MINISTERIO IGLESIA APOSTÓLICA INTERNACIONAL

HEROÍNAS

DE LA FE

 

 

 

 

“HEROÍNAS DE LA FE”.

 

“La mujer que teme a Jehová, esa será alabada ..Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos”   Proverbios 31:30.

 

El papel importante que debe tomar la mujer de Dios, para que los propósitos divinos sean cumplidos sobre la faz de la tierra. Proyecciones, planteamiento de actividades importantes del rol de mujer, madre, y apoyo al ministerio divino. En todo lugar donde se encuentre una mujer de Dios, habrá siempre un toque especial de Dios hacia el medio que le rodee.

 

La eficacia de nuestro DEPARTAMENTO, se basa en un arduo trabajo diario, con damas que se sientan necesitadas, y requieran ayuda.

Tito 2:3-5 “Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada”.

 

Creemos que la mujer, a través de la historia y de las épocas ha sido un eslabón importante en la obra de Dios, y esta época no es la excepción, la mujer es un instrumento valioso en las manos de Dios.

 

“Heroínas de la fe” provee un espacio donde las mujeres de la congregación pueden disfrutar de compañerismo y tratar temas orientados hacia ellas, El propósito es formar a la mujer a través de la palabra de Dios, ministrando sus necesidades emocionales y espirituales, para crecer, madurar y afirmar nuestra fe cada día en el Señor.

 

En este departamento aprenderás a desarrollarte de acuerdo al propósito q Dios tiene para ti.

 

Te invitamos hacer parte de este departamento, el único requisito es; ser una mujer con el deseo de conocer y servir al único Dios verdadero, dejando que el Señor Jesús use tu vida conforme a su voluntad y su propósito.

 

LA CUESTIÓN SOBRE EL CABELLO."

 

 

Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. 1 Corintios 11:15.

 

En los años recientes, ha surgido mucha controversia sobre la cuestión de que si la mujer debe o no cortarse el cabello. La opinión general de la mayoría de las religiones modernas, y aún en algunos círculos pentecostales, es el de que el asunto es de poca importancia y por consiguiente debe dejarse a discreción de la mujer. Los que sostienen tales opiniones, o ignoran lo que la Biblia enseña, o por causa de la presión de la mundanalidad, deliberada e intencionalmente rechazan las enseñanzas de Las Escrituras. ¡Dios nunca ha dejado esta decisión al juicio del individuo! La Palabra de Dios enseña clara y enfáticamente que la mujer debe tener cabello largo; que es una vergüenza para la mujer cortar su cabello.

 

Artes de estudiar este asunto, es conveniente fijar en nuestra mente el significado de la palabra “vergüenza”. Una de las tendencias alarmantes que fácilmente se ve aún en nuestras filas, es que para muchos el pecado ya no es pecado, y la vergüenza ya no es vergüenza; en estos días de peligro espiritual y degeneración moral, muchos hermanos viven tan cerca del mundo asimilando su color y características que no es extraño el que terminen conformándose a su imagen.

 

El Diccionario define la palabra “vergüenza” como un sentimiento doloroso de humillación causado por la conciencia de culpa o de cualquier mal, falta de pudor, deshonor, deshonra, molestia, humillación, reproche, desgracia o abominación. A la luz de esta definición, no hace ninguna falta ser demasiado inteligente para darnos cuenta como Dios califica a la mujer que se corta el cabello; para El, el cabello corto indica falta de pudor. El cabello corto deshonra a Dios, es un reproche. El cabello recortado es una desgracia, es una abominación ante los ojos de Dios.

 

Desde el principio Dios ha hecho énfasis en cuanto a la diferencia fundamental entre el varón y la mujer; Él siempre ha exigido que los hombres sean varoniles y las mujeres muy femeninas. Es una abominación ante Dios que el hombre sea afeminado, o que la mujer tenga apariencia masculina. Dios condena el que los hombres usen cosas femeninas y las mujeres ropa masculina. (Deuteronomio 22:5).

 

No obstante, se puede notar que en los últimos años la raza humana se ha rebelado en contra de las normas de decencia y se ha corrompido, porque la imagen o ideal, enaltecida sobre pedestales de las modas y de la sociedad, no es la mujer piadosa, modesta, de un espíritu manso y quieto que ha creado reverencia y respeto en el corazón de los hombres de todas las edades, por el contrario, es el de una mujer seductora que fuma cigarrillos, toma licor, usa pantalones, se pone toda suerte de maquillajes en su cara que a la postre la desfiguran, se corta el cabello y hace alarde de su atrevimiento e imprudencia como consecuencia de un corazón lleno de rebeldía. ¿Cómo puede esta clase de mujer esperar el respeto de los hombres? Gracias a Dios, que la enseñanza transmitida en la casa del Señor siempre es de temor a Dios y respeto a las escrituras.

