Nuestra Historia

SIGUIENDO LA RUTA

BIENVENIDOS AL MINISTERIO IGLESIA APOSTÓLICA INTERNACIONAL

 

 

En el año 33 D.C. la historia de la Humanidad fue estremecida por un poder celestial. Desde los inicios, poderes sobrenaturales han prevalecido en los gobiernos de los hombres, sean individuos o naciones. El yugo de las tinieblas se enseñorea de las débiles criaturas humanas, pero luego de la resurrección del Señor Jesucristo se produjo un drástico cambio. Ese año en Jerusalem, en un aposento alto, ciento veinte testigos de la obra del Señor experimentaron un vuelco en sus vidas. Pero eso no fue todo, ellos llegaron a cambiar el mundo hasta el día de hoy. Nosotros somos resultado de lo que ocurrió ese día.

 

En aquella gloriosa fiesta de Pentecostés, nació la Iglesia de Jesucristo. El Espíritu Santo descendió sobre los fieles que creyeron a Dios y estos, saliendo por todo el mundo, predicaron por todas las naciones el mensaje de salvación. Declara el apóstol en Hebreos 2 que esta predicación la inició el mismo Señor Jesucristo y ha sido confirmada por los que oyeron. Así, la Iglesia ha continuado la obra a lo largo de la historia, bajo distintas banderas y países, de manera que hoy la misión es entregada a este naciente Ministerio Iglesia Apostólica Internacional.

 

La Iglesia del Nombre de Jesucristo cuenta con la suministración del Espíritu Santo, el cual guía a toda verdad. Es aquella virtud la que ha guiado a grandes hombres de Dios a través de las edades, los cuales nos han legado los fundamentos de la sana doctrina. Entre ellos, ministros ungidos como L. A. Parent y José Ignacio Fuentes, dejaron una huella en quienes componen este Ministerio. Las enseñanzas que vuelcan los corazones de los creyentes hacia la senda antigua y la plenitud del poder divino, son la mejor herencia que un padre espiritual puede dejar a sus hijos. Este Ministerio Iglesia Apostólica Internacional cree firmemente en la eficacia de ese legado y, a pesar de la fiereza con que el enemigo nos ha tratado, sentimos la sublime y poderosa unción que nos conforta e inspira a bendecir. No seríamos fieles a la verdad sin reconocer a quienes nos adiestraron en este camino y a todos los santos que sembraron la palabra de justicia en nuestros corazones.

 

 

Brota, en quienes constituyen la primera generación de la Iglesia Apostólica Internacional, la genuina necesidad de anunciar el arrepentimiento y remisión de pecados en el breve tiempo que nos queda. Millones se pierden cada día descendiendo al infierno, de manera que no tenemos oportunidad para ocupar vanamente. Nuestra prioridad es luchar por salvar almas sin comprometer la pureza del mensaje. Las puertas de este Ministerio se abren a todos que sienten esta visión. No pretendemos competir con nadie, tampoco necesitamos demostrar algo para ganarnos el respeto de quienes nos rodean. Creemos que la autoridad y unción se imponen por sí misma y, a su debido tiempo, los frutos de justicia darán cuenta de ello. O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol. Mateo 12: 33. Llegará el momento cuando toda labor será medida por el Señor de la viña y, entonces, no serán los aplausos y aprobación humana lo que coronará a la Iglesia, sino el grado de bendición que aportó a la Humanidad.

 

Bienvenidos todos los que sienten apoyar esta visión misionera, que es el verdadero apostolado. La comisión dada a los apóstoles era anunciar el Evangelio a toda criatura. Bienvenidos los que aman al Señor Jesucristo y sienten pasión por salvar a las almas perdidas. Nuestras puertas se abren para recibir a quienes buscan el verdadero avivamiento del Espíritu Santo, pues sólo él puede redargüir al mundo de pecado, juicio y justicia. Dios les bendiga con una unción fresca y renovada.

 

Sinceramente,

HISTORIA DEL MINISTERIO IGLESIA APOSTÓLICA INTERNACIONAL

 

Toda congregación necesita seguridad respecto a su identidad y posición en el tiempo  y espacio de la Iglesia cristiana como un todo. De allí que no sea simple capricho ni accidente que nos llamemos Iglesia Apostólica Internacional. Tal nombre revela la aspiración de repetir la experiencia de aquella primitiva iglesia con sus prácticas, creencias y resultados. Todo lo que muestra el Nuevo Testamento no es sólo del pasado, sino también para nuestro tiempo, sin más variantes que las impuestas por la cultura y distancia cronológica.

 

Las características de esa gloriosa Iglesia primitiva pueden ser resumidas en los siguientes puntos:

 

1. Respecto a la teología: Bajo la dirección del Espíritu pronto llegó a la conclusión más diáfana: Jesucristo es Dios manifestado en carne. Reconoce que en la persona de Jesús residen todos los atributos de la Divinidad, creador de todas las cosas, piedra fundamental del edificio llamado Iglesia. Por ello, lleva un nombre exaltado sobre todo lo creado y corresponde al nombre de Jehová del Antiguo Testamento. Nacida bajo la sombra del judaísmo, la Iglesia reafirma la exhortación divina: Oye, Israel; Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Deuteronomio 6: 4. Esta proclamación  ha sido, es y será repetida por millones de labios devotos.

