciendo un censo de su ejército, y al ser castigado por su actitud, decidió comprar un lugar para levantar un altar al Señor, dijo: “No ofreceré sacrificios a Dios que no me cueste nada” (2 Samuel 24:24). O como María de Betania que quebró

 

sobre la cabeza de Jesús aquel perfume de nardo puro, ungiéndole para la sepultura. La promesa de Dios para los dadores es hacer que sobre abunde bendición en todo lo que se emprenda (2 Corintios 9:8). El deseo de Dios para todos nosotros es que no seamos escasos, pues él no ha sido escaso con sus bendiciones. Todo lo que de Dios tenemos es abundante. Vea el aire, el sol, los mares, los cielos, el sustento, la salvación y por si faltara algo, la vida eterna. ¿Por qué ser escaso?

 

CONCLUSIÓN: El consejo de sobre cómo sostener la obra del Señor es oportuno: "Gana todo lo que puedas. Ahorra todo lo que puedas. Da todo lo que puedas." Cuando se suple primero la obra del Señor, se deja a Dios libre para bendecir el resto de mis necesidades de acuerdo a sus riquezas en gloria v. 20. Pastor Freddy Faundez.

 

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

“Instruye al niño en su camino,

Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”

hermano del cono sur

Pro.22.6

 

Introducción: «Educad al niño de hoy y no tendréis que castigar al hombre del mañana. »Esta frase que se le adjudica primero a Pitágoras, después a Simón Bolívar y después, tantos otros se la han apropiado como suya. Pero en el momento en que fue pronunciada seguramente y sin importar la edad histórica en que fue dicha, trajo una reflexión profunda a aquellos que la escucharon

 

Los creyentes deben criar a sus hijos para el Señor. Conviene recordarlo, porque siempre tenemos tendencia a desear que tengan éxito según las normas de la sociedad y esto, a veces, sólo para la satisfacción de nuestro engreimiento de padres. Nuestro profundo deseo debería ser que su potencial físico, psíquico, afectivo e intelectual ser primeramente para Jesucristo.

 

Bien sabemos que la mejor educación no dará la vida eterna a un hijo; pero los padres deben preparar el fuego: disponer el papel, las ramitas y la leña seca, pidiendo en sus oraciones diarias que el Señor coloque allí la llama de la fe. "Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor" (Efesios 6:4).

 

“Si deseamos cambiar las cosas, la labor tiene que comenzar con los hijos cuando son pequeños y dóciles, y cuando escuchan y aprenden.”

 

Hoy esta idea no ha pasado de moda, ni está tirada en el cesto de los papeles, pues su vigencia es tan actual como en el tiempo en que fue pronunciada. La educación del niño hoy es primordial, dado que como se ha dicho más de una vez, trabajar en el crecimiento educativo de la niñez, es trabajar con el material humano que ha de guiar al mundo en los tiempos futuros.

 

“Después que lo hubo destetado, lo llevó consigo, con tres becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehová en Silo; y el niño era pequeño”. 1 Samuel 1.24

 

Desde el principio de los registros históricos bíblicos, los niños siempre han sido la preocupación de Dios:

 

1.-Dios se ocupó de Ismael cuando estuvo a punto de morir de sed en el desierto, enviando un Ángel en su ayuda (Gen.16)

 

2.-se ocupó del hijo de la viuda de Sarepta, enviando a Elías a resucitarlo (1 Reyes 17).

 

3.- y se ocupó también de un jovencito llamado Daniel llenando su corazón de piedad y firmes decisiones. (Dan.1)

 

Hoy como ayer el Señor se ocupa de los niños, enviando a alguien a ayudarlos o tratando personalmente con ellos.

 

Es la “escuelita”, la encargada de traer la ayuda de Dios a los niños en este tiempo y de formarlos en cristianos firmes y estables para que en el futuro, sean ellos los maestros y lleguen a ser los ministros que Dios tiene para cada generación.

 

La palabra del Señor es muy clara al respecto: Deut.6:4-9 “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tú Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas”.

 

Proverbios 22:6. Instruye al niño en su camino y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

 

Este versículo señala por lo menos tres detalles en relación con la persona humana.

 

1.- Un camino.

 

2.- Un fin del camino.

 

3.- Unas posiciones firmes.

 

En las primeras etapas de su vida, el ser humano tiene toda una vida por delante, vida en la que seguramente tendrá que pasar diferentes situaciones que siendo buenas o malas las podrá superar en la medida en que haya sido preparado en su infancia.

 

Para esto, existe la escuela pública o secular, la escuela secundaria y las carreras universitarias.

 

Más es necesario entender que el camino del ser humano no termina coronando una carrera, pues va mucho más allá y se interna en las sendas de la eternidad, señalando un futuro que es el hombre quien se lo labra aquí en la tierra.

 

Es aquí donde tenemos que ver que la escuela enseña a leer. La secundaria prepara al hombre para su futuro profesional y la universidad le da instrucciones que lo facultan para ejercer un trabajo con profesionalidad.