 

¿Podremos mantener la línea de santidad contra la invasión continua de la inmundicia? En el orden del universo Dios ha establecido un lugar para cada criatura viviente y para cada cosa creada; un lugar para el mar con sus límites establecidos; los astros en sus respectivas órbitas y no varían ni un millonésimo de segundo en su girar. Un lugar para el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral y para la hueste angelical. También tiene un lugar para el hombre y la mujer en la sociedad. El primer pecado que manchó esa pureza del universo fue “el pecado de rebelión”. Lucifer, por el orgullo de su corazón se rebeló contra la posición que el Señor le había asignado, no admitió la mano de la autoridad divina sobre él. (Isaías 14:10-15).

 

El eje sobre el cual se mueve esta cuestión del cabello, es la autoridad: “Mas quiero que sepáis, que Cristo es la cabeza de todo varón; y el varón es la cabeza de la mujer; y Dios la cabeza de Cristo. Todo varón que ora o profetiza cubierta la cabeza, afrenta su cabeza. Mas toda mujer que ora o profetiza no cubierta su cabeza, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se rayese. Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado.” (1 Corintios 11:3-5).

 

En un breve análisis de estos versículos de las Escrituras notamos:

 

1. Que la cabeza de cada varón (hablando de cristianos) es Cristo; y que el hombre muestra sumisión a Cristo por su cabeza descubierta, o como veremos en los versículos 13-15, por tener su cabello cortó. Es una afrenta a Cristo que el hombre use cabello largo.

 

2. Que la cabeza de cada mujer es el varón; y que la mujer muestra sumisión a su cabeza el varón, por su cubierta, o sea su cabeza cubierta, la cual es (como veremos en el versículo 15) su cabello largo. Es una afrenta a su marido y así también a Dios que la mujer corte su cabello.

 

EL USO DEL VELO O SOMBRERO

 

Notemos que Pablo no está necesariamente hablando sobre el marido y la esposa, pero en un sentido más amplio del varón y la mujer. Las esposas no tan sólo deben estar sujetas a sus maridos, pero las hijas a sus padres también (Éxodo 20:12). Dios quiere que la mujer ocupe el lugar de ella, y que el hombre ocupe el lugar del hombre. El cabello largo es una señal, o un símbolo, de la sujeción de la mujer, cuando la mujer se lo corta es símbolo de rebeldía.

 

Estudiando el capítulo 11 de 1 Corintios, muchos preguntan: “¿Qué del uso del velo o sombrero?” Contestamos que fue la costumbre de las mujeres orientales y que todavía allá se usa el velo en público. Solamente las mujeres malas se veían fuera de sus casas sin velo. Esta fue la costumbre en aquellos países, en muchos lugares la costumbre sigue hoy día. Pero bíblicamente la cubierta o velo que quiso el Señor que las mujeres usaran en todo país y bajo toda costumbre, ha sido el cabello largo: “Por el contrario a la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello.” (1 Corintios 11:15).

 

¿CUAL ES EL LARGO DEL CABELLO LARGO?

 

¿Cuál es el largo que el cabello debe tener para considerarlo largo? Hablando con toda franqueza tenemos que decir que tales preguntas no se hacen con sinceridad, y que quienes las hacen están buscando una excusa para escapar a la responsabilidad de la enseñanza de La Palabra de Dios. Pero con todo gusto podemos responder que en 1 Corintios 11 se mencionan tres clases de cabellos, en relación con el largo del mismo:

 

1. Cabello criado o largo.

 

2. Cabello trasquilado.

 

3. Cabello raído completamente.

 

Para aclarar toda duda nada mejor que consultar el diccionario para saber los significados de las tres clases de cabellos que hemos mencionado. Primero, tomaremos “trasquilar”, que significa “cortar algo, usando instrumento afilado, como tijeras, etc.” La palabra “raer” significa “raspar, quitar pelos.” Así el cabello criado, como el Señor quiere que signifique la palabra, será el “cabello que NUNCA HAYA SIDO CORTADO, RECORTADO, QUEMADO, QUEBRADO, NI TOCADO POR TIJERAS, completamente natural, no tocado por instrumento alguno. A la luz de este significado, ¿qué diferencia hay si una persona corta un centímetro, 20 centímetros o más de su cabello? Todavía se considera trasquilado.

