UN NACIENTE MINISTERIO

La Iglesia de Cristo fue establecida en el año 33 después de Cristo, en Jerusalén. Con una mente libre de prejuicios y dispuesta a aceptar la voluntad de Dios, antes que enseñanzas humanas, podemos encontrar en la Santa Biblia una descripción completa de la verdadera Iglesia Apostólica; Su inicio, propósito, doctrina y destino.

El Ministerio Iglesia Apostólica Internacional no es una denominación, sino que es la iglesia que Jesucristo mismo prometió edificar.

Mateo 16:18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Y por último, la Iglesia no es invento del ser humano; es el Pueblo de Dios, el Cuerpo de Cristo Jesús. No es por medio de sueños ni con opiniones de personas que vamos a conocer Su naturaleza. Es necesario, entonces, respetar la Palabra de Dios antes que pensamientos humanos.

El lluvioso y frío lunes 27 de Junio de 2005 fue un día inolvidable. Un fiel grupo ministerial, que bordeaba las 120 personas, se dieron cita muy temprano para buscar la presencia del Señor. En medio de las oraciones, cánticos espirituales y una revisión de los fundamentos básicos de la doctrina se consagraron para trabajar en la maravillosa tarea de salvar almas para el Señor Jesucristo. Aunque empapados a causa de la lluvia, el impulso incontrolable del espíritu les permitió unirse en un solo pensamiento y se elevaron como águilas en medio de la tormenta. Cada uno atraído por el llamado divino, se entrelazaron en una sola misión: Proclamar en todo lugar que Jesucristo es el verdadero Dios y la vida eterna.

Por la tarde, la bendición no fue esquiva. Fueron sorprendidos por más de quinientas personas que se juntaron en lo que se constituyó en nuestra iglesia central. Ese día fue dedicado al Señor el naciente Ministerio Iglesia Apostólica Internacional. El resbalón 1687, en la comuna de Cerro Navia, Santiago de Chile, fue estremecido por la presencia del Señor. Hubo de todo: bautismo en las aguas, almas selladas con el Espíritu Santo (una de ellas venida desde Brasil), danzas, júbilo, visitas de otras congregaciones que se anexaron, en fin; un buen comienzo. Mientras la lluvia azotaba la ciudad, adentro la iglesia se remontaba por el Espíritu a la presencia del Omnipotente, recreándose en sus misericordias. El águila, símbolo de nuestro Ministerio, volaba sobre la tempestad. No se puede expresar lo vivido, la experiencia de refugiarse bajo la cobertura del altísimo debe vivirse personalmente; No existen palabras para describirlo. Sin tener nada mas que la fe y la seguridad que brinda el llamado del Señor, esta Iglesia Apostólica Internacional avanza hacia todas las direcciones y medios. Golpea e impulsa la confesión del Apóstol Pablo: Más la gracia de nuestro Señor Jesucristo fue más abundante con la fe y amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: Que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 1Timoteo 1:15.16.

Animamos a todos los que aman la venida del Señor creyendo sinceramente que Él es el que justifica al impío, a unir esfuerzos con el expreso propósito de exaltar el Nombre de Jesús y salvar a los pecadores de la perdición eterna. Deudores somos al Espíritu, comprometámonos hoy a derribar los altares del ego y la comodidad, porque…no nos queda tiempo; El Señor viene.