 

Lamentablemente ninguna de las tres le dice al hombre como preparase para después de la muerte y como enfrentar ese futuro eterno, en el que muchos creen, otros directamente lo niegan y otros cobardemente lo eluden.

 

Esa aquí donde juega un papel determinante, la educación cristiana que el hombre ha recibido en su niñez.

 

Por eso la palabra instruir cobra en este versículo un significado muy importante donde propiamente dicho en el hebreo significa, Iniciar, disciplinar, adiestrar, estrenar, dedicar.

 

1 Sam. 12:20-25 “Y Samuel respondió al pueblo: No temáis; vosotros habéis hecho todo este mal; pero con todo eso no os apartéis de en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón. No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan ni libran, porque son vanidades. Pues Jehová no desamparará a su pueblo, por su grande nombre; porque Jehová ha querido haceros pueblo suyo. Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto. Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. Más si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.

 

Instruye entonces es en este texto de la Biblia una exhortación a tomar las vidas e instruirlas en las verdades divinas, iniciarlas en los caminos del Señor, enseñarles las normas de la vida en Cristo, capacitarlos para enfrentar la vida futura y ponerlos en el mundo como personas nuevas (a estrenar) y dedicarlos para una vida de servicio a Dios.

 

Mas la educación Cristiana no puede ser impartida por nadie que no sea cristiano, de manera tal que es necesario entonces entender que esta tarea es específica de la Iglesia y de manera especial de personas que hayan sido llamada por Dios a este trabajo tan delicado pero a la vez tan importante.

 

Si la persona que enseña niños no es llamada y capacitada por Dios, su trabajo será un fracaso, sus resultados serán totalmente negativos y su vida será una frustración total, por no poder llevar a cabo esta función.

 

Por eso que quien desea enseñar niños, tiene que poseer ciertas cosas que las da únicamente el Señor.

 

Estas cosas son:

 

- La seguridad de la salvación: “”

 

- El llamado a enseñar. “…el que enseña en la enseñanza” (Romanos 12:7)

 

- El fruto de la paciencia “…amor, gozo, paz, paciencia…” (Gálatas 5:22)

 

- La obediencia a Cristo: “…dejad a los niños venir a mi” (Marcos 10:14)

 

- La mansedumbre del maestro: “…aprended de mi que soy manso” (Mateo 11:29)

 

Cumpliendo con todas estas cosas estamos preparando a la humanidad para ese camino que le espera en el transitar por la vida

 

Pero todo camino llega a un fin y aquí entramos a la segunda parte del versículo: Y aun cuando fuere viejo…

 

Los años pasan de la manera más rápida de lo que nos imaginamos. “Acabamos nuestros años como un pensamiento”. Sal.90:9.

 

Hoy somos unos jóvenes rebosantes de energía (Pro.20:29 La gloria de los jóvenes es su fuerza) y mañana en un futuro no tan lejano, nos convertiremos en viejos y viejas desgastados (Y la hermosura de los ancianos es su vejez), con más deseos de morirnos que de esperar cosas nuevas de la vida.

 

Es en ese momento que la instrucción recibida en la Iglesia como niños y después como jóvenes, va a sernos útiles pues cuando todas las puertas en la vida se nos cierren, aquella enseñanza de nuestros primeros años, nos mantendrá siempre abierta la puerta de las seguridad en Dios, permitiendo que aun en las horas más adversas de nuestra vida, nunca se vayan el optimismo, la fe, la alegría que produce en nosotros el hecho de tener la seguridad de una salvación eterna.

 

Es por eso que el maestro tiene que tener conciencia de que cuando está enseñando niños, quizá se encuentre con chicos, desobedientes, cerrados a la Biblia, resentidos, vulgares, obscenos y hasta violentos.

 

Si el maestro tiene esas virtudes que señale anteriormente, no solo podrá cambiar la perspectiva que esos niños tienen de la vida, sino que hará de ellos, personas expertas en el camino y llegarán al fin del, agradeciendo a Dios por aquellos maestros que le enseñaron las primeras letras en la fe Cristiana.

 

La tercera parte de nuestro versículo de cabecera dice, “No se apartará de el”

 

W. stekel, doctor en Psicología, dijo en una ocasión que los niños son como el cemento fresco; todo lo que cae en ellos les deja una huella imborrable. Cada niño en su hogar, su escuela, su vecindario, está siendo marcado por el ambiente que allí se vive.

 

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”.(Josué 1:8)

 

Lo que hoy se enseña a los niños marcará las pautas para lo que el hombre del mañana llegue a ser.

 

Alguien escribió un pensamiento acerca de esto y que comparto con ustedes enseguida. Comienza diciendo, “Si un niño…”

 

1.-Si un niño vive criticado… aprende a condenar.

 

2.-Si un niño vive en un ambiente de hostilidad… aprende a pelear.

 

3.-Si un niño vive avergonzado… aprende a sentirse culpable.

 

4.-Si un niño vive con tolerancia… aprende a ser paciente.