 

Hablo en el temor y amor de Dios y de su justa causa, NO SEAMOS HIPOCRITAS. Yo sé que es posible cortar algo del cabello y dejar bastante para arreglarlo como cabello largo, Ud. puede engañar a su pastor, a la iglesia y de seguro hasta a su familia, pero Hermana, Dios no puede ser burlado. Si de verdad eres una mujer cristiana, ¿Por qué no vives en entera consagración al Señor? ¿Por qué trata de tomar la mano del dios de la moda y la sociedad, y la mano del Dios del cielo a la vez? ¿No sabe que perderá el respeto de ambos, y al fin perderá su alma? Una ilustración muy significativa en conexión con este pensamiento es la mujer de Lucas 7:37-38, que lavo los pies de Jesús con sus lágrimas y los secó con sus cabellos. Ella no hubiera podido ofrecer un hecho de completa entrega si hubiera sido una mujer moderna con el cabello corto. El Señor dice que es una vergüenza que el hombre use cabello largo, pues ello corresponde a la mujer como señal de sujeción.

 

POR CAUSA DE LOS ANGELES.

 

Estudiemos el asunto desde otro ángulo: “Por lo cual, la mujer debe tener señal de potestad sobre su cabeza, por causa de los ángeles.” (1 Corintios 11:10). En el comentario de la Biblia Scofield, explica que esta palabra “potestad”, significa “autoridad” o la señal de la autoridad del marido. La traducción de Weymouth dice: “Esta es la razón por la que toda mujer debe tener sobre su cabeza un símbolo de sujeción.” La traducción de Moffatt lo presenta casi de la misma forma: “Por eso, en vista de los ángeles, la mujer

 

tiene que usar un símbolo de sujeción.” A la luz de todo esto, el cabello largo de la mujer es un símbolo, no tan sólo de sujeción a su marido, pero también a Dios.

 

¿Por qué dice Pablo, por causa de los ángeles? Recordemos que muchos de los ángeles de Dios cayeron. Lucifer, ahora conocido como Satanás, era uno de los ángeles más brillantes en el cielo, cayó. No cometieron adulterio; en vista de la gloria y las maravillosas riquezas del cielo, no robaron. Los dos pecados que causaron la caída de los ángeles fueron orgullo y rebelión. (Isaías 14:12-17). La voluntad obstinada de uno es la causa de rebelión.

 

Samuel hablando con Saúl, le recordó que la rebelión era como el pecado de adivinación. Sabemos que Dios, no permitió que las brujas vivieran y dio órdenes de destruirlas a todas. Permítame decir con seriedad que cuando una mujer ha llegado al conocimiento de esta verdad, y haciendo uso de una voluntad obstinada rehúsa cumplir, ella es culpable de los mismos pecados que causaron la caída de los ángeles: orgullo y rebelión, orgullo, que el mundo se ría y le llame loca por causa de su cabello largo. Rebelión, no cae sólo contra el hombre, sino contra la voluntad del Dios Todopoderoso. Si no perdonó el Señor a los ángeles que pecaron, es de esperarse que la misma actitud tomará para con las hermanas desobedientes en la iglesia. Usted debe despedirse del favor de Dios y de la espiritualidad.

 

Volviendo al tema de los ángeles, ellos son espectadores continuos de nuestras vidas. Algunas autoridades en la materia sostienen que cuando una mujer con el cabello corto, trasquilado o raído, se arrodilla a orar en desafío abierto y rebelión contra la autoridad constituida por Dios, rehusando así ocupar el lugar que Dios le ha asignado, entonces los ángeles están siendo tentados a rebelarse en contra de la autoridad de Dios.

 

LLAMAMIENTO DE PABLO A LA LOGICA

 

Pablo primero habló de la sujeción de la esposa a su marido y también a su Dios. Pero él va más allá. No solamente llama a la actitud de Dios, sino al sentido común y juicio de la persona, y aún a la naturaleza misma. “Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto orar la mujer a Dios no cubierta? La misma naturaleza ¿no os enseña que al hombre sea deshonesto criar cabello? Por el contrario, a la mujer criar el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello” Cap. 11:13-15. Es seguro que si un hombre, sea predicador, o diácono, entrara al templo y llegara hasta el púlpito con sombrero puesto, casi moriríamos de horror. Nuestra conciencia, nuestro sentido de decencia, reverencia y respeto a Dios y a su casa, nos enseñan que sería el colmo de falta de respeto hacia Dios, un hombre predicar, orar o entrar a la casa de Dios con la cabeza cubierta. Tal hecho sería una deshonra al Altísimo.

 

Vemos claramente a la luz de la enseñanza de la Palabra de Dios que es tan irrespetuosa y vergonzosa, que deshonra a Dios y al hombre el hecho de una mujer orar, profetizar y cantar con el cabello trasquilado o corto. Dios nos dice que no es propio. Nuestro juicio da testimonio que no está bien: “Juzgad vosotros mismos: ¿es honesto? Y la naturaleza misma nos da testimonio que eso no es correcto”. Tenemos una voz triple: Dios, nuestra conciencia y la naturaleza, enseñándonos la naturaleza del asunto. Pero alguien preguntará: ¿Qué enseña la naturaleza? La respuesta es sencilla. El Cabello del hombre, por naturaleza es corto y grueso, mientras que el cabello de la mujer es largo y delgado, además, muy abundante. Muchos hombres pierden su cabello, muchos de ellos en su juventud, pero, ¿cuántas mujeres calvas ha visto usted? ¿No es ésta bastante prueba que la naturaleza ha hecho para establecer una marcada diferencia entre el hombre y la mujer?