2. Respecto a su dinámica: Se exhibe desde el principio la presencia del Espíritu Santo como un fuego divino derramado en los creyentes y comprobado en el hablar en nuevas lenguas. El bautismo del Espíritu Santo sigue siendo enseñado y experimentada por la Iglesia Apostólica Internacional. Hoy, los creyentes siguen siendo revestidos con la potencia de lo alto. Juan 14: 17 testifica que el Espíritu Santo es el mismo Cristo que estuvo con los creyentes y ahora vive en ellos. El mismo Dios en ellos sigue dirigiéndoles a toda verdad y justicia, dándoles poder para testificar en todo el mundo.

La presencia y promesas del Espíritu de Jesucristo permitieron a los primeros cristianos llevar pruebas irrefutables de la resurrección del Señor. Las sanidades, prodigios y señales dieron a la Iglesia un carácter muy especial, Marcos 16: 17-18; Hechos 4: 29-31; 5: 12-16. La Iglesia Apostólica Internacional, IAI, es testigo de muchos de milagros y  alienta a sus miembros a ejercer fe y ver estas manifestaciones tan benéficas para la humanidad.

3.  Respecto a su liturgia: La iglesia primitiva practicó el Bautismo en aguas como señal de arrepentimiento para perdón de pecados y de identificación con la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. Dicha ceremonia siempre fue realizada en el Nombre de Jesucristo, no existe un solo caso registrado en la Biblia donde alguien halla sido bautizado en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Esta última práctica fue introducida posteriormente al período apostólico, igual que el método de aspersión. La sepultación en aguas fue la forma en la iglesia de los Hechos de los Apóstoles bautizó siempre. Hechos 2: 38; 22: 16; Romanos 6: 1-14;  Colosenses 2: 8-15.

Otra ceremonia practicada era la Santa Cena, llamada también Eucaristía o Comunión, que consiste en partir el pan como símbolo del cuerpo crucificado de Cristo, y el vino como símbolo de su sangre derramada por los pecadores. Aquí no sólo se anuncia el sacrificio en la cruz, sino también la segunda venida del Señor en gloria y majestad. Mateo 26: 17-29; Marcos 14: 12-25; Lucas 22: 7-22; Juan 13: 21-30; Hechos 2: 42-47; 1 Corintios 11: 23-26.

Estas cosas siguen siendo practicadas por la Iglesia Apostólica Internacional, IAI, en nuestro tiempo.

4.  Respecto a la escatología: La iglesia primitiva centró sus esperanzas en la promesa del retorno del Señor Jesucristo a la tierra. Dicha promesa creó la sensación de brevedad del tiempo disponible generando una permanente preparación para ese evento. La promesa divina y la esperanza del creyente le impedían estar desapercibido ante el eventual llamado a los cielos. Junto con el arrebatamiento han de desarrollarse los acontecimientos del juicio apocalípticos para establecer la paz mundial, en que las naciones serán regidas con vara de hierro y se premiaran a los fieles.

5.  Respecto a la mayordomía: El Nuevo Testamento registra que la iglesia, consciente que sus miembros y los inconversos siguen siendo hombres de carne y huesos, aún viviendo en la esfera del Espíritu y con promesas de regeneración, entendió la necesidad de preocuparse por el bienestar material de ellos. Comprende rápidamente que la obra se extendería a base de trabajo y sacrificio de sus miembros por tanto requería una organización adecuada. Esta involucra una liberal contribución de cada persona y una recta administración de los recursos materiales de la congregación.

6.  Respecto a la fraternidad y santidad: Toda la Biblia manifiesta estos principios donde el pueblo de Dios aspira y honra su posición de linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2: 9.

7.  Respecto al ministerio: Comenzando desde Hechos 6 hasta Efesios 4: 11-16, el Nuevo Testamento detalla la existencia de un cuerpo dinámico dentro de la congregación, adaptado a las circunstancias y necesidades de la Iglesia tendiendo siempre a la superación. En este aspecto, el M.I.A.I. es bendecida por el legado doctrinal y ejemplar testimonio de dos instrumentos ungidos que instruyeron a quienes presiden este ministerio, como los apóstoles L. A. Parent y José Ignacio Fuentes. Militantes en diferentes banderas del enorme ejercito del Dios viviente, pero poseedores de una amplia visión como para comprender que el Cuerpo de Cristo es uno y dispuestos a bendecir con la autoridad recibida del Espíritu Santo. Es para nosotros un alto honor desarrollar lo que ellos pusieron, en su tiempo, en nuestras manos.

Y por último, somos apostólicos porque el Evangelio que predicamos es con poder del Espíritu Santo. Anunciamos a todo hombre en todo lugar que debe arrepentirse y bautizarse en el nombre de Jesucristo para perdón de pecados para recibir el don del Espíritu Santo según Hechos 2: 38.

 

UNA IGLESIA EN EL CORAZÓN DE LA CIUDAD Y CON LA CIUDAD EN EL CORAZÓN DE LA IGLESIA.

 

 

® Ministerio Iglesia Apostólica Internacional - Registro Publico 974

Templo central: Calle el resbalón nº1687 - Cerro Navia - Santiago

Días de Reuniones: Martes: 19:30 hrs. - Jueves: 19:30 hrs.

Domingos: Escuela biblica-10.00 am / Reunión de Jovenes-15:00 hrs.

Reunión General: 18:00 hrs.

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