 

5.-Si un niño vive estimulado… aprende a confiar en sí mismo.

 

6.-Si un niño vive apreciado… aprende a apreciar.

 

7.-Si un niño vive en un ambiente de equidad y justicia… aprende a ser justo.

 

8.-Si un niño vive sintiendo seguridad… aprende a tener fe.

 

9.-Si un niño vive con aprobación… aprende a quererse y a estimarse.

 

10.-Si un niño vive atemorizado y ridiculizado… aprende a ser tímido.

 

11.-Si un niño vive compadecido… aprende a tener lástima.

 

12.-Si un niño vive donde hay celos… aprende a sentirse culpable.

 

13.-Si un niño vive elogiado… aprende a apreciar.

 

14.-Si un niño vive con reconocimiento… aprende a tener buena meta.

 

15.-Si un niño vive en un ambiente de honradez… aprende a ser honrado y a conocer la verdad.

 

16.-Si un niño vive amado… aprende a amar a los que lo rodean.

 

17.-Si un niño vive en un ambiente de amistad… aprende que el mundo es un lugar agradable para vivir… y lo más importante es que va a contribuir a hacer este ideal.

 

De manera que aquí podríamos agregar, si un niño, vive enseñado en las cosas de Dios llegará al fin de su camino siendo una persona de bien y un agradecido con la vida y con Dios.

 

Es por eso que podríamos traer aquí muchos testimonios acerca de lo que Dios ha hecho con miles de personas desde sus principios en la escuela bíblica, pero mirando lo que Dios está haciendo con los niños de la Iglesia y viendo también la condición de los niños que aun están en la calle, debemos dar gracias a Dios por la Escuelita y cada maestro no desfallecer, pues sabe que está desarrollando un trabajo que tendrá repercusiones en la eternidad.

 

Es por eso Maestro (a), no desfallezcas en vuestra tarea, no desfallezcan vuestras manos que el trabajo que hacen tendrá recompensas en la eternidad.

 

PAPA Y MAMA no dejes a tus hijos en la casa llévalos a la Escuela Bíblica te lo agradecerán."Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre y no menosprecies la dirección de tu madre" (Proverbios 1:8).

 

CONCLUSION: La obediencia que los padres piden a sus hijos debe aproximarse a la que el Señor pide a los padres: obediencia a su autoridad, que no es tiránica, no desordenada, ni egoísta, sino benévola y sabia. Irá acompañada de explicaciones, conforme a la edad de los niños.

 

Si preferimos no molestarnos, pasando por alto las desobediencias de ellos, no practicamos el amor según Dios, a pesar de las apariencias. Su hno. Desde el cono sur Josué Nayib.

 

MINISTERIO IGLESIA APOSTOLICA INTERNACIONAL.

 

“LIDERAZGO”

pastor israel fuentes

El liderazgo espiritual implica tanto autoridad como responsabilidad dentro del Cuerpo de Cristo. Si esa autoridad y esa responsabilidad se emplean mal, el liderazgo puede traer confusión respecto a la obra de Dios en la tierra. El creyente tiene la responsabilidad de decidir si va a aceptar o rechazar ese liderazgo. ”Los profetas anuncian mentiras, y los sacerdotes dirigen por su propia autoridad. ¡Pero mi pueblo así lo ha querido! ¿Y qué van a hacer cuando les llegue el fin?” Jeremías 5:31.

 

Algunos líderes se aprovecharán de su posición y harán mal uso de la autoridad que se les ha dado. Esto no es solo un error de los líderes, también es un error de esos que lidera. Al seguir aceptando tal liderazgo, los seguidores están tolerando esa mala acción. Un creyente tiene la responsabilidad de juzgar si lo que proviene de los líderes es de Dios. Muchos pastores han destruido mi viña, hollaron mi heredad, convirtieron en desierto y soledad mi heredad preciosa. Fue puesta en asolamiento, y lloró sobre mí desolada; fue asolada toda la tierra, porque no hubo hombre que reflexionase. Jeremías 12:10-11.

 

La gente se levanta o cae con su liderazgo. Lo que haga el liderazgo se refleja en esos que se encuentran debajo del mismo. Por ese motivo, debes examinar tu liderazgo con atención: quiénes son, qué están haciendo y cómo lo están haciendo. Un líder que opera en temor tendrá miedo de que sepas lo que hace, mientras que aquel que se conduce según la fe y el amor no tendrá temor. Lo mismo les pasará al sacerdote y al pueblo, al amo y al esclavo, a la señora y a la esclava, al comprador y al vendedor, al prestamista y al prestatario, al acreedor y al deudor. Isaías 24:2.

 

Lo que deseo resaltar es que los líderes Y los seguidores tienen responsabilidad. La culpa del error no siempre puede recaer por completo en el liderazgo. Si los líderes están cometiendo un error y los seguidores son conscientes de esto, tienen la responsabilidad de hacer algo al respecto. Mientras continúen siguiéndolos, deben aceptar parte de la culpa.