 

EL CABELLO CORTO Y LA CENA DEL SEÑOR

 

Temo que la mayoría de quienes leen el capítulo 11 de 1 Corintios pierden el significado total de las enseñanzas de Pablo. Notemos que todo este capítulo trata principalmente del orden cristiano y la Cena del Señor. Sin duda uno de los instantes más serios en la vida del cristiano, o por lo menos debe ser, es cuando él o ella alzan la copa de comunión a sus labios plenamente consciente de que es un símbolo de la sangre del Señor. Es tiempo de escudriñar el corazón y pesar muy cuidadosamente los motivos, pensamientos y demás secretos allí guardados. En ese instante el creyente está parado en tierra santa: un lugar de bendición si es digno, o de maldición si es indigno. “De manera que, cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indigna-mente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor.” “Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor” Versículos 27 y 29. “Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros; y muchos duermen.”

 

Ustedes damas que insisten en poner tijeras a funcionar en su cabello bajo el pretexto e infernal pensamiento de que un poquito no es malo, que se cuidan de preparar los alimentos con la cantidad adecuada de condimentos

 

porque muy bien saben que un poquito que se vaya de más echaría a perder el plato que se está preparando, piensen seriamente por un momento acerca de las tres voces que Pablo menciona están advirtiéndole a usted que el cortar su cabello es malo:

 

1. La voz de Dios le dice.

 

2. Su propia conciencia y juicio le dice.

 

3. La naturaleza misma le dice.

 

Y no olviden que la misma hueste angelical del cielo queda afectada, porque fue por este mismo pecado de rebelión que muchos de su número cayeron. Querida Hermana, permíteme preguntarte con toda humildad, ¿Cómo puede usted acercarse a la copa de comunión, a la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, y en tal condición de desafío y rebelión abiertos, no comer y beber juicio o condenación a su propia alma? Además, si usted es indigna de tomar la Cena del Señor, ¿cree por un momento que sería digna de irse con Cristo cuando la iglesia levantada? Esta es una cuestión de vida o muerte, de obediencia o desobediencia, de salvación o condenación eterna.

 

SI ALGUNO PARECE SER CONTENCIOSO

 

“Con todo eso, si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre las iglesias de Dios.” Verso 16. Para los de una mente carnal que buscan excusas para todo lo que no desean obedecer, el verso que aquí citamos ha sido una trampa. Lo tuercen para su propia destrucción, argumento es así: “Pablo dijo que no tenía la costumbre de obligar a la mujer a usa cabello largo. Depende solamente de la interpretación o preferencia del individuo.” ¡Que cosa más absurda! ¿A qué costumbre se refería Pablo? No duda que a la costumbre de buscar excusas en argumentos cuyo fin era el de justificar que las mujeres trasquilaran su cabello, cosa en nuestros días también muy común y que ha hecho sufrir a muchos hermanos fieles e incluso buenos predicadores y siervos de Dios, al tener que hacer frente a la contención de la esposa justificando astutamente esta, el tener que cortar las puntas de su cabello para que se le vea mejor. ¡Que paciencia la del Señor con tanta hermana rebelde a la sujeción que se le ha asignado! Cabello trasquilado y corto está en contra de las Escrituras y es una tremenda vergüenza al Cristianismo del Nuevo Testamento. Juega con tu cabello estimada hermana que cuando menos lo pienses jugará Dios con tu cabeza.

 

CONCLUSIÓN: La versión Moffatt dice con respecto a 1 Corintios 11:16: “Si alguien presume formular objeción sobre este punto, bien; yo no reconozco ningún otro modo de adoración, ni tampoco las iglesias de Dios.” ¿Puede usted creer por un momento que el apóstol Pablo escribiera 15 textos inspirados por el Espíritu Santo, condenando el cabello corto en la mujer, contando de la vergüenza y reproche de tal condición, para terminar negando todo el asunto y dejarlo a voluntad de la persona? Tal interpretación produce una ola de violencia a la Palabra de Dios. Sacar las Escrituras de su contexto para darle otro significado es digno de juicio. Cabello largo es cabello que nunca ha sido tocado o cortado por ningún instrumento. Amada hermana conságrate al Señor y la rebelión no dominará tu voluntad pero estarás preparada para dar buenos consejos a las demás hermanas e irte con el Señor en Su Venida. En defensa de la verdad, su hno. Desde el cono sur Josué Nayib.

 

“El defender la verdad y la rectitud no es algo que hacemos solo los domingos. Día tras día. En nuestras Iglesias.”

 

 

 

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