 

Los seguidores tienen la responsabilidad de respaldar lo que es apropiado. Dios exige diligencia de su pueblo. En 2 Timoteo 2:15, el apóstol Pablo escribió: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”. No aceptes todo lo que se ponga en tu camino. Examina las palabras y las acciones de tus líderes. No debes juzgar el corazón, pero puedes escucharlos y determinar si lo que dicen concuerda con la Palabra de Dios.

 

Los líderes tienen la responsabilidad de “andar según sus palabras”. En 2 Timoteo 2:6, Pablo escribió: “El agricultor que se esfuerza en su trabajo debería ser el primero en gozar del fruto de su labor” (NTV). En otras palabras: un líder debe hacer lo que les instruye a otros que hagan. No está bien decir: “Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”. Si algo no es lo bastante bueno como para que lo haga el líder, tampoco es lo bastante bueno para el que lo sigue.

 

Tú te levantas o caes con tu liderazgo. Por eso es que algunas personas han hecho más que crecer hasta el momento y por qué algunas iglesias no han crecido: su liderazgo no ha ido más allá de un cierto nivel, así que por eso ellas no pueden tampoco. Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo: Tú mismo envía hombres a fin de que reconozcan la tierra de Canaán... Entonces Moisés los envió desde el desierto de Parán, al mandato del SEÑOR; todos aquellos hombres eran jefes de los hijos de Israel. Números 13:13.

 

Moisés envió doce hombres como espías a la Tierra Prometida. Estos hombres eran jefes de los hijos de Israel, los líderes, aquellos en puestos responsables de autoridad: un liderazgo que seleccionó el mismo Dios. Y fueron y se presentaron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación... y les dieron un informe a ellos y a toda la congregación, y les enseñaron el fruto de la tierra. Y le contaron, y le dijeron: Fuimos a la tierra adonde nos enviaste; ciertamente mana leche y miel, y este es el fruto de ella. Sólo que es fuerte el pueblo que habita en la tierra, y las ciudades, fortificadas y muy grandes... Entonces Caleb calmó al pueblo delante de Moisés, y dijo: Debemos ciertamente subir y tomar posesión de ella, porque sin duda la conquistaremos. Pero los hombres que habían subido con él dijeron: No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros. Y dieron un mal informe a los hijos de Israel de la tierra que habían

 

reconocido, diciendo: La tierra por la que hemos ido para reconocerla es una tierra que devora a sus habitantes, y toda la gente que vimos en ella son hombres de gran estatura. Números 13:26-32.

 

Tal como lo ilustra este pasaje, el liderazgo puede llevarte a la Tierra Prometida en poco tiempo o puede hacerte dar vueltas en círculos durante cuarenta años. Cualquier persona en condiciones físicas normales podría haber llegado caminando a la Tierra Prometida en seis días. Aun así, deambularon por el desierto durante cuarenta años. No pudieron ir más allá de lo que fue su liderazgo.

 

¿Adónde te conduce tu liderazgo? ¿Qué rumbo le estás dando a tu vida? ¿Estás llegando rápido o estás tardando una eternidad? ¿Estás en el desierto? Como resultado de la autoridad conferida a los líderes israelíes, tres millones y medio de personas permanecieron en el desierto durante cuarenta años. Eso debe ser un llamado de atención para ti: Ten cuidado a quién sigues porque puede impedirte caminar en la plenitud de las promesas de Dios. Todos los que vieron mi gloria y mis señales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oído mi voz, no verán la tierra de la cual juré a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verá. Números 14:22-23

 

LAS CUALIDADES DE UN LÍDER

 

Dios incluyó pautas en su Palabra que te ayudarán a determinar si te están guiando como es debido. Presta atención al que esté buscando autoridad, porque te lastimará; ayuda al que busca la responsabilidad, porque te bendecirá. La actitud de la persona que ambicione poder y autoridad la meterá en problemas, mientras que la actitud de la que desee responsabilidad la guiará en la dirección adecuada. Un pasaje bíblico que apoya esto se encuentra en Filipenses 2:19-21: Espero en el Señor Jesús enviarles pronto a Timoteo, para que yo también pueda regocijarme al saber cómo se encuentran ustedes; pues no tengo a nadie con ese mismo ánimo, y que con tanta sinceridad se interese por ustedes. Porque todos buscan su propio interés, y no lo que es de Cristo Jesús.

 

Pablo y Timoteo se habían presentado al servicio de las personas como ministros del evangelio. Timoteo tenía los mismos objetivos que Pablo: servir a la gente, bendecirla, ayudarla y asistirla. Sin embargo, Pablo todavía no había encontrado a nadie como Timoteo. Este buscaba la responsabilidad, no la autoridad ni el poder. Los otros tenían una motivación diferente. Las motivaciones son muy importantes. Una persona puede hacer lo bueno con la motivación equivocada y estará mal. Analiza las motivaciones que se esconden detrás de tu liderazgo. En 1 Pedro 5:2 encontramos las actitudes de un ministro: Cuiden del rebaño que Dios les ha encomendado. Háganlo con gusto, no de mala gana ni por el beneficio personal que puedan obtener de ello, sino porque están deseosos de servir a Dios.

 

El ministro debe ser un siervo dispuesto y gozoso. Si el dinero es la motivación, el ministro está equivocado. El versículo siguiente expresa: “Tampoco como teniendo señorío sobre los que les han sido confiados, sino demostrando ser... ejemplos del rebaño” (v. 3). ¿A quién le pertenecen estos que están al cuidado de los ministros? Le pertenecen a Dios. Algunos apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros tratan de oprimir al pueblo de Dios. Eso está mal. “Así, cuando se manifieste el Príncipe de los pastores, ustedes recibirán la corona incorruptible de gloria” (v. 4). Jesús es el Príncipe de los pastores v nosotros los ministros debemos actuar como pastores bajo su mando. Sin embargo, esto no significa que debamos gobernar, oprimir y maltratar al pueblo. Debemos asegurarnos de mantener justas nuestras motivaciones.

 

En la tercera epístola de Juan leemos acerca de un hombre que busca autoridad y no responsabilidad. El versículo 9 dice: “Le escribí algunas líneas a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le encanta ser el primero entre ellos, no nos recibe” Fíjate en la palabra primero, que significa “excelente, grande y que sobresale y excede a otros”. Diótrefes no recibía a Juan. En el versículo 10, Juan escribió: “Por eso, si voy no dejaré de reprocharle su comportamiento, ya que, con palabras malintencionadas, habla contra nosotros sólo por hablar. Como si fuera poco, ni siquiera recibe a los hermanos, y a quienes quieren hacerlo, no los deja y los expulsa de la iglesia”. Cada vez que encuentres a una persona que dice: “Somos un grupo selecto y solo recibimos a ciertas personas”,

 

¡cuidado! Todos deben ser bienvenidos. ¡Entramos al Cuerpo de Cristo por nacimiento, no por votación!

 

Siempre debemos recordar que Dios ama al mundo... no solo a los creyentes, ¡sino a todo el mundo! ¿Acaso Dios ama al borracho, al homosexual, a la prostituta y al adicto a las drogas? ¡Por supuesto! El amor no aprueba la conducta de las personas, pero las alcanza y les ofrece de forma gratuita la Palabra de Dios. ¿Crees que Juan diría: Hermanos, vamos a seguir adelante y a imitarlos solo seamos agradables? Si eso es lo que piensas, considera el versículo 11: “Amado, no imites lo malo, sino bueno”. Si el liderazgo de otros te está guiando hacia el mal, o hacia cualquier clase de error, ten la inteligencia espiritual de no seguirlos. “No imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios”. En el versículo 12 encontramos a un hombre que persigue la responsabilidad. “En cuanto a Demetrio, todos dan buen testimonio de él, incluso la verdad misma. También nosotros lo recomendamos, y bien sabes que nuestro testimonio es verdadero”. Este hombre está entregado a la verdad, no a ser el primero en la autoridad.

 

Juan nos está diciendo con mucha claridad que no debemos ir tras los que van por el camino equivocado, sino seguir a los que nos guían como es debido. Debemos bendecir a los que apacientan el rebaño y alejarnos de los que lo despojan. Dios declaró: “Les daré pastores que cumplan mi voluntad, para que los guíen con sabiduría y entendimiento” Jeremías 3:15. El corazón de Dios debe apacentar al rebaño. Los pastores enviados por Dios cuidan al rebaño con sabiduría y entendimiento. Si no estás recibiendo sabiduría y entendimiento de tus líderes espirituales, no te están conduciendo adecuadamente.

 

Pero reuniré al remanente de mi rebaño de todos los países donde lo he expulsado. Volveré a traer a mis ovejas a su redil y serán fructíferas y crecerán en número. Entonces nombraré pastores responsables que cuidarán de ellas, y nunca más tendrán temor. Ni una sola se perderá ni se extraviará. ¡Yo, el SEÑOR, he hablado! Jeremías 23:34. Cuando te den de comer la Palabra de Dios, nacerán ciertos frutos: fe, gozo y abundancia en vez de temor, desaliento y escasez. De esta manera debes juzgar al liderazgo. No juzgas al líder, sino que juzgas lo que te está dando el líder.

 

El liderazgo tiene la obligación divina de cuidar el rebaño. El capítulo 34 de Ezequiel comienza con estas palabras: El SEÑOR me dirigió la palabra: “Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y adviérteles que así dice el SEÑOR omnipotente: “¡Ay de ustedes, pastores de Israel, que tan solo se cuidan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben cuidar al rebaño? Ustedes se beben la leche, se visten con la lana, y matan las ovejas más gordas, pero no cuidan del rebaño”. Versículos 1-3.

 

Cuando un pastor no cuida el rebaño, no está agradando a Dios. La responsabilidad de los seguidores no es intentar que el líder esté de acuerdo con Dios; la Palabra hará eso. Una vez más, el versículo 3 dice: “Se visten con la lana, y matan las ovejas más gordas”. En otras palabras, o bien el ministro cuida el rebaño porque ama a Dios o despoja al rebaño. ¡Los pastores de los que aquí habla despojaban a sus rebaños! ¿De dónde crees que sacaban la lana? Estos pastores tomaban lo que les pertenecía a sus rebaños.

 

La ley espiritual declara que cuando un pastor cuida al rebaño, Dios suplirá sus necesidades; así que a los pastores no les hace falta ir en busca del dinero. Si un pastor cuida, lo cuidarán; si da, recibirá. Esa es la ley de la siembra y la cosecha.

 

Edifican a Sión con sangre y a Jerusalén con injusticia. Sus gobernantes juzgan por soborno, sus sacerdotes instruyen por paga, y sus profetas predicen por dinero; para colmo, se apoyan en el SEÑOR, diciendo: “¿No está el SEÑOR entre nosotros? ¡No vendrá sobre nosotros ningún mal!”. Miqueas 3:10-11.

 

El liderazgo en este pasaje tiene las motivaciones y los propósitos equivocados. Los ministros cayeron porque tenían intenciones erradas. Tenían hambre de poder o hambre de dinero. Más personas han caído por estos motivos que por cualquier otro. Sin embargo, Dios cuenta con un método mejor. No

 

tiene la intención de que el dinero sea nuestra motivación. Cuando guiemos a las personas, nuestro propósito no debe ser el dinero. Nuestra responsabilidad es bendecir al cuerpo de Cristo.

 

¡Miren! Dios el Señor viene con poder, y su brazo dominará. ¡Miren! Ya trae con él su recompensa; ya le precede el galardón. Cuidará de su rebaño como un pastor; en sus brazos, junto a su pecho, llevará a los corderos, y guiará con suavidad a las ovejas recién paridas. Isaías 40:10-11. Los líderes deben desenvolverse con amabilidad. La mayoría de las veces la gente que ocupa puestos de responsabilidad tiende a gritar las órdenes. Algunas personas piensan que un hombre no puede ser amable. Trabajan con la idea equivocada de que un hombre debe gobernar su vida como un ejército. La disciplina es vital, pero el modelo bíblico incluye la bondad. Uno de los frutos del Espíritu mencionado en Gálatas, capítulo cinco, es la bondad. Si quieres que el fruto del Espíritu se manifieste en tu vida, hay que hacer algunas cosas con bondad.

 

Jesús actuaba de una manera amable. Tomó a los niños en brazos, los amó y les ministró. Era amable y era hombre. La gente a menudo mira su lado amoroso y deja de lado su lado varonil. Si Jesús no era varonil, ¿cómo se las arregló para echar a los cambistas del templo? El rey David, refiriéndose al Señor, declaró en los Salmos lo siguiente: “Tu benignidad me ha engrandecido” (Salmo 18:35). Aquí estaba un nombre que luchó y derrotó a Goliat. El rey Saúl había ganado sus batallas, pero David había herido a sus diez miles (1 Samuel 18:7). David había herido a muchos y aun así era un hombre amable. No confundas la amabilidad con la debilidad. Son dos cosas distintas por completo. La amabilidad implica mostrar empatía hacia la gente... no simpatía, sino brindar una ayuda amable.

 

“¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan el rebaño de mis praderas!”, afirma el SEÑOR Por eso, así dice el SEÑOR, el Dios de Israel, a los pastores que apacientan a mi pueblo: “Ustedes han dispersado a mis ovejas; las han expulsado y no se han encargado de ellas. Pues bien, yo me encargaré de castigarlos a ustedes por sus malas acciones —afirma el SEÑOR— Al resto de mis ovejas yo mismo las reuniré de todos los países adonde las expulsé; y las haré volver a sus pastos, donde crecerán v se multiplicarán”. Jeremías 23:13. Bendice a los que reúnen al rebaño; ten cuidado con los que dispersan el rebaño. Si el rebaño se está dispersando, algo anda mal. Una persona que ama a Dios y ocupa una posición de responsabilidad reunirá al rebaño, no lo dispersará.

 

Existe una gran diferencia entre aquel que dice de las ovejas: “Son de Dios”, y el hombre que dice: “Son mías”. El Salmo 100:3 declara: “Reconoced que Jehová es Dios; él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado”. En el Nuevo Testamento leemos: “Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio” (1 Corintios 6:19-20). La persona que paga algo se convierte en su dueño, y Dios pagó por su rebaño. Pertenecemos a Dios. El pastor es un pastor bajo sus órdenes. Debe alimentar, cuidar y bendecir sus vidas con amabilidad. Dios espera que los pastores cuiden con ternura a su rebaño. Si el pastor dispersa las ovejas, no está haciendo lo que es debido.

 

“El SEÑOR es mi pastor, nada me falta” (Salmo 23:1). El Señor es el Pastor. Ezequiel profetiza acerca de Jesús: Entonces pondré sobre ellas un solo pastor que las apacentará, mi siervo David; él las apacentará y será su pastor. Y yo, el SEÑOR, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, el SEÑOR, he hablado... Entonces sabrán que yo, el SEÑOR SU Dios, estoy con ellos, y que ellos, la casa de Israel, son mi pueblo—declara el Señor Dios. Vosotras, ovejas mías, sois el rebaño de mi prado, hombres sois, y yo soy vuestro Dios declara el Señor Dios. Ezequiel 34:23-24, 30-31.

 

Las ovejas son propiedad de Dios. No importa en qué pastos estén, siguen siendo parte del rebaño de Dios. Durante siglos, el ser humano ha debatido esa cuestión. El apóstol Pablo le escribió a la iglesia en Corintio: Porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? 1 Corintios 3:34.

 

Mientras estos debates y discusiones continuaban en el Cuerpo de Cristo, algunos tuvieron la suficiente cordura para declarar: “Yo pertenezco a Cristo”. Necesitamos tener hoy la misma inteligencia. En Jueces capítulo 8, luego de que Gedeón ganara una batalla, el pueblo se le acercó. En

 

los versículos 22 y 23 leemos: Entonces los israelitas dijeron a Gedeón: ¡Gobiérnanos! Tú y tu hijo y tu nieto serán nuestros gobernantes, porque nos has rescatado de Madián. Pero Gedeón respondió: Yo no los gobernaré ni tampoco mi hijo. ¡El SEÑOR los gobernará! Como hijo de Dios, tú puedes conocer su voz. Debes escuchar la voz de tu pastor siempre y cuando este enseñe la Palabra de Dios. Pablo dijo: “Imítenme a mí, así como yo imito a Cristo” (1 Corintios 11:1). Ten cuidado a quién sigues y lo que escuchas. Pastor Israel Fuentes

 

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“LA BENDICIÓN DE OFRENDAR”

hermano del cono sur

“…Más bienaventurado es dar que recibir…” Hechos. 20:35.

 

La palabra ofrenda es muy frecuente en la Biblia y se define como dádiva y servicio que se ofrece a Dios en muestra de amor, gratitud y obediencia. Desde los tiempos más remotos encontramos a la luz de las Sagradas Escrituras, que los hombres con anhelo de agradar a Dios siempre trajeron ofrendas especiales al Señor, no sólo por el contenido de las mismas, sino también por la vida de fe, pureza y generosidad que los caracterizaba; en Génesis 4:3, se nos presenta el cuadro de las primeras Ofrendas a Dios, una fue rechazada y la otra agradable o aceptada, y esta aceptación no es porque Dios hace acepción de personas, sino que dependió de la posición espiritual de los ofrendantes, el escritor del libro los Hebreos nos dice: “Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas, y muerto aún habla por ella” (11:4), esto nos hace notorio que Abel había ofrendado su vida a Dios.

 

Si observamos a los israelitas en el desierto, encontramos que Dios los llama a ofrendar; Éxodo 25:2 “…Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis ofrenda…” Éxodo 35:5 “…Tomad de entre vosotros ofrenda para Jehová...” La concordancia Española de la Biblia, Editorial Caribe, contiene 21 citas del Éxodo donde se halla la palabra ofrenda en forma literal, llama la atención que tales solicitudes se hubieran hecho a un pueblo que acababa de salir de la esclavitud y que marchaba por tierras desérticas. No obstante a esa circunstancia, el pueblo obedeció la solicitud que Dios le hacía y expresó su gratitud a manos llenas, tanto así, que Moisés mandó a pregonar por el campamento diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más; pues tenían material abundante para hacer toda la obra, y sobraba (Éxodo 36:37); en el versículo 4 se nos dice que los constructores suspendieron el trabajo a causa de las abundantes ofrendas (versión Dios habla hoy) esto es un gran ejemplo y algo extraordinario: Un pueblo que tenía poco y daba mucho, porque lo hacían de buena voluntad de corazón y con generosidad debido a esto las bendiciones de Dios eran muy maravillosas para su pueblo ¡ALELUYA!.

 

En los tiempos de la iglesia primitiva también vemos el mismo sentir generoso, 2 Corintios 8:23 que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. Pues doy testimonio de que con agrado han dado (ofrendas) conforme a sus fuerzas, y aún más allá de sus fuerzas; parece que los redimidos entienden que la generosidad de ofrendar a Dios se convierte en un canal de bendición para quien lo haga, pues sabemos que todo es de Dios y de lo recibido de sus manos de eso le damos, porque la fuente primaria y única de toda riqueza es Dios. De ahí que el salmista afirmara solemne y categóricamente: “…De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo v los que en él habitan…” Salmos 24:1. En virtud de ello y en razón de su soberanía el Señor bendice a su pueblo, y sus hijos reconocen que Dios otorga salud, fuerza, bienestar espiritual y prosperidad económica, y por lo tanto ofrendamos con liberalidad. Es muy importante en este tema comentar sobre las reglas bíblicas de ofrendar:

 

1.-DE ACUERDO A LOS INGRESOS: “Cada uno con la ofrenda de su mano, conforme a la bendición que Jehová te hubiere dado”. (Deuteronomio 16:17). Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea. (Hechos 11:29). “... De gracia recibisteis, dad de gracia...” (Mateo 10:8).

 

2.-CON ALEGRÍA: “…Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre…” (2 Corintios 9:7). Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente; porque de todo corazón ofrecieron a Jehová voluntariamente. (1 Crónicas 29:9).

 

3.-REGULARMENTE CADA SEMANA: “Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo según haya prosperado...” (1 Corintios 16:2).

 

4.-LO QUE DAMOS SIRVE COMO SEMILLA: “Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará” (2 Corintios 9:6). Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir. (Lucas 6:38).

 

Hoy por hoy, cuando en nuestro país observamos un modelo económico de alta vulnerabilidad, desempleo e inflación debemos ser más fieles al Señor, honrándole con nuestros bienes, para que el Señor reprenda al devorador y las bendiciones sobreabunden. Sabemos que el diablo es el devorador y quiere arruinar las finanzas, la armonía del hogar, la salud, la paz interna, pero cada vez que ofrendamos a Dios tenemos promesas de ser bendecidos. Su Hno. Desde el cono sur Josué Nayib.

 

 

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“DESPRECIADO Y DESECHADO”

hermano del cono sur

Isaías 53:3.

 

Los versículos anteriores relatan, primero, la preocupación del profeta por la indiferencia de la gente a sus mensajes; segundo, el surgimiento del Mesías; con el versículo tres, empieza a describir a la actitud indiferente de las gentes no tanto hacia los pregones del profeta sino hacia la persona del Mesías. Veamos que dice:

 

1.- “Despreciado y desechado entre los hombres”.

 

A.- Estas palabras tuvieron un vivo cumplimiento en la persona de Jesús.

 

1.- Fue despreciado en su nacimiento de tal manera que nació en un pesebre porque no hubo lugar para él en el mesón. (Luc. 8:37).

 

2.- Fue despreciado en Gadara después de haber sanado al endemoniado. (Luc. 8:37).

 

3.- En Nazaret trataron despeñarlo desde la cumbre de un monte. (Luc. 4:29).

 

4.- Sus mismos conciudadanos le despreciaron, escandalizándose de él. (Mt. 13:57).

 

5.- Muchos lo acusaron de estar endemoniado. (Jn. 10:20).

 

6.- Fue contado con los inicuos. (Luc. 22:37).

 

7.- No tuvo donde recostar su cabeza. (Luc. 9:58).

 

8.- Los hombrees prefirieron en su lugar un malhechor. (Luc. 23:18).

 

B.- Pedro acusó a los judíos de haber rechazado a Cristo cuando les dijo: “Vosotros negasteis al Santo y al Justo, Y pedisteis que se diese un homicida, y matasteis al autor de la vida”. (Hch. 3:14,15).

 

C.- ¡Y decir que los hombres le siguen despreciando!

 

2.- “Varón de dolores, experimentado en quebranto”.

 

A.- El mismo Isaias contiene los siguientes pasajes que hablan de los padecimientos del Mesías:

 

1.- “Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos”. (Is. 50:6).

 

2.- “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos curados”-. (Is. 53:5).

 

3.- “Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció y no abrió su boca”. (Is. 53:7).

 

B.- David escribió de los padecimientos del Mesías de la siguiente manera:

 

1.- “Horadaron mis manos y mis pies”. (Sal. 22:16).

 

2.- “El escarnio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado. Esperé quien se compadeciese de mí, pusieron además hiel por comida, y en mi sed me dieron a beber vinagre”. (Sal. 69:20,21).

 

C.- Pedro dijo de Cristo:

 

1.- “Padeció”. (1ª Pedro 3:18).

 

2.- “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta”. (He. 13:12).

 

3.- “Y como que escondiese de él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos”.

 

A.- Que él se encontró como uno que esconde el rostro de la gente; como los leprosos en el antiguo testamento que ocultaban sus rostros para no mostrar sus llagas. (Lv. 13:45).

 

2.- Que él se encontró como uno de quien se esconde el rostro por vergüenza o disgusto.

 

3.- Que sus sufrimientos fueron tan grande que la gente prefirió no mirarlo.

 

B.- Evidentemente, Cristo en su pasión mostró un rostro deformado que era preferible no contemplar:

 

1.- Tenía una corona de espinas. (Mt. 27:29).

 

2.- Le golpearon la cabeza con una caña. (Mt. 27:30).

 

3.- Le escupieron. (Mr. 15:19).

 

4.- Le dieron de puñetazos. (Mt. 26:67).

 

5.- Le dieron de bofetadas. (Mt. 26:67).Conclusión ¿Cuál es tu actitud hacia Cristo? ¿Lo desprecias? ¿Lo deseas? ¿Escondes de él tu rostro? ¿No lo estimas?. Si así actúas, ¿Quién es el que se perjudica? Su hno.desde el Cono Sur Josué Nayib.

 

 

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